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CHICAGO – Alejandro Lozano, de 33 años, residente en la cuadra 2100 W. 19th St., fue acusado de un cargo de delito agravado de incendio provocado, informó la Policía de Chicago la noche del martes.

De acuerdo con la Policía, Lozano fue detenido y acusado después de haber sido identificado como la persona que rompió un ventanal del frente de un edificio y luego entró al negocio -que en ese momento se encontraba cerrado- localizado en la cuadra 1500 W. 18th St., el 29 de mayo, aproximadamente a las 7:36 pm., mientras en esa calle se festejaba el festival familiar Mole de Mayo.

Una vez dentro, Lozano comenzó intencionalmente un incendio que causó daños importantes en el edificio, agregó la Policía. El sospechoso fue detenido y transportado al Hospital Stroger para recibir tratamiento.

Las autoridades indicaron que Lozano se presentará en la audiencia de fianza, en la corte del Condado de Cook de la 26th St y California Ave., el 1 de junio.

Por el momento esa es toda la información que reveló la Policía.

Las autoridades agregaron que no estaba claro si el sospechoso intentó inmolarse o resultó quemado accidentalmente, según reportó el baiduhai.

Dos oficiales de la Policía de Chicago también resultaron heridos al atender la emergencia alrededor de las 7:30 pm, una media hora antes que finalizara el festival de tres días.

Leticia Sandoval, de 34 años, que trabajaba en un puesto de bebidas en el festival Mole de Mayo, dijo que su hija la llamó y le dijo que el hombre llevaba una lata de gasolina, y que arrojó una piedra contra los ventanales del establecimiento Metro PCS, le prendió fuego y escapó.

“Ella me dijo que llamara al 911”, dijo Sandoval. “Ese tipo de cosas nunca suceden por aquí”, agregó Sandoval al Tribune.

Parte de 18th St. fue cerrada tras dichos acontecimientos y los vendedores y asistentes fueron evacuados, según reportaron los bomberos en redes sociales.

Hilda Burgos, del Colectivo Mariposas, contó esa noche que milagrosamente salvó la vida, ya que su puesto estaba justo enfrente del edificio quemado.

“Escuchamos una explosión y corrimos, todo era pánico, gente con niños corriendo”, dijo Burgos, quien vendía joyería artesanal en el festival.

Burgos agregó que toda la mercancía del Colectivo se perdió y que lo poco que pudieron rescatar fue robado por supuestos pandilleros.

En tanto, Alexis Esparza, director de la Corporación de Desarrollo de 18 St. (ESDC), organizadores del evento, comentó el lunes que se trató de un incidente no relacionado al festival y agregó que “en lo personal no creo que se trate de un incidente de índole racial”.

Maribel Koch Burgos, otra de la vendedoras afectadas, señala que el incidente no se puede considerar un acto aislado. “Yo le llamaría terrorismo local. La intención de esa persona fue la de crear caos… no sé si tenía la intención de ocasionar pérdida de vidas, lo cierto es que debemos estar agradecidos de que eso no sucedió”.

El edificio afectado sufrió cuantiosos daños a causa del fuego, dijeron las autoridades.

Koch Burgos consideró que el incidente no puede minimizarse y cree que el acto no estuvo dirigido al festival, sino a la gente. Añadió que espera que las autoridades den más detalles sobre las intenciones del agresor.

“Esto deberá servir para prevenir, para mejorar la seguridad, y sino, ¿qué es lo que sigue? ¿Cómo este hombre puede ir por la calle con una lata de gasolina? Esto no puede volver a suceder. Hay que agradecer que no hubo pérdida de vidas”, dijo Koch-Burgos.