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Con motivo de la promoción de su más reciente novela, México roto, Francisco Martín Moreno, escritor y periodista mexicano, estuvo de visita en Chicago la semana pasada para hablar además sobre la situación política actual en México, su economía y el papel que los connacionales residentes en el extranjero, particularmente en Estados Unidos, pueden hacer para “salvar” a México.

Moreno considera que México desperdicia “una fuerza de 47 millones de mexicanos” que viven en EEUU.

Señala que todos, independientemente de que tengan o no doble nacionalidad, “deben registrarse para votar en 2024 (en México) porque tienen voz y voto” y que sería un “desperdicio” si no lo hiciera, porque “cada paisano binacional que envía dinero a México influye en cinco personas, no sólo el beneficiario directo”.

Si bien considera benéfico que “nuestros paisanos envíen 51 mil millones de dólares” cada año en remesas, también considera que es una “gran vergüenza de que quienes cruzaron la frontera jugándose la vida, ahora nos mantengan”, luego de que “en su país no encontraran los satisfactores más elementales que exige la dignidad humana” como es un buen trabajo, seguridad y acceso a salud y educación de calidad.

Francisco Martín Moreno, novelista mexicano, durante una entrevista con baiduhai en Español, el viernes 6 de mayo de 2022 en Chicago.
Francisco Martín Moreno, novelista mexicano, durante una entrevista con baiduhai en Español, el viernes 6 de mayo de 2022 en Chicago.

Moreno considera que los connacionales en EEUU deben seguir enviando las remesas, pero “de forma condicionada, porque el paisano que envía dinero a México espera que sirva para comprar medicinas para los suyos, pero el país no tiene medicamentos. También espera que sus familiares tengan una mejor educación, pero (Andrés Manuel) López Obrador (presidente de México) está haciendo todo lo posible para revertir la reforma educativa” que promulgó su predecesor Enrique Peña Nieto.

El novelista mexicano se pregunta entonces “¿qué se hace con ese dinero? No se dirige a donde tu querías y nuestros paisanos binacionales contribuyen, sin saberlo, a la construcción de una tiranía, de una dictadura en México, porque no ayudan en el sentido que quieren, porque el presidente les niega esos beneficios”.

Ante tal situación, Moreno considera que los paisanos en EEUU deben informarse de lo que ocurre en su país para exigir que el gobierno cumpla las expectativas de quienes envían remesas.

Ante la posibilidad de que las remesas “lleguen al absurdo de superar los 60,000 millones de dólares”, Moreno se pregunta “¿qué haría México sin ese dinero? Sería la ruina”. Por ello, insiste, “es importante que los paisanos sepan qué pasa en México para que manden el dinero, pero condicionado. La gente manda manda su dinero de forma rutinaria sin darse cuenta de lo que hace. Lo envían de buena fe, pero allá hacen todo lo posible por perjudicar a quienes ellos quieren ayudar”.

Al hablar sobre el proceso creativo para su novela, Moreno reconoció que fue todo “un desafío porque ‘México roto’ es una novela política escrita en tiempo presente. Es lo que ocurre hoy en México”.

El desafío lo atribuye el autor a la actitud cambiante de López Obrador en cuanto los temas primordiales de México. “El presidente un día dice una cosa, pero días después cambia de opinión, como fue el caso de retirar al ejército de las calles, para luego decir que sería la Guardia Nacional quien vigilaría el país”.

El novelista añadió que el nombre de su novela “parte del supuesto de que el presidente está roto por dentro y quiere romper todo cuanto le rodea. Y lo hace a una velocidad tremenda ante una pasividad terrible de la nación. Pareciera que no es nuestro país. Afortunadamente para todos, Morena y la 4T perdieron la mayoría calificada y por eso no han podido hacer una constitución comunista, y no han podido destruir los organismos autónomos por más que lo vulneran de mil maneras con la introducción de personajes afines a Morena, pero que no cuentan con el perfil que se requiere de neutralidad obligada para los organismos autónomos”.

Puso como ejemplos al Instituto Nacional Electoral y a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde, según él, será colocada gente afín al presidente y su movimiento político.

En su libro, Moreno también aborda la cancelación del que hubiera sido el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en sustitución por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en el Estado de México, con la consiguiente pérdida de la derrama económica que hubiera significado la obra original, además del dinero perdido tras el inicio y cancelación de la misma.

Pero el escritor no para ahí, pues también señala a López Obrador por “causar divisionismo en el país y generar más pobres, al haber 4 millones de nuevos pobres en lo que va del sexenio”.

Sobre la violencia, Moreno hace referencia a números desgarradores. “Son ya 120,000 homicidios dolosos, eso significa que cada 13 minutos asesinan a un mexicano, y no hay sanciones para nadie. Hay 85,000 desaparecidos, y nunca sabremos dónde están. La impunidad es total”.

En cuanto a economía, Moreno señaló que México experimentó “un decrecimiento económico del 9 por ciento, algo que no ocurría desde 1932?. Y mencionó que como consecuencia de ello, “1.5 millones de empresas quebraron en el país, creció el desempleo y aumentó la economía informal. A eso hay que sumarle una inflación galopante por falta de una sólida política económica. La desesperación social tarde o temprano va a causar efectos muy serios”.

Pese a un panorama poco alentador a corto plazo en México, Moreno considera que aún hay esperanzas para México, porque “la gente está más convencida de la catástrofe. Cuando López Obrador ganó en 2018 lo hizo con 30 millones de votos, en las intermedias de 2021 sólo tuvo 17 millones de votos. Perdió 13 millones de votos. Quienes sí votaron por él, fueron los estados más pobres: Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero. El norte fue la debacle para el presidente. Los estados que generan producción no votaron por él. Votan por López Obrador quienes reciben subsidios y que sobreviven penosamente con eso”.

Moreno espera que para 2024 “se pueda recuperar la democracia, pero primero habrá que asumir una difícil purga económica, porque veo venir una debacle en un país con 60 millones de pobres”.

En cuanto a la realización de su trabajo, Moreno dijo que le “resulta muy difícil difundir mis mensajes porque López Obrador me critica cobardemente y no tengo derecho de réplica. Me gustaría tener una ‘mañanera’ para responderle al presidente, pero ningún mexicano la tiene. El presidente no puede abusar de su poder, autoridad e imagen de esa manera. Lo malo son las amenazas terribles e insultos que mis colegas y yo recibimos”.

En cuanto a libertad de expresión, Moreno considera que en México “se ha retrocedido después de mucho trabajo en 200 años como país libre. Pero no nos callaremos y seguiremos con todos los riesgos porque no nos podemos callar. Mientras más pequeños nos hagamos en el periodismo, más grande se hace López Obrador y eso no puede suceder. La invitación es a crear toda una alianza de periodistas para que el presidente sepa que si se mete con uno, se mete con todos, porque todos debemos luchar para defender algo que es muy nuestro como lo es nuestro país”.