La mayoría de sus residentes consideran a Inland Empire como una “buena” o “muy buena” región para vivir y citan el precio de las viviendas y al bajo número de su población como algunos de sus principales atractivos, según un estudio dado a conocer recientemente.
De las 1,145 entrevistas telefónicas que se hicieron en febrero a personas que viven en distintas ciudades del área, desde Chino hasta Joshua Tree, el 69% opinó que Inland Empire es bueno o bastante bueno para residir, de acuerdo con la Encuesta Anual del Inland Empire 2011 realizada por el Instituto de Investigación Aplicada de la Universidad Estatal de California San Bernardino.
Esa cifra significa un leve aumento comparado con el 2010, cuando el 65% de los encuestados dieron esa misma respuesta.
El Dr. Shel Bockman, co-director del Instituto, dijo que “esto es interesante porque la percepción de mucha gente que no vive en el Inland Empire es que no es un gran lugar para vivir, pero a los residentes les encanta”.
Prueba de ello, señaló, es que estas cifras de satisfacción han sido constantes desde que vienen realizando el sondeo, hace 14 años.
La percepción económica de los residentes también parece ir mejorando, sostiene la investigación.
El porcentaje de residentes que catalogan a la economía del área como “excelente” o “buena” aumentó del 9% al 14%. También aumentó del 14% al 16% la percepción de los encuestados sobre su propia situación financiera, calificándola como “buena”.
Bockman dijo que estos números concuerdan con un reporte mensual sobre negocios que ellos producen, que también muestra una recuperación económica lenta.
“Muestra que la gente ve que actualmente hay una recuperación económica. Pero quizás no lo estén individualizando”, señaló.
Esto se debe a que el sondeo muestra que muchos de ellos no son optimistas sobre el futuro. El 39% de los encuestados opinaron que no esperan estar mejor económicamente en un año de lo que están ahora, comparado con un 42% del año pasado.
Para Bockman, esto sin lugar a dudas es un reflejo de la recesión que azota al país entero desde hace unos años.
“Por primera vez, uno de los factores negativos de vivir en Inland Empire, es la falta de oportunidades de trabajo, que ocupó el segundo lugar en factores negativos y es algo que no veíamos antes”, explicó. “Esto es parte de la recesión. El Inland Empire ha sido impactado fuertemente por la recesión, al igual que el Sur de California”.
Al mismo tiempo, sin embargo, el sondeo muestra que el crimen y la actividad pandilleril siguen siendo el principal factor negativo que tienen los residentes del área (30 por ciento); así como la falta de oportunidades laborales.
El temor a ser víctima de un crimen grave es más prevalente entre residentes del este de Inland Empire, como East Valley y Victor Valley, indica el estudio.