
More Top Picks Western Digital My Book Desktop
player ready...De todos los dogmatismos que se han impuesto para destruir el arte, este es el más pernicioso. Al democratizar la creación artística, como pedía Joseph Beuys, se democratizó la mediocridad y la convirtió en el signo de identidad del arte contemporáneo. Ni todo el mundo es artista, ni estudiar en una escuela nos convierte en artistas. El arte no es infuso, el arte es el resultado de trabajar y dedicarse, de emplear miles de horas en aprender y formar el propio talento, escribe la crítica de arte, historiadora y escritora mexicana Avelina Lésper, en el apartado “El dogma de todos somos artistas”, de su libro “El fraude del arte contemporáneo” (El Malpensante, 2015).
Avelina Lésper es una de las más fuertes opositoras de algunas de las corrientes del arte contemporáneo, acuñando bajo el concepto de “Arte VIP” (Video, Instalación, Performance), conectándolo con aquél de “Very Important Person”; algo esencialmente excluyente, en el que no hay un pensamiento original, sino repetición de las mismas ideas. “Todos le encuentran virtudes. Todos le suman intenciones […]. Gracias a eso tienen presencia en los museos, las ferias de arte y las universidades”.
En entrevista, hablamos sobre la esencia del arte, su función social, su especulación ideológica y económica, la ortodoxia, la curaduría, los fundamentos del Arte VIP y la cultura de la cancelación.

¿El arte nunca nace de la felicidad?
Existe una leyenda alrededor de la felicidad y otra alrededor del artista torturado. El sufrimiento no es exclusivo del arte, todos los seres humanos han experimentado dolor y dicha. Creo que esto se magnífica con la falsa apreciación que hay de la felicidad como si la existencia fuera un largo comercial de Coca-Cola, no lo es, y aunque la vida en el arte puede ser difícil, si alguien no está dispuesto al esfuerzo es que no tiene la vocación de ser artista, entonces que se dedique a otra cosa.
¿Sólo las obras inacabadas nos incitan a divagar sobre la esencia del arte?
No creo que exista relación entre esas dos cosas, hay miles de grandes obras que te invitan al goce o la meditación, y son obras perfectamente concluidas.
¿Para qué sirve el arte?, ¿crees que el sueño de un hombre debe ser levantarse por la mañana para ser un artista, o que el anhelo de un hombre de ser justamente hombre?
“Hombre” lo repites tres veces en la misma pregunta, también a las mujeres nos mueve el arte y hacemos arte, la palabra sería “ser humano”. El arte es inútil, el arte “útil” como el arte VIP (Video, Instalación, Performance), oenegero no es arte. Ignoro cuál sea el anhelo de alguien al despertarse, y no me interesa averiguarlo.
¿Se ha convertido el arte en prostitución en el siglo XXI?
El arte contemporáneo VIP (Video, Instalación y Performance) comenzó en el siglo XX, con su especulación ideológica y económica. Lo más acertado es decir que es la época del arte más estúpido de nuestra historia.
En ‘Graffiti, complacencia intelectual y nueva demagogia’, tu ensayo de 2018, escribes: ‘no estamos viviendo tiempos rebeldes, al contrario, estamos en la época de la asimilación inmediata, la rebeldía no es perseguida, y el derecho a ‘expresarse’ lo ejerce hasta la idea más estulta; en las redes el insulto es libertad de expresión, la masa aullando y linchando es opinión pública’. ¿En este nivel de rebeldía —asimilado y auspiciado— se encuentra el graffiti?
En mi video sobre graffiti hago la diferencia entre graffiti y muralismo urbano. El graffiti es vandalismo y su única función es agredir y degradar el espacio de una propiedad pública o privada. El muralismo son obras que obligan a tener un talento y manejo de la técnica y que cambian el significado del espacio. El graffiti medra del chantaje social, nos obligan a tolerarlo porque supuestamente es “de jóvenes marginales” como si la “marginación” te diera derecho a la agresión. Vandalizan hasta monumentos y espacios históricos y no podemos decir nuestra opinión porque, o nos agreden, o se hacen las víctimas. Es una actividad que exige respeto a su manifestación, pero coartan la libertad de expresión de nosotros cuando decimos que no es arte.
¿El ensayo en la actualidad es para muchos escritores la excusa para reunir en un texto novedades y banalidades, dando rango de literatura a sus irrelevantes observaciones?
Existen excepciones de grandes ensayistas, pero la literatura se ha hecho más light, y muy apegada a la corrección política. Carece de profundidad o complejidad, y no quieren quedar mal o comprometerse con un texto. Entonces escriben de banalidades y a eso lo llaman “ensayístico”, porque el género lo permite, no es narrativa y se puede meter lo que sea. La crítica de arte o crítica filosófica es ensayo, y la actual crítica de arte es ilegible, saturada de adjetivos, sumisa a las directrices actuales del arte, dice que todo es arte si es activista o de minorías o lo que esté de moda en las redes.
¿Por qué hoy en día, lo que antes denominamos como arte, se ha transformado en una ideología, en una ortodoxia tan cerrada que no le permite a sus críticos ninguna posibilidad de verificación?
Los críticos no quieren verificar nada, la mayoría son sumisos a esta ideología del “todo es arte”, para comprobarlo basta leer las revistas especializadas y los cursos de arte en las universidades del todo el mundo. El arte VIP es mesiánico, está aquí para salvar al mundo, todas sus obras, por estultas que sean, tienen grandes fines, y esa ideología en su “significado” convierte en arte lo que sea. Un montón de enseres de cocina, si los presentas como obras feministas, es arte. Unas hamburguesas son “critica al imperialismo”, entonces son arte. La ideología del significado las hace arte y la ideología de la distorsión de la libertad convierte a cualquier persona en artista, aunque no tenga talento.
¿Todo lo que un curador ubica en la sala de un museo tiene sentido y significado?
En los términos del arte VIP, así es. Lo puedes ver en los museos. Si el curador expone un periódico arrugado o unas cajas de cartón y les adjudica un texto atestado de adjetivos y buenas intenciones, el público debe ver eso como arte. La realidad es que el sentido de una obra y su significado lo debe tener la obra misma, si algo deja de ser arte fuera de la sala del museo, o sin la ayuda del texto del curador, entonces no es arte.
En tu texto ‘Dónde están los artistas VIP’, de tu columna ‘Casta diva’ del diario Milenio, escribes: esta época tiene el arte VIP (Video, Instalación, Performance) que merece, igual de mentiroso y farsante que el gobierno de ultraderecha del país más poderoso del mundo, que además es el que rige el mercado del arte, y por supuesto, su estética. ¿Cuáles son los fundamentos del arte VIP?
Arte VIP (Video, Instalación, Performance) es el llamado arte contemporáneo, que está realizado con los “medios de nuestro tiempo” y que no necesita que el artista tenga talento para realizarlo. Son las obras hijas del readymade de Duchamp, hasta las obras que los artistas mandan hacer como Jeff Koons etcétera. Es el arte que se asume como arte sólo porque el artista así lo designa, aunque carezca de valores estéticos e intelectuales. Goza del gran aprecio de la crítica y eso no lo hace arte, no es arte que Marina Abramovic se siente en una silla, aunque esté en el MoMA. Es toda la plaga que habita en los museos y que explotan el falso concepto de libertad artística.
More Top Picks Best Night Driving Glasses For Seniors
Los griegos crearon el término de estigma para referirse a los signos corporales con los cuales se intentaba exhibir algo malo y poco habitual en el status moral de quien los presentaba. Los signos consistían en cortes o quemaduras en el cuerpo, y advertían que el portador era una persona corrupta, ritualmente deshonrada, a quien debía evitarse, específicamente en lugares públicos. Esto me recuerda a la cultura de la cancelación, que en pleno Siglo XXI, se erige sobre esta teoría del estigma, para explicar la inferioridad “moral” de una persona, y dar cuenta del peligro que representa. ¿Cuál es tu opinión de este concepto, y nuevas acciones de cooptación de los medios de comunicación y sus editores?
Estamos en la época con más censura en la historia del pensamiento humano. La corrección política está fuera de control, los jóvenes son censores sin visión a largo plazo. Las redes sociales son un tribunal sin derecho a apelación, verdugos reactivos, es falso que sea el momento de más libertad de expresión. Censuran literatura clásica, obras de arte, poesía, es un ambiente persecutorio extremo. La ignorancia es la emperatriz de las redes, la voracidad de agredir el pensamiento libre. El linchamiento es el alimento de la masa adicta a la falsa sensación de poder, nunca se había manipulado con tal facilidad a la opinión pública.