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En “Illinois no le daremos la espalda” a los niños migrantes, dijo Pat Magoon, presidenta del Ann&Robert H. Lurie Children’s Hospital, al hablar a nombre de una coalición que aboga para que los menores no sean deportados, y recordó que cinco jovencitos fueron asesinados tras ser repatriados.

En un evento realizado en dicho hospital, se indicó que miles de niños enfrentan tragedias como la de “Jessica”, una niña que fue raptada para ser explotada como prostituta y tras escapar y buscar refugio en Estados Unidos, ahora pelea contra la deportación en una corte de Chicago.

Magoon dijo que Illinois le da la bienvenida a los niños, quienes vienen huyendo de la violencia de Centroamérica, y agregó que la coalición se organiza para ofrecerles asistencia legal; pero ante todo, su plan es presionar al presidente Barack Obama para que incluya a los niños en su prometido “alivio administrativo” para indocumentados.

Para ello el grupo, que incluye activistas, empresarios, líderes religiosos, al gobernador de Illinois, Pat Quinn y al alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, inició la campaña “Protect our Children & Families”, cuya finalidad es proteger los derechos de los niños y mantener a las familias unidas.

A los niños que han cruzado la frontera sin compañía se les debe considerar refugiados o darles asilo, consideró el senador federal (D-IL), Richard Durbin, quien participó en la conferencia del jueves, y agregó que insta al presidente a que actúe.

“Él tiene el poder de hacerlo”, añadió Durbin.

“Estamos unidos para dejar claro que Illinois no les dará la espalda a los vulnerables”, agregó Magoon. “Tenemos el compromiso de defender los derechos de los niños migrantes y de sus familias”.

La directora del Children’s Hospital contó que el National Immigration Justice Center está al frente del caso de una niña hondureña a la que llamó “Jessica”, y dijo que la menor fue secuestrada por un grupo criminal para explotarla como prostituta hasta que logró escapar tras varios intentos. Una vez libre, Jessica fue hospitalizada y emprendió la huida a Estados Unidos en busca de protección, indicó Magoon.

“Hay miles de niños con casos como éste, la diferencia es que la mayoría no tienen representación legal. Estamos buscando servicios de abogados pro bono para ellos”, mencionó la directiva del hospital.

Y agregó que el grupo quiere el Presidente “considere las diversas circunstancias de los millones que viven aquí sin papeles”, al decidir sobre su prometido alivio migratorio para los indocumentados.

Cinco niños deportados recientemente fueron asesinado en Honduras, agregó Magoon, “nuestros valores como nación nos dictan que debemos darles las mejores oportunidades para que sobrevivan, tenemos que asegurarles el asilo”.

Durbin agregó que en Estados Unidos “creemos en los derechos humanos y demandamos que (a los niños) se les trate con respeto, dignidad, que reciban cuidado de salud, y que tengan una oportunidad como refugiados”.

Elena Segura, directora de la Oficina de Asuntos Migratorios de la Arquidiócesis de Chicago, reiteró que el objetivo de la campaña de la coalición es que el presidente considere a estos niños como refugiados, “ahorita son niños inmigrantes indocumentados, el presidente tiene el poder de cambiar eso, si los considera como refugiados, entonces tendrán derecho a abogados y a mejores servicios”.

Desde que la administración Obama consideró la situación de los niños una “crisis humanitaria”, el presidente declaró que los niños serán deportados.

Se calcula que 63,000 menores no acompañados han llegado desde octubre pasado a Estados Unidos, huyendo de la violencia en sus países.