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Autoridades migratorias permitieron salir libre bajo palabra a cuatro miembros de una familia de Riverside que alega haber sido víctima de abuso por parte de agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando irrumpieron en su hogar en busca de drogas y dinero.

“En un futuro tendrán que ver al juez [de Inmigración], pero por de pronto ya no corren peligro”, informó a HOY Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), luego de que se presentaran a las oficinas de ICE para responder a un citatorio sobre su estatus migratorio.

Un día antes, durante una conferencia de prensa realizada en las instalaciones de CHIRLA, tres mujeres y un joven relataron, entre llantos y con la voz entrecortada, la angustia que vivieron cuando unos 40 agentes de ICE entraran a su casa.

“Destruyeron a mi familia. Nos cambiaron la vida para siempre”, expresó embargada por el llanto Josefina Martínez.

La señora, de 28 años de edad, afirmó que ella y su familia vivieron una verdadera pesadilla el 19 de julio cuando los agentes les apuntaron con armas y los esposaron dentro de su vivienda.

Ella, su hermano Michael, de 16 años de edad; su madre Carmen Bonilla, de 46; y su cuñada Leticia Hernández, de 23, pasaron cuatro horas de miedo e incertidumbre mientras agentes de ICE revisaban la casa y los mantenían detenidos e interrogaban.

Según Bonilla, todo inició alrededor de las 3:45 de la tarde de ese día cuando escuchó golpes y patadas en la puerta. Contó que al ir a la ventana se encontró con los agentes de ICE y que no les podía abrir la puerta por el susto que tenía, al no saber qué estaba pasando. Cuando finalmente lo hizo, afirmó, “me agarraron, me aventaron para afuera y me tiraron al suelo”.

Aseveró que mientras yacía esposada en el suelo y pedía una y otra vez que le permitieran atender a su nieta de 2 años que estaba muy asustada, un agente de ICE le respondía “cállate o te disparamos”. También acusó que agentes de ICE la lanzaron contra la pared y la patearon, provocándole lesiones en las piernas y los brazos.

Agentes de ICE también esposaron a Michael. “Cuando me llevaron adentro [de la casa] mi mamá estaba sangrando de sus brazos”, dijo. “Quería llorar. Me sentí tan mal por ella y también temía por mí”.

Según la familia, los agentes de ICE preguntaban por “Roberto” e indagaban sobre supuesta droga y dinero que había en el interior de la casa.

“A mí me andaban apuntando y me llevaban de un cuarto a otro preguntándome dónde estaba el dinero”, dijo Hernández.

Josefina Martínez, hija de Carmen Bonilla, dijo que los agentes no parecían entender hasta que ella les mostró prueba de que apenas habían comenzado a rentar la casa el 1 de julio. También señaló que han tenido que mudarse de la casa.

Jessica Domínguez, abogada de la familia, dijo que el incidente ocurrió, posiblemente, debido a que los agentes fueron a una casa que habían investigado por algún tiempo. Agregó que, aunque los agentes tenían orden de cateo, “toda persona en este país tiene derechos”.

Cabrera, el vocero de CHIRLA, reprochó el hecho. “ICE llama estos casos daños colaterales, pero estas son familias que tienen derechos y ICE violó sus derechos” .

Responde ICE

En un comunicado, ICE indicó que el operativo tenía que ver con una investigación federal de narcotráfico y que “debido a que esa investigación continúa, la orden de cateo sigue sellada, así que no podemos ofrecer detalles sobre el caso criminal en este momento.

Sin embargo, los alegatos hechos por los residentes de la casa sobre las acciones de los agentes de HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional) durante la pesquisa autorizada por la corte han sido referidos a la Oficina de Responsabilidad Profesional de ICE para mayor investigación.

“ICE le exige a sus agentes que tengan los mayores estándares de conducta profesional. Todos los alegatos de esta naturaleza serán investigados a fondo, y de ser corroborados, se tomará la acción apropiada”.

ICE también señaló que durante del cateo, los agentes determinaron que ocho de los ocupantes de la casa estaban ilegalmente en el país. Cuatro hombres fueron detenidos puestos en procesos de deportación.

Por razones humanitarias, las otras cuatro personas que estaban en la casa recibieron cartas instruyéndoles que debían reportarse a ICE en una fecha futura para su procesamiento. Será un juez de Inmigración el que determine si ellos tienen bases legales para permanecer en el país.