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El gobierno del presidente Joe Biden anunció el jueves que comenzará a rechazar inmediatamente a los cubanos, haitianos y nicaragüenses que crucen ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y México, una importante ampliación del actual mecanismo que ya impide el paso a los venezolanos que intenten entrar a suelo norteamericano.

En su lugar, el gobierno anunció que aceptará al mes a 30,000 personas de las cuatro naciones durante dos años y que les ofrecerá la posibilidad de trabajar legalmente, siempre y cuando procedan de forma legal, tengan patrocinadores que reúnan los requisitos y superen los controles de antecedentes.

Los ciudadanos de estas cuatro naciones se encuentran entre los que más han aumentado los cruces fronterizos de migrantes, sin que exista una forma fácil de devolver rápidamente a los migrantes a sus países de origen.

María del Carmen Verastigui, una migrante peruana que viajó sola a la frontera entre Estados Unidos y México, es empujada en su silla de ruedas por agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos después de cruzar el Río Grande hacia El Paso, Texas, el 21 de diciembre de 2022. Título 42 ha abrumado tanto a los agentes fronterizos como a las comunidades fronterizas con recursos limitados para brindar asistencia a los migrantes.
María del Carmen Verastigui, una migrante peruana que viajó sola a la frontera entre Estados Unidos y México, es empujada en su silla de ruedas por agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos después de cruzar el Río Grande hacia El Paso, Texas, el 21 de diciembre de 2022. Título 42 ha abrumado tanto a los agentes fronterizos como a las comunidades fronterizas con recursos limitados para brindar asistencia a los migrantes.

“No, no se presenten simplemente en la frontera”, declaró Biden el jueves. “Quédense donde están y hagan la solicitud legalmente desde allí”.

Fue la medida más audaz de Biden hasta el momento para hacer frente al creciente arribo de migrantes a la frontera estadounidense con México, un cambio importante en las normas de inmigración que se mantendrá incluso si la Corte Suprema de Estados Unidos pone fin a una ley aplicada durante el gobierno de Donald Trump que permite a las autoridades estadounidenses rechazar a los solicitantes de asilo argumentando cuestiones de salud. Se trata una norma conocida como Título 42.

El número de migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México ha aumentado drásticamente en los dos años que lleva Biden en el cargo. Hubo más de 2.38 millones de detenciones el año fiscal que terminó el 30 de septiembre, la primera vez que el número superó los 2 millones. El gobierno actual ha tenido problemas para tomar medidas drásticas en los cruces, reacio a adoptar acciones duras que se asemejen a las de la administración Trump.

Eso resultó en críticas implacables de los republicanos, que dicen que el presidente demócrata es ineficaz en cuanto a la seguridad fronteriza, y la mayoría republicana de la Cámara de Representantes ha prometido investigaciones en el Congreso.

La inmigrante venezolana Stephanie sostiene a su hija Hannie, de 10 meses, después de pasar la noche junto a la valla fronteriza entre Estados Unidos y México el 22 de diciembre de 2022 en El Paso, Texas. Habían viajado a la frontera de Estados Unidos desde Chile, donde nació Hannie, una ciudadana chilena. Un aumento en el número de inmigrantes que buscan asilo en Estados Unidos ha desafiado a las autoridades locales, estatales y federales.
La inmigrante venezolana Stephanie sostiene a su hija Hannie, de 10 meses, después de pasar la noche junto a la valla fronteriza entre Estados Unidos y México el 22 de diciembre de 2022 en El Paso, Texas. Habían viajado a la frontera de Estados Unidos desde Chile, donde nació Hannie, una ciudadana chilena. Un aumento en el número de inmigrantes que buscan asilo en Estados Unidos ha desafiado a las autoridades locales, estatales y federales.

La nueva política podría resultar en que 360,000 personas de estas cuatro naciones ingresen legalmente a Estados Unidos en un año. Actualmente, sin embargo, muchas más personas de esos países intentan cruzar a pie a suelo estadounidense. Los migrantes de esos cuatro países fueron detenidos 82,286 veces sólo en noviembre.

“Este nuevo proceso es ordenado”, aseguró Biden. “Es seguro y humano, y funciona”.

Biden irá este fin de semana a El Paso, Texas, su primer viaje a la frontera sur como presidente, antes de dirigirse a Ciudad de México el lunes para reunirse con los mandatarios de México y Canadá.

Según la Casa Blanca, México acordó aceptar hasta 30,000 migrantes por mes de los cuatro países que intentan cruzar a pie o a nado la frontera entre Estados Unidos y México.

Durante la presidencia de Trump, Estados Unidos exigió a los solicitantes de asilo que esperaran al otro lado de la frontera, en México, pero los masivos retrasos del sistema de inmigración estadounidense crearon demoras largas, lo que llevó a que surgieran campamentos fétidos y peligrosos en la frontera, donde los migrantes se veían obligados a esperar. Ese sistema terminó bajo la presidencia de Biden, y los migrantes que son devueltos actualmente no serán elegibles para recibir asilo.