
CHICAGO –
Un año después del piscinazo del holandés
que echó a México del
More Top Picks Heaters Patios
en octavos de final y que tan bien popularizó e inmortalizó la afición azteca con el famoso ‘#NoEraPenal’, el
vivió el pasado domingo la otra cara de la moneda que le permitió avanzar a semifinales en la
.
Un penalti inexistente a todas luces, de esos que te hacen sospechar de que hay mano negra o un atraco en toda regla protagonizado por el árbitro guatemalteco Walter López en complicidad con su linier estadounidense Eric Boria decidieron el partido entre México y Costa Rica.
Esta vez el piscinazo fue de Oribe Peralta a los 123 minutos de partido. Un jugador que debió ser expulsado 10 minutos antes con tarjeta roja directa por una falta ‘criminal’ por detrás a un jugador tico. El ‘Principito’ Guardado fue el encargado de anotar el penalti para sellar la sufrida clasificación de México y ya no hubo historia para más. Bueno sí, arrancó la segunda parte de ‘#NoEraPenal’ pero a la inversa.
Penosa y triste la manera en que México clasificó a semifinales. Pudo haberlo hecho por la puerta grande con una goleada de escándalo ante Costa Rica, ocasiones no le faltaron. Jugadores que normalmente son letales como Carlos Vela, Peralta o el ‘Tecatito’ Corona se cansaron de fallar lo infalible. Pero el fútbol se define con goles y no a los puntos como el boxeo. Por eso los delanteros son los jugadores que más se cotizan y cobran en el fútbol. Pero querer justificar el monumental error arbitral con el tópico de ‘jugamos mejor y lo merecimos’ es un engaño aún mayor.
Tras el ‘atraco’, el técnico tico Paulo César Wanchope se comportó como un caballero y se limitó a declarar que “No hay que quitarle mérito a México. El arbitraje es la parte dura del fútbol, son seres humanos, vieron algo en el área y de ahí el penal”.
Aunque ‘Chope’, al que esta derrota le puede costar el puesto, admitió que cuando se enteró del nombre del árbitro, se echó a temblar. Y es que el historial del colegiado chapín contra los ticos pone los pelos de punta. Y no se equivocó.
Por su parte el ‘Piojo’ Herrera, técnico del Tri y muy propenso a quejarse de los árbitros, descartó que el arbitraje les haya ayudado a llegar a semifinales. Y yo me pregunto: ¿qué hubiera pasado si ese penalti lo señalan en su contra? Estoy seguro que le habría dado uno de esos ataques de histeria o esas convulsiones que le entran cuando su equipo marca un gol o los arbitrajes no le favorecen.
Mientras, los jugadores mexicanos se negaron a hablar con la prensa. Dicen que en rechazo a unas duras críticas recibidas por un medio mexicano. Aunque también se les debió caer la cara de vergüenza tras semejante regalo arbitral.
El caso es que, los dos gigantes México y Estados Unidos siguen avanzando camino de esa gran final deseada y programada por la Concacaf y que tantos millones de dólares les va a generar, que al final de cuenta es lo que importa. Y si no, miren como está la FIFA.
Así que no esperen sorpresas este miércoles en Atlanta con las semifinales entre México-Panamá y EEUU-Jamaica.