Abner Mares tuvo su primera oportunidad de alzarse con un campeonato mundial el pasado 22 de mayo en el Staples Center, cuando enfrentó al campeón reinante Yonnhy Pérez. Pero una decisión controvertida de los jueces, que dieron un empate por decisión mayoritaria, le garantizó al peleador colombiano la retención de la corona de peso gallo avalada por la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Para tener una segunda opción al título, el mexicano Mares primero tuvo que dejar en el camino a un hombre que se había nutrido de triunfos contra mexicanos: el armenio-australiano Vic Darchinyan, a quien venció el pasado 11 de diciembre en una de las semifinales de un ‘torneo’ entre los mejores pesos gallo del mundo en la ciudad de Tacoma, Washington. Esa fue otra gran pelea, en la que originario de Guadalajara se sobrepuso a un derribe tempranero -la primera vez que visitaba la lona como profesional-, al descuento de un punto por golpear debajo del cinturón y, más impresionante todavía, a una molesta cortada sufrida desde el amanecer del combate. Cuando su mano fue levantada con una meritoria decisión dividida, Mares había demostrado algo más que buenos golpes y combinaciones como peleador; había probado que tiene pasta de campeón.
Por eso, cuando este sábado Mares (21-0-1, 13 KO’s) dispute la corona de peso gallo de la FIB contra el peleador de Ghana, Joseph Agbeko (28-2, 222 KO’s) el hombre de 25 años de edad no subirá al ring del Hard Rock Café Casino de Las Vegas para un combate más; el invicto Mares estará ahí para empezar, piensa él y piensan muchos, una fértil y brillante etapa como monarca de boxeo.
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“El entrenamiento ha sido perfecto”, dijo Mares en una conferencia telefónica reciente. “Esta pelea es realmente grande para mí; es por un campeonato mundial. Es por un torneo de peso gallo, puede llevarme a peleas más grandes y estoy encabezando una función en Las Vegas, así que, ¿qué más podía yo pedir?”.
El pleito estaba programado para llevarse a cabo el pasado mes de abril en Los Ángeles, pero Agbeko, de 31 años de edad, sufrió una extraña e inoportuna lesión del nervio ciático, que lo dejó casi inmóvil al aterrizar en el aeropuerto internacional de Los Ángeles días antes del programado combate.
“La preparación fue diferente esta vez que para el 23 de abril”, explicó Mares, quien vive en el área de Los Ángeles desde que era niño. “Sé que estoy listo para el mismo rival, pero he hecho un campamento completamente distinto. Fuimos a México para entrenar y cambiamos de gimnasios. Fueron muchas caras nuevas con los ‘sparrings’ y se fue muy rápido. Siento como que apenas empezamos campamento la semana anterior”.
Las únicas dos derrotas que tiene Agbeko, a quien apodan ‘King Kong’, las sufrió contra Volodymyr Sydorenko, allá por 2004, y la otra contra Yonnhy Pérez a finales de 2009, cuando perdió su campeonato mundial, el cual recuperó en la otra semifinal de Tacoma contra el colombiano, por decisión unánime.
Quien gane el sábado podría empezar a perfilar un combate contra el filipino Nonito Donaire, quien no quiso participar en este torneo pero que desde entonces se ha convertido en la mayor estrella de la división.