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A partir de hoy miércoles los consumidores deberán pagar un impuesto más alto al comprar bebidas azucaradas. El llamado “soda tax” cobrará un penny por cada onza de bebida azucarada; así que por cada Coca de dos litros el consumidor pagará alrededor de 68 centavos más en impuestos.

Pero, aunque el impuesto sea llamado “soda tax” no solo afecta a consumidores de refrescos. El impuesto también se aplica a bebidas dietéticas, cafés y tés endulzados listos para consumir, bebidas deportivas y energéticas y productos de jugos que no son jugo de frutas o verduras 100 por ciento, entre otras bebidas.

Aguas gaseosas como La Croix, Perrier y Soleil quedarán libres del impuesto ya que no son endulzadas artificialmente. Aguas como Sparkling Ice y Polar Sparkling Frost sí son endulzadas artificialmente así que sí verán un aumento de impuestos.

Lo recomendable es que el consumidor lea los ingredientes de las bebidas que desean comprar para saber si tendrán que pagar el impuesto o no.

Los jugos que no son de frutas o verduras 100 por ciento como Sunny D y Jumex son hechos con azúcar y su impuesto subió apartir de hoy. Sin embargo el impuesto no aplica a concentrados de jugo, ni a polvos, ni mieles que son mezclados por consumidores en casa como Gatorade o Crystal Light.

Clientes de bares también verán un aumento en el costo de sus bebidas. Estas incluyen bebidas mezcladas con refrescos y también margaritas que son hechas con una mezcla que incluye azúcares artificiales.

El café listo para beber que se vende en supermercados, como el de Starbucks también es elegible para un aumento en el impuesto. Pero cafés hechos en cafeterías, como Starbucks o Dunkin Donuts no son elegibles para el nuevo impuesto.