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Un número creciente de estados espera poder usar sensores incrustados en el pavimento para luchar contra el cambio climático, mantener la fluidez del tráfico y salvar vidas.

Michigan e Indiana están probando sistemas que permitirían cargar los vehículos eléctricos mientras se conducen. Algunos departamentos de transporte estatales quieren usar sensores en las carreteras para avisar a los conductores de los próximos desvíos y cierres o para detectar accidentes y notificar automáticamente a los servicios de emergencia.

Un uso cada vez más popular de la tecnología de sensores en el pavimento apunta a una importante amenaza para la seguridad de los conductores: las llantas inseguras de los camiones, que pueden sufrir reventones a altas velocidades y que provocan lesiones graves o la muerte.

El año pasado, los oficiales de la Patrulla Estatal de Nebraska encontraron dos llantas reventadas en un camión que fue enviado a una estación de pesaje después de que los sensores de carretera en la Interestatal 80 detectaran un problema. Algunos estados utilizan sensores de carretera para identificar camiones con neumáticos inseguros.
El año pasado, los oficiales de la Patrulla Estatal de Nebraska encontraron dos llantas reventadas en un camión que fue enviado a una estación de pesaje después de que los sensores de carretera en la Interestatal 80 detectaran un problema. Algunos estados utilizan sensores de carretera para identificar camiones con neumáticos inseguros.

Cuando un camión cruza la frontera de Minnesota hacia South Dakota por la Interestatal 90, por ejemplo, los inspectores de la estación de pesaje de South Dakota ya saben, gracias a los sensores incrustados en el pavimento, si el camión tiene las llantas ponchadas, poco infladas o desajustadas, lo que podría convertirlo en un peligro en la carretera.

“Esta tecnología permite conocer la huella de cada llanta”, dijo Dave Huft, director del programa del Departamento de Transporte de Dakota del Sur. “Si las llantas están desinfladas o muy bajas, el camión no podrá continuar por la carretera a menos que el conductor los repare o sustituya”.

Más de 5,000 personas murieron en choques de camiones grandes en 2019, y casi 160,000 personas resultaron heridas, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras. Casi tres cuartas partes eran ocupantes de otros vehículos.

Los datos de la agencia federal de seguridad en el transporte muestran que, entre 2015 y 2019, casi 360 personas murieron en choques que involucraron a camiones grandes que tenían una llanta ponchada o desinflada, o algún defecto relacionado con la llanta.

En septiembre, la llanta de un semirremolque estalló en la Interestatal 10 cerca de San Antonio, Texas, lo que hizo que el conductor perdiera el control y el camión se estrellara contra una barrera de protección, se deslizara por un terraplén y se incendiara. El conductor resultó herido de gravedad y su pasajero, de 40 años, murió en el lugar de los hechos.

Los expertos en seguridad vial afirman que, si una llanta de camión está poco inflada, puede acumular calor y desarmarse, dejando trozos de la banda de rodadura —denominados caimanes de carretera o cadáveres de neumáticos— esparcidos por la carretera. Estos restos pueden ser peligrosos para otros vehículos.

Las normas federales exigen que los conductores comerciales inspeccionen su vehículo, incluidas las llantas, para asegurarse de que está en condiciones seguras de funcionamiento antes de conducirlo, y que documenten esa inspección al final del día.

Pero eso no significa que todos los conductores de camiones lo hagan o puedan detectar un problema. Y, a veces, los conductores pueden tener una avería y ni siquiera darse cuenta.

Robert Braswell, director ejecutivo del Consejo de Tecnología y Mantenimiento (TMC) de la Asociación Americana de Camiones (ATA), afirma que los transportistas deben ser proactivos. Algunos, por ejemplo, instalan tecnología en los camiones que controla y ajusta continuamente la presión de las llantas mientras están en carretera.

Pero también es una buena idea que los estados usen sensores de carretera cerca de las estaciones de pesaje, dijo. “Puede evitar muchos problemas”.

Algunos estados, como South Dakota, también están colocando una cámara de infrarrojos en la rampa de salida de la estación de pesaje. Esta cámara toma una imagen térmica de los frenos y las llantas del camión, para asegurarse de que no están ni demasiado calientes ni demasiado frías. Si lo están, los inspectores los examinarán.

Donna Bergan, portavoz de International Road Dynamics Inc., una empresa con sede en Canadá que fabrica el sistema de sensores de llantas instalados en South Dakota, dijo que aproximadamente la mitad de los estados ahora usan o a finales de año usarán ese sistema.

Los funcionarios estatales dicen que están viendo resultados.

En Virginia se han retirado unas 25,000 llantas de camión inseguras desde junio de 2020, cuando el estado comenzó a usar el sistema en una estación de pesaje en I-81 cerca de Winchester, dijo Jessica Cowardin, portavoz del Departamento de Vehículos Motorizados del estado.

Este año, el departamento, que pagó 82,000 dólares por el primer sistema de sensores, planea instalar otro en otra estación de pesaje en I-81 y una en I-85.

“Es un pequeño precio a cambio de seguridad”, dijo Cowardin.

En Nebraska, en donde el departamento de transporte es el propietario de las estaciones de pesaje pero la policía estatal las gestiona, los agentes están identificando más de 100 llantas ponchadas al mes en los dos sitios de Interstate 80 que usan sensores de carretera, dijo Mike Maytum, teniente de la Patrulla Estatal de Nebraska. Anteriormente, identificaban menos de cinco al mes.

“Antes de esto, nuestro proceso de identificación de llantas ponchadas dependía de que los oficiales pudieran ver durante una revisión superficial que había una llanta baja”, dijo Maytum. “Esa es una ciencia imperfecta”.

Maytum dijo que el control de los sensores de carretera se lleva a cabo a la velocidad de la autopista, a una milla de la estación de pesaje, lo que le permite a la mayoría de los conductores continuar con su carga “en un momento en que Estados Unidos realmente necesita que eso ocurra.”

Pero, si los sensores detectan un problema, los conductores deben salir: es entonces cuando los agentes de la estación de pesaje, quienes también hacen controles de cumplimiento que incluyen el registro del vehículo y la licencia de conducir, examinan las llantas.

Dakota del Sur también usa los sensores de carretera para detectar anomalías en las llantas a la velocidad de la autopista antes de que el camión llegue a la estación de pesaje.

Huft dijo que su estado comenzó a usar el sensor de carretera y los sistemas de inspección térmica de los frenos en la estación de pesaje de I-90 en junio de 2020. Desde entonces, ha instalado ambos cerca de las estaciones de pesaje de la Interestatal 29 en las fronteras de Iowa y North Dakota. Al igual que otros estados, incluido Nebraska, tiene previsto colocar más sensores en otros lugares.

Maytum, de Nebraska, dijo que los sistemas no solo pueden hacer que las carreteras sean más seguras y reducir la cantidad de trabajo de los empleados de transporte que recogen los restos de la carretera, sino que además pueden ayudar a la industria del transporte por carretera.

“Estamos en el mundo de los problemas de la cadena de suministro”, dijo. “En la medida de lo posible, queremos que esos camiones se muevan para que puedan llegar a donde quieren ir”.