CHICAGO –
En su regreso a los cuadriláteros, el boxeador mexicano
sigue sin convencer en el ring y mostrando una falta de profesionalismo no digna de la leyenda que fue su padre.
Este sábado en el Don Haskins Convention Center de El Paso, Texas, superó con muchos problemas por decisión unánime a su compatriota Marcos Reyes en un combate pactado en el peso supermediano pero que el Júnior se encargó de destrozar al no dar el peso en la báscula el viernes.
Fue una victoria sufrida para Chávez en la que incluso salió lesionado de su mano izquierda, pero tras los 10 asaltos, los jueces lo vieron ganar por 97-92, 98-91 y 96-93, en un pleito donde las acciones fueron más parejas que lo mostrado por los oficiales.
La victoria sirvió a Chávez Jr. para recuperar la confianza luego de una desastrosa salida en abril pasado, cuando en una pelea por el título internacional del peso supermediano contra el polaco afincado en Chicago, Andrzej Fonfara, abandonó el ring en el noveno asalto tras aparecer al combate en una forma física lamentable.
“Hice una buena pelea, y la prueba está en que gané por decisión unánime, incluso quiero decir que, sin ofender a Reyes, pude haberlo noqueado, pero creo que me fracturé la mano en el tercer asalto”, afirmó el mexicano excampeón del mundo mediano en entrevista con Showtime al final del combate.
Agregando que si Reyes pide una revancha, está dispuesto a dársela para despejar dudas.
Sobre los abucheos que le estaban dedicando gran parte de los asistentes, Chávez Jr. salió del paso respondiendo con mucha ironía al decir entre risas que era porque “no he noqueado a Reyes”.
La realidad es que la gente no quedó satisfecha por lo mostrado por el sinaloense y cada vez la gente está más cansada de sus indisciplinas (lo que le ha empujado a cambiar de preparadores constantemente últimamente) y falta de profesional del púgil. Y ojo, que ya no es un niño, que ya tiene 29 años.
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Incluso su preparador, Robert García, no quedó satisfecho con lo mostrado por su pupilo.
“Julio puede hacerlo mucho mejor. Esto es un proceso y tenemos ir mejorando paso a paso”, dijo García.
Chávez Jr. explicó que la pelea contra Reyes le permite pensar que retomará su carrera de manera seria, pero la afición considera lo contrario, ya que un día antes hubo quienes dijeron que el no haber llegado a la báscula en el peso indicado, es una muestra de que no se dedica a su carrera.
En la ceremonia de pesaje Chávez llegó en 170,8 libras, cuando el pesado límite era de 170, y Reyes pesó 168,4 libras. El mexicano dijo que todo se debió a una confusión, ya que la báscula en su habitación no funcionó bien.
Todo se solucionó con dinero, ya que Chávez Jr. tuvo que llegar a un acuerdo económico y darle 30,000 dólares a Reyes para seguir adelante y poder hacer la pelea.
Sobre el cuadrilátero la gran diferencia fue el peso de Chávez que, ya hidratado, subió al ring con mucho mayor peso que Reyes, a quien controlaba sin dificultad.
“Era una pelea pactada en los supermedianos pero he tenido que pelear contra un semipesado. Esa ha sido la verdadera diferencia en la pelea”, dijo Reyes.
“He tenido todo en contra: el árbitro, el peso…, todo. Pero todavía así pienso que gané la pelea”, añadió el chihuahuense.
Durante el combate Chávez fue más preciso ya que conectó 149 de 340 golpes (44 por ciento), mientras que Reyes logró 164 de 690 (24 por ciento).
En el noveno asalto el Júnior sufrió una herida en la ceja izquierda que sangró profundamente, producto de un cabezazo accidental, aunque le reclamó tan airadamente al árbitro, que al final decidió quitar un punto a Reyes, lo que provocó que todos los asistentes lo abuchearan y apoyaran con mayor entusiasmo a Reyes.
Con esta victoria Chávez Jr. dejó su marca en 49-2-1, 32 nocáuts y con más dudas sobre su futuro. Sobre todo porque su plan es pelear de nuevo para finales de este año y buscar un cetro mundial.
Mientras que el ‘Dorado’ Reyes quedó con marca de 33-3, con 24 nocáuts y con la sensación que podría haber hecho más si su rival hubiera cumplido con el peso.