
Más de la mitad de los jóvenes LGBTQ que salieron del armario antes de ser adolescentes “consideraron seriamente el suicidio” en los últimos 12 meses, según muestran nuevos datos publicados el lunes.
Los datos —publicados antes del 34? Día Nacional de la Salida del Armario el martes— analizaron la correlación entre la edad en la que las personas LGBTQ en EEUU deciden compartir su orientación sexual con los demás y el riesgo de suicidio. El National Coming Out Day es un día en el que la comunidad LGBTQ destaca el poder de la visibilidad en la lucha por la igualdad.
Los investigadores de The Trevor Project descubrieron que el 56% de los jóvenes que se declararon homosexuales antes de los 13 años “tenían mayores probabilidades de riesgo de suicidio”. La tasa alarmante es especialmente preocupante ya que los datos sugieren que los jóvenes estadounidenses están saliendo del armario a edades más tempranas, según los investigadores.
The Trevor Project —la organización de prevención de suicidios e intervención en crisis más grande del mundo para LGBTQ y jóvenes que cuestionan— analizó más a fondo los datos de su Encuesta Nacional de Salud Mental de Jóvenes LGBTQ de 2022, que se publicó en mayo.
Después de entrevistas con casi 34,000 jóvenes LGBTQ, de 13 a 24 años, entre el 20 de septiembre y el 31 de diciembre de 2021, los investigadores descubrieron que el 45% de ellos había considerado el suicidio en los últimos 12 meses, un aumento constante en los últimos tres años.
Según los datos publicados esta semana, los jóvenes de entre 13 y 17 años salieron del armario, en promedio, a los 13 años el año pasado, y el 35% de ellos salieron del armario antes de los 13 años. El grupo mayor, entre 18 y 24 años, salió del armario en promedio a los 16 años, pero solo el 8% lo hizo antes de la adolescencia.
Los datos parecen seguir una tendencia general de más y más personas en EEUU que se sienten cómodas compartiendo sus identidades LGBTQ: a principios de este año, una encuesta de Gallup mostró que la cantidad de adultos estadounidenses que se identifican como LGBTQ se había duplicado en los últimos 10 años, con el 7.1% de ellos identificándose a sí mismos como LGBTQ —frente al 5.6% del año pasado y al 3.5% desde 2012, cuando el gigante analítico comenzó a guardar los datos.
Estudios previos revisados por pares han sugerido que, si bien salir puede asociarse con un mejor bienestar psicológico, también podría conducir a un posible rechazo y/o victimización entre pares.
Según el análisis de The Trevor Project, 8 de cada 10 niños (83%) que salieron del armario antes de los 13 años dijeron que sufrieron discriminación después de salir del armario, mientras que casi la mitad de ellos (46%) dijeron que ser abiertos sobre su orientación sexual o identidad de género ha llevado a la violencia o amenazas físicas.
Pero según la Dra. Myeshia Price, directora de investigación científica de la organización, “estos datos no deberían desanimar a los jóvenes LGBTQ a salir del armario por temor a la intimidación o el acoso”. En cambio, debería servir como un “llamado a la acción para las personas en sus vidas —padres, familiares, maestros, médicos y otros proveedores de servicios directos— para crear entornos seguros y afirmativos donde los jóvenes LGBTQ puedan sentirse vistos y apoyados por quienes son”.
De hecho, los niños que salieron del armario antes de cumplir los 13 años y que actualmente cuentan con un alto apoyo de sus familias reportaron la mitad de la tasa de intentos de suicidio en comparación con los que actualmente tienen un apoyo bajo o moderado, dijeron los investigadores.
“Salir del armario en sí mismo no es perjudicial para la salud mental de los jóvenes LGBTQ”, dijo Price al New York Daily News en un comunicado. “Se trata más del nivel de apoyo que tienes dónde y cuándo sales”.
Este texto fue traducido por Octavio López/TCA