More Top Picks Best Light Blocking Glasses For Migraines
player ready...Durante un período de 48 horas hace dos fines de semana, tres tiroteos ocurrieron a una milla de distancia uno del otro en el centro de Chicago, con saldo de dos muertos. Durante ese mismo tiempo, otras 17 personas fueron baleadas en la ciudad, la mayoría en barrios donde es más común experimentar un mayor nivel de violencia.
Sin embargo, fueron los tiroteos en el centro de la ciudad, uno frente a un teatro importante que canceló su función vespertina, los que captaron la mayor parte de la atención de los medios y los líderes de la ciudad, incluida la alcaldesa Lori Lightfoot, quien habló sobre la violencia el 2 de mayo en una conferencia de prensa no relacionada y quien seguramente enfrentará más escrutinio a medida que se calienta la carrera por la alcaldía.
Los líderes policiales también tuvieron que responder por la ola de violencia, anunciando rápidamente que desplegarían más recursos en el centro.
Los expertos dijeron que la gran atención que se presta al centro de la ciudad se debe a una variedad de razones.
Es el motor económico de la ciudad, al generar millones en ingresos fiscales y dólares del turismo. Y la violencia adicional en el centro de la ciudad agota los recursos en un departamento de policía que lucha para abordar décadas de índices de violencia constantemente más altos en los vecindarios de Chicago.
El centro es también la vida cívica de la ciudad, un lugar donde los habitantes de Chicago, desde Rogers Park hasta Roseland, se reúnen para conciertos, ir a la playa, tumbarse en el césped para hacer un picnic, contemplarse y fotografiarse en la escultura Cloud Gate o chapotear en la fuente del parque del Milenio.
“Los habitantes de Chicago se sienten dueños del centro”, dijo Bill Savage, quien ha enseñado literatura y cultura de Chicago durante 30 años en la Universidad Northwestern. “Si el centro de nuestra ciudad experimenta este tipo de violencia, golpea a todos de alguna manera. Si sucede en el centro, se trata de ti”.

Las estadísticas muestran una caída en la violencia
En lo que va del año, la violencia armada, tanto los homicidios como los tiroteos no fatales, disminuyeron, lo cual son buenas noticias en una ciudad golpeada por un aumento del 60% en los tiroteos durante un período de dos años en 2020 y 2021.
Pero los titulares recientes sobre los problemas del centro de la ciudad han servido como otro recordatorio de cuán arraigado está el problema de la violencia armada aquí y cómo está afectando todas las partes de la ciudad, incluido el fulgurante centro de Chicago.
De hecho, la cantidad de tiroteos en el centro de la ciudad ha aumentado en los últimos años y, hasta la semana pasada, 19 personas fueron baleadas en comunidades de Near North y el centro, en comparación con ocho el año pasado.
La violencia en toda la ciudad ya ha llevado a los candidatos a la alcaldía a comprometerse a destituir al superintendente de policía de Chicago, David Brown, si son elegidos, y los opositores de Lightfoot citan la falta de una estrategia para abordar la violencia.
Brown fue contratado en medio de una pandemia histórica que canceló tanto la programación y como los servicios en toda la ciudad. También fue un momento en que la confianza en la policía se desplomó en todo Estados Unidos a raíz de la muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis. Los criminólogos estudiarán los impactos duraderos de esos eventos, pero algunos dijeron que existe la sensación de que el estrés de una pandemia combinado con el mayor escrutinio de la policía podría haber jugado un papel en el aumento de la violencia armada.
Aún así, Brown y el Departamento de Policía de Chicago se han enfrentado a repetidas críticas de los concejales, un nivel de preocupación que solo se amplifica cuando suenan disparos en el centro.
Y no son sólo los tiroteos lo que preocupa a algunos líderes y a la comunidad empresarial. Durante mucho tiempo ha habido preocupación por los enfrentamientos y disturbios entre los grandes grupos de jóvenes que se reúnen en el centro los fines de semana.
La policía de Chicago no proporcionó detalles específicos sobre la respuesta en el centro. La oficina del alcalde remitió al baiduhai a la conferencia de prensa del lunes de Lightfoot, en la que dijo que el centro de la ciudad recibiría más recursos y desvió las preguntas sobre su posible campaña de reelección.
Lightfoot habló sobre la difícil tarea de lidiar con años de violencia sin abordar en ciertos vecindarios de Chicago.
“Han vivido con la falta de inversión. Han vivido la falta de enfoque y atención en la violencia durante demasiado tiempo”, dijo Lightfoot.
También volvió a un tema familiar: La necesidad de que quienes cometen actos de violencia se enfrenten a graves consecuencias.
Mientras tanto, en Streeterville, los residentes estaban nerviosos a raíz de los incidentes del centro, dijo Deborah Gershbein, presidenta de la Organización de Residentes Activos de Streeterville.
Gershbein dijo que el nivel de violencia armada en toda la ciudad es inaceptable y, aunque entiende que se necesitan enfoques a largo plazo, sus vecinos tienen miedo de caminar de noche.
“Hace 32 años que vivo en este barrio. Nunca ha sido así. Solía caminar a todas partes”, dijo Gershbein. “¿Cómo le das a la gente una sensación de seguridad?”.
Tanto expertos como organizadores comunitarios dijeron al Tribune que los temores compartidos sobre un espacio de reunión central como el centro, que sufre de violencia armada, también presenta una oportunidad para soluciones compartidas.
David Stovall, criminólogo de Chicago, dijo que hay una “alienación” en las comunidades que han sido sistemáticamente privadas de recursos y oportunidades y que juega un papel en el aumento de la violencia armada. Todos los afectados deben apoyar soluciones bien pensadas.
“Lincoln Park nunca ha tenido este problema en masa. O Streeterville”, dijo Stovall, profesor de estudios afroamericanos, así como de criminología, derecho y justicia en la UIC. “… No quiero restarle importancia a la violencia porque es real. Las (soluciones) desafortunadamente, o afortunadamente, no son a corto plazo. … No puedes criminalizar la solución”.
Savage, de Northwestern, también dijo que existe una oportunidad para un nuevo impulso.
“La clave es que si percibimos el centro como el corazón de nuestra ciudad, todavía estamos conectados con cualquier otra parte en la que vivamos”, dijo Savage. “¿Pero conectarnos con las partes en las que no vivimos? Este es el salto imaginario que es tan duro. ¿Pueden las personas de Jefferson Park que trabajan en el centro imaginar cómo sería vivir en Garfield Park o Ashburn o Pullman?”.
Un fin de semana violento
Los tiroteos en el centro de la ciudad hace dos fines de semana comenzaron a la 1 am del sábado 30 de abril en la cuadra 300 de North State Street.
More Top Picks Best Weighted Blankets For Seniors
Dos mujeres del barrio de North Lawndale fueron baleadas por un hombre durante una discusión en la calle. Una de las mujeres, de 26 años, murió más tarde.
Un día después, el domingo por la mañana, una disputa dentro del hotel Sonesta en East Walton Place dejó a un hombre de 18 años muerto por múltiples heridas de bala. Y unas 10 horas después, en la cuadra 100 de North Wabash, dos hombres recibieron disparos en un callejón detrás del Teatro Nederlander después de que se intensificara un conflicto cercano que involucraba un robo y venta de drogas.
El tiroteo a plena luz del día provocó el cierre de operaciones del teatro esa noche, incluida la cancelación de una función de “Moulin Rouge”.
Hasta el momento, no se han presentado cargos en ninguno de los casos.
Uno de los dos heridos en el tiroteo del domingo fue un hombre de 27 años que caminaba a casa desde el gimnasio con su esposa, le dijo a un reportero de Tribune en una entrevista telefónica.
Escuchó un estallido y luego sintió dolor en la mano, dijo el hombre, que pidió no ser identificado.
La gente se dispersó y la pareja se colocó detrás de un automóvil y escuchó un segundo disparo, dijo.
“Sumé dos y dos bastante rápido: el estallido más el dolor más el sangrado”, dijo. “… Es una extraña serie de emociones. No es algo que haya experimentado antes, así que fue como registrar el hecho de que eso fue lo que realmente sucedió”.

A pesar de que el tiroteo se produjo a unos 20 minutos a pie de su casa, dijo que no tiene miedo de estar en el centro de la ciudad y señaló lo que confirman las estadísticas: su comunidad sigue siendo relativamente segura. Sólo planea evitar Wabash en el futuro.
“Es una de esas cosas en las que si estás en una gran ciudad, hay una probabilidad estadística de que esto suceda”, dijo. “Fue una cosa que creo que siempre estuvo en mi cabeza como una posibilidad. … Pero, de nuevo, esta posibilidad estadística de que suceda es un evento relativamente raro. Creo que el centro sigue siendo una zona muy segura. Todavía me siento seguro caminando por ahí”.
Diferente en los barrios
A pesar de la atención que reciben los incidentes del centro, la violencia armada en los vecindarios es una experiencia diaria de la que es más difícil escapar para los residentes en algunas áreas.
Hasta el 3 de mayo, la tasa de víctimas por disparos por cada 10,000 residentes en las comunidades del centro y Near North fue de 1.8 y 1.3, según el portal de datos de la ciudad. En los vecindarios históricamente menos seguros de la ciudad, la tasa es tan alta como 21 en West Garfield Park, por ejemplo, y 11.2 en Greater Grand Crossing.
Chondra Wright trabaja en el área de Greater Grand Crossing con jóvenes que están expuestos a la violencia y se reúne regularmente con la policía de su distrito local para tratar de prevenir el tipo de violencia que ahora se siente en otras partes de la ciudad.

También se dirige al centro para caminar regularmente, siguiendo un camino desde Rush Street hasta la escultura Cloud Gate. Así que los tiroteos en el corazón de Chicago también la han inquietado.
Wright está de acuerdo en que la violencia que ocurre allí refleja lo que ha estado sucediendo en los vecindarios. Y dijo que es por eso que las soluciones deben ir más allá de una estrategia de implementación de fin de semana. Se trata de un esfuerzo y una visión de toda la ciudad, dijo.
“Soy de Chicago no importa lo que pase”, dijo Wright. “El centro es un escape. Es ese espacio al que la gente migra en busca de esa paz, esa libertad, ese disfrute. ¿Cómo sería Chicago si pudiéramos tener ese mismo espíritu o energía en cualquier parte de la ciudad?”.
Este texto fue traducido por Octavio López/TCA



