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El sueño de alcanzar un día el fútbol profesional vive con intensidad en cada niño que corre detrás de una pelota en Chicago y eso se vio reflejado el pasado fin de semana en el campo de Naperville Polo Fields, donde 500 muchachitos mostraron sus condiciones ante visores de los clubes Chivas, América y Pumas de México.

“Los mejores jugadores de Illinois van a viajar a California en septiembre. Este es el primer filtro, de los 500 que vinieron aquí van a quedar 40 y después quizás unos tres irán a California”, explicó Joaquín Escoto, un tapatío que dirige el programa Sueño Alianza, dedicado a reclutar talentos juveniles.

Del programa ya han salido varios jugadores hispanos con proyección profesional e internacional. Además de Julio Morales, quien juega en Chivas USA y estuvo en el Mundial Sub 20 de Turquía, donde representó a México, hay otros 27 futbolistas profesionales que pasaron por el Sueño Alianza. Benjamín Goya y Daniel Cuevas, por ejemplo, ya estuvieron en selecciones juveniles de Estados Unidos.

Talento hispano

“Venimos a ver jugadores y después los invitamos a probarse allá en México”, comentó José Luis Arce, coordinador de Fuerzas Básicas del América. “Lo que queremos es darles a los chicos la posibilidad para que ellos elijan (un club mexicano para probarse). En igualdad de condiciones, ellos pueden elegir y habrá quienes les ofrezcan mejores condiciones que otros”.

Sergio Bernal, arquero de Pumas durante una década y hoy visor, dijo que aún siente ganas de volver a jugar, tres años después de haberse retirado. “Estuvimos viendo categorías ’94 hasta el 2000 y la intención es poder captar el talento de acá e invitarlos a nuestros equipos. Tenemos la invitación para ver dos visorías más en Los Angeles y San Francisco. Hay jovencitos interesantes, queremos hablar con ellos y con sus padres porque el fútbol les puede abrir puertas”, indicó Bernal.

En su paso por Chicago, los visores observaron ocho puntos dentro de las características de cada jugador local. “El principal de todos es la cuestión técnica, que va relacionada directamente con la coordinación y el contacto con la pelota”, comentó Arce. Además se observaron otras características como la presencia física y la actitud de cada futbolista.

Los tres visores destacaron el gran talento de los juveniles del Medio Oeste americano e incluso hablaron su actitud. “La mayoría de ellos son supervivientes porque vienen de familias que buscaron una oportunidad de este lado y se han vuelto muy resistentes a la frustración, que les ha servido para ser competitivos”, dijo Arce.

Tanto Bernal como Arce y Rangel destacaron también el crecimiento del fútbol de Estados Unidos y algunas características típicas de los muchachos de esta región por estar obligados a jugar en canchas cerradas o de indoor durante los meses de invierno. Para Arce, esa es una ventaja pues los obliga a resolver y definir jugadas en espacios reducidos. “Se vuelven más prácticos. En los países nórdicos, los alemanes, los noruegos y los suecos terminan por definir muy bien porque trabajan en espacios cerrados, donde la pelota no se va y eso también influye mucho”.

A las canchas de Naperville Polo Fields llegaron jóvenes de todas partes para mostrar sus condiciones ante los cazatalentos. Adrián Corona, de 13 años, jugador en la NISL (Northern Illinois Soccer League), arribó desde Berwyn, y comentó que la práctica fue “dura y estaba un poco nervioso” debido al alto nivel de competencia.

“Es muy difícil pero mi sueño es jugar fútbol profesional donde sea, no me importa si es en Estados Unidos o en México”, dijo Benjamín Morales, un delantero zurdo de 20 años, quien nació en Cancún, vive en Milwaukee y juega en la Universidad de Whitewater. “Si alguien me invita de algún club para ir a jugar, me voy”.

Nuevos “Chicharitos”

Víctor Rangel, visor de las Chivas de Guadalajara, opinó sobre su paso por Chicago: “Es una experiencia muy buena para nosotros como visores para ver jugadores latinos en esta parte de Estados Unidos, que es lo que nos interesa. Vemos que hay jugadores interesantes y ojalá saliera uno para la primera división”.

Rangel, quien participó en los Juegos Olímpicos de 1976 y el Mundial 1978 con México, marcó algunas diferencias entre los futbolistas mexicanos y los jóvenes de Estados Unidos. “Acá les falta la picardía mexicana, empujar, meter el cuerpo, entrar con el taponazo, meter la piernita…”, señaló.

Como visor de las Chivas, Rangel se abocó a la tarea de descubrir “un nuevo Chicharito” entre los descendientes de mexicanos en la región. ¿Y si le interesa algún jugador no mexicano?, se le preguntó. “No hay problema, lo mandamos a Chivas USA”, respondió con una sonrisa.

Alianza de Fútbol Hispano

Visorías de México y EEUU para talentos infantiles y juveniles

Más información en

www.alianzadefutbol.com

y 1-866-538-4955