Getting your Trinity Audio player ready...

La oposición a la práctica de la administración Trump de separar a niños inmigrantes indocumentados de sus padres, en la frontera sur de EEUU llegará a un punto crítico el sábado, con demostraciones planeadas en docenas de ciudades de Illinois y a través de la nación.

Eso incluye Chicago, donde una de las demostraciones más grandes tendrá lugar este sábado a las 11 am en la Plaza Daley. Más de una docena de organizaciones ha establecido comités de planificación, mantenido reuniones diarias para coordinar esfuerzos, entrenado voluntarios para controlar la multitud e impreso letreros con la leyenda #FamiliesBelongTogether (Las familias pertenecen juntas) para las primeras 1,000 personas que lleguen. Aunque la ruta para la marcha no se ha decidido oficialmente, los organizadores han propuesto que podría ser una caminata de media milla por Clark St. hasta la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Chicago, 101 W. Congress Parkway.

La política de tolerancia cero anunciada por el fiscal general Jeff Sessions, que enjuiciar criminalmente a cualquiera que emigra ilegalmente a EEUU, ha resultado en la separación de más de 2,300 niños inmigrantes de sus padres, mientras que los adultos esperan el desarrollo de sus procedimientos penales. En Illinois, a más de 1,000 millas de la frontera sur, han sido organizadas protestas abogando por la reunificación de las familias, desde Arlington Heights hasta Carbondale.

El evento de Chicago ha atraído gran atención en las redes sociales. En Facebook, 12,000 personas han confirmado su asistencia.

Para algunos, el extenso apoyo se asemeja al Women’s March, que atrajo a cientos de miles a marchar en Chicago. Y mientras que en aquel momento la cara del movimiento fueron los gorros rosas tejidos (pussy hats); ahora, la primera dama Melania Trump, que escandalizó a los medios por la chamarra que usó al visitar un refugio de niños migrantes en Texas, ha inspirado la vestimenta para la demostración: señales hechas a mano adosadas a chamarras, que dicen “Realmente me importa, a ti te debería importar también”.

La ola de entusiasmo surgió tras una semana turbulenta de noticias sobre el destino de los niños migrantes que fueron separados de sus padres. Frente a las fuertes críticas, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para terminar con la práctica de separación de familias, y propuso a cambio mantener presos a padres e hijos, juntos.

La orden, que algunos activistas temen, revierte un decreto de consentimiento de 1997, que establece que los niños no pueden ser detenidos indefinidamente, arrojó cierta incertidumbre alrededor de la marcha “Families Belong Together”. Pero sin un calendario para reunir a los más de 2,000 niños que ya habían sido separados en poco más de un mes, los organizadores dijeron que el apoyo para la marcha ha crecido.

“Hubieron como 30 segundos de, ‘La orden de Trump significa que ya no tenemos que marchar?” comentó Marj Halperin, organizadora voluntaria de Indivisible Chicago, un grupo de activistas progresistas. “Se tardó aproximadamente un minuto en comprender que esa orden era hueca y no estaba logrando nada, y que la brutalidad de esta política de inmigración continúa. Entonces, sí, marcharemos, tenemos más razones para marchar”.

La manifestación planeada para el sábado surgió el lunes como tema de conversación en el Ayuntamiento, donde Leni Manaa-Hoppenworth, coordinadora del capítulo de Indivisible en Illinois, invitó a concejales a asistir a la protesta del sábado.

Yesenia Mata, de Dream Action Coalition, dijo que la protesta pretende enviar un mensaje extenso de apoyo a los inmigrantes.

“El mensaje de la marcha demostrará que la ciudad de Chicago está unida en bienvenir a inmigrantes, refugiados, exiliados, porque nuestra nación siempre se ha hecho fuerte y mejor gracias a los que han venido de otros países”, dijo Mata.

El Concilio Municipal no votó sobre la medida pero se espera que lo hagan el miércoles.

Desde la semana pasada, la orden ejecutiva de Trump se ha enfrentado a varias dificultades legislativas, el Departamento de Defensa anunció que se prepara para acoger a unos 20,000 niños migrantes en bases militares en Texas y Arkansas, mientras Trump ha llamado a que los inmigrantes indocumentados sean deportados sin procesos legales.

Recientemente Trump también ha tratado el tema en Twitter, criticando a los demócratas por ser débiles en seguridad fronteriza y acusándolos de usar la situación como un apoyo político antes de las elecciones de la mitad del semestre.

Oscar Chacón, co fundador y director ejecutivo de Alianza Américas, un grupo de abogacía basado en Chicago pro inmigrantes, dijo que cualquier solución al flujo de inmigrantes no documentados tiene que estar enfocado a la raíz del problema. Muchos de aquellos que buscan asilo en EEUU se están alejando de violencia en Centroamérica, dijo Chacón.

“Francamente, la razón por la que estábamos asumiendo que esto iba a suceder en algún momento, probablemente más temprano que tarde, era la condición de que los países de los que provienen no hayan mejorado. Solo siguen empeorando”, dijo Chacón. “Pero creo que el hecho de que el presidente ofrezca un enfoque radical, es decir, la separación de los niños de sus padres; ha provocado que muchos estadounidenses de todos los ámbitos, incluso los republicanos, hablen de una manera que no se han visto obligados a hacerlo antes”.