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Ocho niños de entre cuatro meses y 16 años murieron en un incendio enorme la madrugada del domingo, en el vecindario de La Villita. Otros dos jovencitos de 14 años, se encuentran gravemente heridos en el hospital. Las familias de los fallecidos y las familias desplazadas están recaudando fondos de apoyo.

Marcos Contreras, de 15 años, dijo al Tribune que el incendio arrasó la casa donde un grupo de sus hermanos y primos asistían a un “sleepover”. Temprano en la mañana, contó, su hermana lo despertó y salieron corriendo hacia la casa en llamas.

“Cuando llegamos la casa estaba en llamas”, contó. “Estaban sacando a mis primos y a mis hermanos”.

“No tengo palabras para explicar el dolor que siento en este momento”, dijo Contreras. “Parece que todo mi mundo se está derrumbando”.

Ivonne Contreras, de 30 años, quien se identificó como la tía de las víctimas fallecidas, confirmó al periódico Hoy sus nombres y edades:

Amayah Álvarez (3 meses); Nathen Ayala (11 años); Ariel García (4); Xavier Contreras (9); Gialanni Ayala (5); Alanni Ayala (3); Giovanni Álvarez; Victor Mendoza (16).

Otros dos jovencitos de 14 años se encuentran hospitalizados en condición grave, agregó.

“Hoy nuestra familia pasa por una tragedia”, dijo Ramonita Reyes, abuela de los menores fallecidos en el incendio. “Perdimos varios nietos, perdí varios nietos”.

Y contó que la familia era “siempre unida”.

La familia está recolectando fondos para los gastos funerarios y de hospital por medio de la plataforma GoFundMe.

Horas más tarde, todavía no estaba claro cómo comenzó el incendio. Cerca de allí, había hombres llorando, mujeres que se aferraban a las manos de niños y vecinos que miraban desde el otro lado de la calle. Jessie Cobos dijo que tres de los niños que murieron en el incendio eran cercanos a él.

Los bomberos fueron alertados poco antes de las 4 am, del incendio que involucró al menos dos edificios. El domingo por la tarde, los bomberos determinaron que el incendio comenzó en un porche cerrado en la parte trasera del edificio, según el portavoz Larry Langford.

Dijo que el incendio fue el peor en Chicago en más de una década. Los bomberos no encontraron detectores de humo.

“No fue difícil salir. El fuego comenzó en la parte trasera, y la entrada de al frente estaba abierta”, dijo Langford. “Si hubieran estado despiertos o si alguien los hubiera despertado, habrían salido”.

Por la mañana, Denise Mercado se sentó en la acera de la Cermak Rd., rodeada de sus cinco hijos pequeños. La familia se despertó cuando olieron humo, y Mercado se apresuró a que los cinco niños salieran de la casa. Su hijo más pequeño recogió al bebé y salió corriendo. Los otros niños los siguieron.

“Cargué a mi hermano”, le dijo el niño al Tribune en voz baja.

Mercado dijo que los oficiales evacuaron a la gente de la cuadra. “Las llamas … eran enormes”, dijo.

Después de que el fuego se extinguió, los residentes que fueron evacuados se pararon en la esquina, viendo cómo los equipos trabajaban. La cinta roja de la escena de crimen cerró Sacramento.

Una mujer que vive cerca vio que siete personas salieron de los edificios en camillas. Varios iban cubiertos, dijo.

Voluntarios de la escuela Spry también abrieron una cuenta GoFundMe para auxiliar a las familias que se quedaron sin hogar, según contaron a Hoy. Además estarán recolectando donaciones de ropa en la iglesia Amor De Dios, 2356 S. Sawyer, para las familias Mercado, Vergara-Sotelo, Gutierrez y Barragán.

La cinta roja de la escena del crimen bloqueó la calle Sacramento.

En la próxima semana, la Cruz Roja, con el Departamento de Bomberos y la oficina del concejal George Cárdenas estarán instalando alarmas de humo en el área.

–Con información de baiduhai