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Crecer junto con el barrio y quedarse ahí es la premisa con la que Jesús Íñiguez y Mayra Susana Hernández abrieron hace un par de meses The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery, una cafetería instalada con el compromiso de contribuir con un simple café al desarrollo del barrio y sus residentes.

La comunidad de Back of the Yards destaca por su rampante índice de violencia por armas de fuego; sin embargo, este par de emprendedores se han propuesto borrar ese estereotipo al abrir sus puertas y ofrecer desde un café de olla hasta espacios para arte, o empleo para las nuevas generaciones, y con ello también contribuir al desarrollo de comunidades en México.

Íñiguez y Hernández, instalaron The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery en la esquina de Hoyne Ave. y 47th St.; y más que una cafetería, visualizan su microempresa como parte de un movimiento que involucra creatividad, educación y desarrollo económico.

Mildred García, una cliente, disfruta un café en The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery.
Mildred García, una cliente, disfruta un café en The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery.

“Es importante ofrecer un espacio para que los jóvenes de la comunidad muestren sus creaciones y talentos”, comentó Hernández, quien se dio a la tarea de pintar piezas para las paredes, incluyendo una en respuesta a los comentarios antiinmigrantes del presidente Donald Trump.

“Back of the Yards es un barrio de inmigrantes, y aquí les ofrecemos un espacio” para exhibir obras mientras trabajan para albergar programas de arte, indicó Hernández.

Según Íñiguez la cafetería sirve a la comunidad de cuatro formas vitales bajo el programa SEED que impulsa un impacto social, económico, ambiental y de comercio directo.

Y con ese compromiso en mente donarán un dólar por cada bolsa vendida de café, a un fondo para programas pro paz y educación, contó Íñiguez; y agregó que los primeros $500 serán donados a Kid’s Café de la Casa Romero, un programa que ofrece alimentos y tutoría para estudiantes.

“En muchos casos la única comida caliente que algunos niños de la comunidad tienen es en la escuela. Es difícil concentrarse en la tarea si tienes hambre”, mencionó Íñiguez.

Ambos propietarios dicen entender la importancia de un empleo para los jóvenes durante el verano, y por eso, junto a programas como Peace Works y One Summer Chicago, han podido ofrecer empleos a estudiantes de la comunidad. Uno de esos estudiantes es Eddie, quien ha crecido en el barrio y estudia artes culinarias.

“Tener esta cafetería aquí cambia mucho las cosas”, comentó Eddie. “Todos piensan que este barrio es de lo peor, pero en realidad no es así. Tener (esta cafetería) muestra que mejoramos y que no somos como nos pintan”.

La cafetería también impacta la vida de los campesinos mexicanos, ya que vende variedades de café traído directamente de Chiapas.

Las variedades de café que se sirven en The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery fueron cosechadas en la plantación Nueva Independencia, en las montañas chiapanecas.
Las variedades de café que se sirven en The Back of the Yards Coffeehouse and Roastery fueron cosechadas en la plantación Nueva Independencia, en las montañas chiapanecas.

Al comprar el café directamente de una familia en Chiapas se elimina varios intermediarios, lo que ha permitido que la familia venda su café a un precio que le deja suficiente ganancia para pagar mejores sueldos a los campesinos y generar más empleos en ambas comunidades mexicanas, explicaron.

La familia a la que se le compra el café lo ha cosechado por generaciones. “Estaban pensando dejar de cosechar (por la falta de demanda)”, algo que hubiera sido muy desafortunado ya que el café es de muy alta calidad,” comentó Íñiguez.

En Chiapas, Jesús Íñiguez se asegura de que el café que vende en su cafetería del sur de Chicago sea de alta calidad.
En Chiapas, Jesús Íñiguez se asegura de que el café que vende en su cafetería del sur de Chicago sea de alta calidad.

Café que se vende a precios “moderados” comparados a los de lugares similares al norte o centro de la ciudad.

Íñiguez y Hernández reconocen que Back of the Yards tiene sus problemas. Aún así, “es el lugar de residencia de personas increíbles, luchadoras, que creen en el poder de la humanidad” comentó Hernández. “Y que siempre trabajan para sobresalir, pero no sobresalir y salirse de la comunidad sino sobresalir juntos y quedarse en la comunidad para crecer con ella”, añadió.