
reavivó las posibilidades de dirigir a la
luego de que renunciara este sábado a la dirección técnica del Olympique de Marsella.
Un sorpresivo anuncio que dejó a un presidente aturdido, una plantilla decepcionada y una afición en estado de ‘shock’ y que además hunde al Marsella en una oscura crisis.
El ‘Loco’ anunció su salida del club tras la derrota 1-0 ante el Caen en la Jornada 1 de la Liga francesa y sus argumentos se limitaron a desacuerdos con la directiva.
“No puedo aceptar la situación de inestabilidad. Terminé mi trabajo aquí, voy a volver a mi país. No me voy de aquí para ir a otro equipo”, expresó el argentino de 60 años.
El entrenador, que había llegado un año antes a la segunda ciudad francesa, cobraba 19,000 euros (20,835 dólares) al mes, el mínimo sindical para un entrenador, lo que le permitía romper en cualquier momento su contrato.
El jueves pasado Bielsa negó contactos por parte de la gente de la Federación Mexicana de Fútbol, por lo que descartó cualquier posibilidad con el Tri, incluso reiteró que su renovación con el Marsella estaba casi cerrada.
Sin embargo, el timonel acusó el sábado a la directiva de querer cambiar puntos en el acuerdo, el cual ya estaba listo para rubricarse.
La discusión con los administrativos se habría dado la noche del miércoles, de acuerdo al diario L’Equipe, un día antes de que el ‘Loco’ negara contacto de la FMF y expresara que la renovación con el Marsella iba en marcha.
El timonel sudamericano es del gusto de Grupo Pachuca, incluso se estuvo cerca de un acuerdo en 2013 para llegar al Tricolor, antes de la contratación de Miguel Herrera.
A pesar de que el técnico afirmó que no se va del Marsella para ir a otro equipo, el hecho de que se encuentre sin un compromiso laboral facilita un contacto y oferta formal de los directivos mexicanos.
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“Ha pasado algo raro allá (Marsella), uno no sabe, pero Marcelo Bielsa sería una buen opción”, dijo el volante de Cruz Azul, Christian ‘Chaco’ Giménez.
“Es un técnico que a las selecciones que ha dirigido lo ha hecho de maravilla”, añadió el naturalizado mexicano, que también recordó que “hay muchos entrenadores en México que levantan la mano, creo que no nos tenemos que apresurar”.
Si el ‘Loco’ llega a aterrizar en México tendrá poco menos de un mes para preparar los amistosos de septiembre ante Trinidad y Tobago y Argentina y el Repechaje a la Copa Confederaciones contra Estados Unidos el 10 de octubre.
Aunque sabiendo lo meticuloso que es Bielsa con su trabajo y la manera en la que en México se maneja y ‘comercializa’ el Tri, esta unión podría ser una bomba de relojería si alguna de las dos partes no cambia drásticamente.
Últimas ‘locuras’ de Bielsa
A lo largo de su carrera en el banquillo, el sudamericano deja claro que no sabe echar raíces en un club, pues en los siete que ha dirigido desde 1990 (incluidos Atlas y América) nunca ha durado más de dos años.
En las Selecciones suele quedarse más tiempo: con Argentina estuvo de 1998 a 2004 y en Chile de 2007 a 2011.
Este abrupto adiós del Marsella es una marca de la casa en el técnico de Rosario, que también se marchó de forma repentina en 1998 del Espanyol de Barcelona, tras cinco meses en el club catalán.
El motivo fue entonces que le ofrecieron dirigir la albiceleste. “El sueño de mi vida”, dijo el rosarino.
Seis años después también rompió su compromiso con la Selección Argentina por desavenencias con su presidente, Julio Grondona, a quien reprochó no haberle respaldado en un conflicto con clubes europeos que se negaron a ceder futbolistas para el equipo nacional.
Los medios argentinos destacaron entonces que fue la primera dimisión de un seleccionador en 30 años.
De la Selección de Chile también salió de manera inesperada, poco después de que los dirigentes anunciaran su continuidad y, como de costumbre, alegando diferencias con los dirigentes.
Tras una gran temporada al frente del Atlético de Bilbao, su segunda aventura en España estuvo a punto de terminar, también de forma abrupta al término de su primer año.
De vuelta de vacaciones, el entrenador se enfrentó al club por unas obras en el centro de entrenamiento que no se habían terminado a su gusto. La dirección le desautorizó y todo hacía presagiar que se marcharía.
Pero Bielsa cumplió su contrato hasta final de la temporada, menos brillante que la primera, lo que motivó que no fuera renovado.
-Con servicios de EFE, AFP y Reforma