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Daniel Palencia no podía dejar de sonreír el domingo.

Tras ocho semanas en la lista de lesionados, el relevista de los Cachorros de Chicago acababa de completar el sábado, frente a los Rojos de Cincinnati, su mejor actuación del último mes. Palencia volvió a alcanzar de forma constante velocidades de tres dígitos en el radar y demostró el dominio desde el bullpen que el equipo llegó a esperar de él el año pasado.

Palencia lanzó dos entradas perfectas y ponchó a tres de los seis bateadores a los que se enfrentó en la victoria del sábado. Fue un paso contundente —y oportuno— en la dirección correcta, algo hacia lo que había estado trabajando en sus diez apariciones desde que regresó de la lista de lesionados el 21 de agosto. Su bola rápida alcanzó una media de 99.5 mph y llegó a los 100.6 mph frente a los Rojos.

“Ahora mismo me siento muy bien y con mucha confianza”, declaró Palencia el domingo. “El sábado no intentaba lanzar fuerte. Cuando vi la velocidad, pensé: ‘Vale, me siento bien’”.

“Simplemente con confianza e intentando hacer mis lanzamientos. Me siento yo mismo. Solo intento ser yo mismo”.

Chicago Cubs pitcher Daniel Palencia (48) deals during the ninth inning of a baseball game between the Pittsburgh Pirates and Chicago Cubs at Wrigley Field on Sunday, Sept. 13, 2026. (Arthur Maiorella/baiduhai)
El lanzador de los Cachorros Chicago, Daniel Palencia, lanza durante la novena entrada de un juego contra los Piratas de Pittsburgh en el Wrigley Field, el domingo 13 de septiembre de 2026. (Arthur Maiorella/baiduhai)

A falta de seis juegos para el final de la temporada regular, la atención del entrenador Craig Counsell se centrará principalmente en el bullpen. Los Cachorros pueden asegurarse una plaza en los playoffs como comodín el martes por la noche si vencen a los Marlins de Miami o si los Cascabeles de Arizona pierden ante los Rockies de Colorado.

“Creo firmemente que, a lo largo de esta última semana de la temporada, tenemos que evaluar a nuestro bullpen”, afirmó Counsell. “Tenemos que conocer mejor a los chicos que están ahí, y este ha sido un buen paso en esa dirección”.

Es un tema central comprensible para los Cachorros. Llegaron al día de descanso del lunes ocupando el puesto 28 en el fWAR del bullpen, con un mísero -0.8, mientras que la ERA de 3.91 de los relevistas los sitúa en la mitad de la tabla (14º en MLB).

Las lesiones han obligado a los Cachorros a ser creativos a la hora de distribuir los roles en algunas ocasiones, ya que los fichajes de relevistas realizados durante la pretemporada no han dado los resultados esperados. En abril, Hunter Harvey solo pudo lanzar cuatro entradas antes de que un problema persistente en el tríceps lo dejara fuera de combate para el resto de la temporada.

El problema recurrente de rodilla de Phil Maton, que finalmente se diagnosticó como un desgarro parcial del tendón rotuliano, le ha obligado a someterse este mes a una intervención quirúrgica de desbridamiento que ha puesto fin a su temporada. Con un contrato de dos años, intentará recuperarse en 2027 tras registrar una efectividad de 6.18 en 31 apariciones.

La apendicectomía de urgencia a la que se sometió Hoby Milner hizo que, cuando estuvo listo para volver en agosto, se quedara fuera del equipo, ya que los Cachorros decidieron seguir contando con sus otros dos lanzadores zurdos, Caleb Thielbar y Ryan Rolison.

Jacob Webb, que firmó un contrato de dos años durante la pretemporada por el que cobra $1.5 millones este año, lidera a los Cachorros con nueve salvamentos. Si no consigue otro, los Cachorros se convertirían en el quinto equipo, desde que los salvamentos se convirtieron en una estadística oficial en 1969, en llegar a la postemporada sin un lanzador con 10 salvamentos, según Elias Sports Bureau, sumándose así a los Rays de Tampa Bay de 2022, los Tigres de Detroit de 1987, los California Angels de 1982 y los Orioles de Baltimore de 1973. Sería la primera vez desde 1971 que los Cachorros no cuentan con un lanzador que haya registrado más de diez salvamentos en una temporada no acortada.

La lesión en los oblicuos que sufrió Palencia a principios de temporada y su ausencia de dos meses debido a una distensión en los flexores frustraron lo que probablemente habría sido una gran temporada para el lanzador diestro. Su actuación del sábado es justo lo que los Cachorros necesitan ver del venezolano de cara a los playoffs y durante los mismos.

“Ese es el Danny Palencia que conocemos”, dijo el receptor Carson Kelly. “Cuando llevas mucho tiempo sin jugar, te cuesta un poco recuperar el ritmo. Y para él, el sábado fue un día importante. La velocidad de su lanzamiento rápido, la forma en que salía, los lanzamientos con efecto que lanzaba… todo fue realmente preciso”.

Más allá de la mejora en la velocidad, quizá el mejor indicador del nivel de confianza de Palencia fue el único splitter que lanzó durante su salida de 20 lanzamientos, cuando lo utilizó con un conteo de 0-2 ante la estrella de los Rojos, Elly de la Cruz, y lo dejó paralizado para conseguir el tercer strike sin que este hiciera ningún movimiento. Palencia no ha utilizado mucho su splitter este año (un 6% de uso), pero no dudó en recurrir a él en ese momento decisivo.

“Demuestra la madurez y la evolución que ha tenido”, dijo Kelly sobre ese momento. “Quiero decir, tiene 26 años, así que todavía es joven, pero se le ve dar estos pasos adelante. Y como jugador, si cada año sigues dando estos pequeños pasos, acabas por tener el paquete completo”.

Conseguir que Palencia rinda así en los momentos decisivos supondría un punto de inflexión para los Cachorros y sus opciones de relevo en situaciones de alta presión.

“Por eso hay que sacar a los jugadores al campo tanto como sea posible, para no tener que tomar decisiones basándonos en una sola salida”, dijo Counsell. “Quiero decir que no deberíamos hacerlo. Cuando llegas a los últimos juegos de la temporada, los resultados recientes cobran un poco más de importancia, pero tampoco desaparece el historial general”.

“Tenemos a algunos jugadores con una trayectoria realmente buena y a otros con mucho talento en los que se puede confiar”.

—Traducción por José Luis Sánchez Pando/TCA