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Europa retuvo la 39? edición

de la

Ryder Cup

, el torneo de golf por equipos más importante del mundo, al vencer por 14 1/2 a 13 1/2 a Estados Unidos en la competencia disputada en el Medinah Country Club de Medinah, Illinois. La copa se jugó por primera vez en este estado y los europeos se volvieron a quedar con ella tras haberla ganado en Gales dos años atrás.

La ventaja de cuatro puntos al arrancar el domingo (10 a 6) había sido la más amplia para los americanos desde 1981, cuando llegaron a sacar cinco puntos a los europeos antes de imponerse con una paliza de 18 1/2 a 9 1/2.

Esta vez no hubo paliza y el festejo europeo duró varias horas. El alemán Martin Kaymer, quien consiguió el último punto para Europa, comparó la sensación de obtener un torneo mayor, como el de la PGA en 2010, con la Ryder Cup. “No sé qué decir, ya casi no tengo voz”, dijo Kaymer. “Aquí estuvo mi hermano y mi papá y todo esto fue completamente distinto”.

Kaymer aludía así al clima vivido en Medinah entre el viernes y el domingo, con aficionados gritando “olé, olé, olé” al mejor estilo de otros deportes más populares y con un clima de tensión que crecía a medida que se producía la remontada europea.

El capitán americano Davis Love III, que fue parte de una remontada histórica en 1999 como jugador, aceptó esta vez la dolorosa derrota. “Fue igual que aquella vez, nosotros empezamos mal hoy (domingo) y una vez que ellos tomaron ritmo, se hizo muy difícil para nosotros”, reconoció Love. “Hay que darles crédito porque ellos siguieron luchando a pesar de estar abajo”.

Tiger Woods, el mejor del mundo en los últimos 15 años, confirmó que la Ryder Cup no es su competencia favorita. El sábado fue enviado por primera vez en su carrera “a la banca” por el capitán americano tras perder sus dos “foursomes” (juegos en parejas de dos golfistas por equipo) el viernes, dejando su porcentaje de efectividad en la copa en un humilde 45%. El domingo sólo consiguió igualar el punto que disputó en un match individual.

El otro grande de la actualidad, el irlandés Rory McIlroy, llegó en un taxi momentos antes de iniciarse la actividad el domingo, cuando parecía que ya quedaría descartado.

El español José María Olazábal, capitán de los europeos, habló con emoción del triunfo y recordó a un viejo amigo, su legendario compatriota Severiano Ballesteros, fallecido el año pasado. “Esto significa mucho para todos los europeos. He estado bajo presión, tirando golpes muy difíciles, pero esto fue algo más grande”, dijo Olazábal. “‘Seve’ siempre va a estar presente con nosotros y él fue un gran factor para este evento”.

Poco interés hispano

La Ryder Cup atrajo a unas 40,000 personas cada día entre el viernes y el sábado al Medinah Country Club y a millones de telespectadores en todo el mundo pero pasó desapercibida entre el público hispano de Illinois. “No, no la conozco. A los latinos no nos interesa”, respondió el periodista local Jesse Aguilar, quien cubre las ligas locales de fútbol para el periódico Chicago Deportivo, al ser consultado sobre la competencia entre americanos y europeos.

Otros se confundieron de evento o simplemente hablaron de otra cosa. “Es importante dar a conocer todo porque todos los deportes son importantes. Pero ese no lo conozco, lo importante es el fútbol”, comentó Francisco Ramírez, originario de Michoacán, México. “¿La Ryder Cup? Es esa copa de Inglaterra, ¿no es cierto?”, dijo Daniel Valenzuela, de Ciudad de México, quien después reconoció haberse confundido con la FA Cup, la copa de clubes ingleses de fútbol.

Otras respuestas fueron similares. La Ryder Cup pasó por Chicago pero aquí hubo muchos que ni se enteraron.