PUEBLA, MÉXICO – Cada vez que “La Bestia” cruza La Patrona, una pequeña comunidad en Veracruz, México, un grupo de mujeres se apresura a lanzar bolsas rellenas con arroz o frijoles, tortillas o pan, y agua a los migrantes que viajan en el lomo de ese tren, y que van al norte con la intención de llegar a Estados Unidos.
A través de los años, el grupo de campesinas ha visto cambiar esa migración de hombres en busca de trabajo a familias que huyen de la violencia, según relataron.
El futuro de esos migrantes les preocupa ante el cambio presidencial en EEUU, temen que los regresen a sus países de origen cuando se han jugado la vida por llegar al norte.
“Que Dios bendiga a Las Patronas por el esfuerzo grandísimo que están haciendo. Nos dan de comer, vestimenta y zapatos”, fue el mensaje que un grupo de hondureños que se identificaron como “los catrachos” le enviaron a esas mujeres desde el lomo de La Bestia.
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Son pocos los minutos que La Bestia detiene su marcha, pero suficientes para poder compartir alimentos, ropa y medicamentos con los hermanos migrantes. Dios los bendiga y les dé más fuerza”, fue el mensaje de ellas.
“Lo nuestro es aportar ayuda humanitaria, amor al prójimo. Es una forma de pagar lo que se nos ha dado”, mencionó Norma Romero, coordinadora y una de las fundadoras del grupo de ayuda humanitaria Las Patronas, durante el segmento “Mex-I-Can” de la conferencia internacional “Puebla, la Ciudad de las Ideas” que se realizó recientemente en ese estado mexicano.
Romero, la octava en una familia de 12 hermanos, trabajó toda su infancia y adolescencia en labores domésticas y en el campo dentro de la comunidad de La Patrona, nombrada así “en honor a nuestra señora la Virgen de Guadalupe”, explicó Romero en referencia al poblado que se ubicada en la zona central montañosa de Veracruz, municipio de Amatlán de los Reyes, paso obligado de “La Bestia”.
En 1995, ya casada y con un hijo, se involucró en la ayuda a los migrantes centroamericanos que viajan en el tren.
“Somos un grupo de 14 campesinas que iniciamos esta labor al ver la necesidad de esos migrantes”, contó Romero.
Todo comenzó cuando una mañana las hermanas, Norma y Bernarda Romero fueron a comprar pan y leche para el desayuno. “Cuando nos detuvimos al paso del tren, los migrantes nos dijeron ‘madre, tenemos hambre regalanos tu pan’ y se los dimos, recuerda la ahora activista.
Compartieron el pan al tiempo que se preguntaban quiénes eran esas personas y de dónde venían, relató. “Al llegar a casa mi mamá nos dijo que habíamos hecho lo correcto”.
Y agrega que tras ese episodio, la familia empezó a compartir porciones de comida. “Empezamos a estar pendientes del tren, de su paso al silbido”.
“La gente nos llamaba locas”, recordó Romero. “Locas por darle de comer a gente que ni conocíamos ni nos iban a pagar, pero no nos importó porque era gente que tenía un sueño”.
Agregó que en aquel tiempo eran centroamericanos que salían en busca de oportunidades económicas, pero luego empezaron a ver mujeres que huían de la violencia. “Ahora son familias completas las que huyen”, mencionó.
Romero dice que emprender la misión no fue fácil, primero tuvieron que convencer a sus propias familias “para tenerlas de nuestro lado. Que supieran que esa gente tenía necesidad, y que no tenían una casa como nosotros”.
También cuenta que tenían temor de enfrentar críticas, de que las acusaran de polleras y por eso se prepararon en todo lo relacionado a derechos humanos y a informarse “sobre nuestro derecho a defender a los que lo necesitan”.
Romero contó que los primeros años fue difícil sostener la causa, ponían de sus bolsillos y por largas jornadas recogían papayas y naranjas para alimentar a los viajeros de La Bestia. “Nos decían ‘son delincuentes, son personas malas’, pero para nosotros son seres humanos. Muchas veces somos buenos para juzgar y criticar pero no nos ponemos en el lugar del otro”, agregó.
Ante el cambio presidencial en Estados Unidos, hay temor entre Las Patronas sobre el futuro y el trato a los inmigrantes por el discurso de odio que caracteriza al presidente electo Donald Trump, mencionó Romero.
Si Trump deporta a los migrantes de Estados Unidos, “ese país se derrumba, porque quienes sostienen ese país son los migrantes latinos”, consideró la mujer.
Los migrantes sostienen dos naciones, “sus países de origen y a EEUU. No pueden ser deportados, Trump sabe que necesita esa mano de obra barata y que los americanos no van a trabajar como ellos lo están haciendo”.
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‘No se olviden lo que dejaron’
A los migrantes que lograron cruzar la frontera y ya están en Estados Unidos, les recomienda que no se olviden lo que dejaron atrás.
Cuando ellos pasan por La Patrona se les recomienda que no vayan a Estados Unidos con la finalidad de quedarse, sino con la idea de hacer algo en sus países “porque tarde o temprano van a regresar”, contó Romero.
“Al centroamericano se le invita que una vez que ya están desarrollando sus talentos en Estados Unidos volteen a su país, que no abandonen la tierra que les vio nacer, que pongan un granito de arena para que los niños que se quedan no tengan que pasar por lo que pasaron. Eso es lo que les recomendamos”, mencionó Romero.
Festival Internacional de Mentes Brillantes
La activista fue una de las oradoras de la novena edición del “Festival Internacional de Mentes Brillantes, la Ciudad de las Ideas”, que se realizó en noviembre bajo el título “Play the Game”, y al que asistieron investigadores, humanistas, artistas y científicos de diversas partes del mundo.
“Nos congratulamos de tener paisanos de calibre internacional que dan rumbo al futuro”, indicó Andrés Roemer, curador de la conferencia al presentar a los oradores del segmento “Mex-I-Can”, Romero entre ellos.
En su novena edición el Festival Internacional de Mentes Brillantes -se realizó del 18 al 20 de noviembre- por segundo año en el auditorio Siglo XX, bajo la primicia “no creas todo lo que piensas”. Este encuentro busca que los ideastas-como se les llama a los asistentes- cuestionen el pensamiento e inciten su creatividad, inteligencia y curiosidad, además de romper los paradigmas establecidos del conocimiento.
En ediciones anteriores, ideastas han presenciado las conferencias ofrecidas por Craig Venter, considerado el padre del genoma humano; Anthony Atala, pionero en medicina regenerativa; Shirin Ebady, primera mujer musulmana en recibir un Premio Nobel y Lisa Randall, experta en física de partículas y cosmología.
Como parte de las actividades alternas que se realizan en el marco de La Ciudad de las Ideas, se dan a conocer los reconocimientos a los participantes del Concurso Internacional de Caricaturas y a los finalistas del Premio Gifted Citizen, este último, certamen que convoca al público en general a presentar proyectos que cambien la vida de 10 millones de personas en los siguientes años.
Además, se realiza el segmento denominado Mex-I-Can (México yo puedo) en el que participan destacados mexicanos quienes a través de sus conocimientos han trascendido las fronteras, como: Alejandro Madrigal, Andrés Sarre, Esteban Hernández, Isaac Hernández, Lorena Ochoa, Luis Roberto Flores, Mario Rojas, Rebeca de Rueda y Rodrigo Medellín. El segmento se complementa con el bloque llamado Wunder18 o prodigios menores de 18 años, entre otros han participado Daniela Liebman, Raymond Wang, Ryan Hreljac y Trisha Prabhu.
El festival La Ciudad de las Ideas tiene como propósito fomentar la curiosidad y la creatividad para romper paradigmas y crear nuevas formas de pensamiento y así poder re-evolucionar la mente. “Los participantes son gente creativa, con responsabilidad social, que le preocupa el planeta. Mentes curiosas, preguntonas y analíticas, se explicó. Para mayor información consulte:
La representante de Las Patronas dice que la labor que iniciaron hace más de 20 años no se detendrá, seguirán preparando unas 300 raciones diarias de comida porque no están esperanzadas en que el gobierno lo hará; que Las Patronas seguirán alimentando, orando, curando y procurando a los pasajeros de La Bestia.
Agrega que no le espanta la falta de recursos o el aumento de bocas que alimentar, sino la indiferencia de la gente a la violencia y abusos que enfrentan los migrantes tanto en México como en Estados Unidos.
“Algunos me dicen que los migrantes traicionan su patria, eso no es así, son personas que han logrado su sueño y que se sienten orgullosos del lugar que los vio nacer”, mencionó.
Y consideró que si ya la vida de los migrantes era difícil, con Trump será más complicada, y dijo que lo que alienta a Las Patronas son los mensajes que les llegan del norte, de alguien que les dice “Logré llegar. Estoy bien”.