Criseida Santos Guevara (Monterrey, 1978) es poeta y novelista; egresada de Letras Españolas del Tecnológico de Monterrey, y de la Maestría en Español de la Universidad Estatal de Nuevo México, donde se especializó en Escritura Creativa.
Recientemente, la editorial Random House reeditó su novela “La reinita pop no ha muerto”, historia en la que el personaje de Lupe busca convertirse en escritora, pasando por oficios como los de rapera y operadora de un centro de llamadas para atención al cliente, y de sentimientos como la ilusión o el amor no correspondido, con vidas, trayectos y mucha música pop. Una novela ágil, candorosa, que nos convierte en los espectadores de un divertido y extravagante talk show.
En entrevista hablamos precisamente de ello.

¿Qué recuerdas de tu infancia en Monterrey?
Me tocó la infancia en el Monterrey de los años 80. En retrospectiva, puedo decir que me acuerdo de un par de cosas de índole sociopolítica, como escuchar conversaciones de mi madre cuando iba al súper, y no encontraba pasta de dientes por la mentada “carestía”. O sufrir los recortes de agua, como justamente hoy se viven. Fuera de eso, mi infancia estuvo marcada por el hecho de haber estudiado la primaria en el turno vespertino, y por lo tanto, mis horas de radio y televisión eran más de adultos, como “La película de la mañana” del Canal 2 local, y las radionovelas de la T Grande. Eran años en que el Canal 2 de México daba puras noticias en la mañana, y el 5 lo empezaban a transmitir en la tarde, cuando yo estaba en la escuela.
¿Lenguaje e intuición son enemigos fraternales, y por eso tenemos algo llamado literatura?
Me gusta pensar más en que son elementos complementarios para crear algo llamado literatura.
¿La literatura auténtica nos muestra con dureza y sin el menor eufemismo el horrible destino que pesa sobre el ser humano?
La literatura, el arte en general, debe conmover. No en el sentido melodramático, sino en el sentido de sacarte de tu indiferencia y de tu zona de confort. Mover algo dentro de ti que te obligue a ejercitar la empatía, la comprensión de lo que le pasa al ser humano, frente a sus propias conductas, acciones y decisiones.
¿Es el hip hop la esperanza de la gente marginada?
En algún momento, en algún punto. Creo que hoy mismo el reguetón ha tomado la batuta en algunos temas. Así como hay una línea de hip hop ocupada en el bling bling y joyerías, hay una línea del reguetón ocupada en el sexo explícito y relaciones sin compromiso, pero no por eso han dejado de expresar, en algunos momentos, una fuerte crítica social.
¿Es Claudia de Samos, protagonista de ‘Rhyme y Reason’ (FETA, 2009), alter ego de Criseida Santos Guevara?
Definitivamente hay algunos aspectos en los que me identifico con Claudia de Samos, pero no tanto así como para considerar que es un alter ego o que es la historia de mi vida. Claudia de Samos es un personaje al que le pasan situaciones que me interesaba explorar en la literatura, como la crisis económica y laboral después de la promesa de que a nuestra generación no le pasarían esas cosas. Y bueno, el ingrediente LGBTQIA+ en una sociedad como la regiomontana que, todo lo pasa por el filtro de la moralina y la cultura del trabajo. Esas situaciones que yo observé en mi ciudad, me impulsaron a crear un personaje lésbico, joven, con muchas ganas de superarse, pero que tiene en contra el hecho de que no ha seguido las reglas del juego de la localidad a la que pertenece, por lo tanto, sus posibilidades de tener éxito se reducen.
¿Qué tienen en común Jorge Negrete y el rapero Eminem?
Jorge Negrete representa, en la historia popular de México, un momento en que se consolidan ciertos valores como la nación, la masculinidad, la tradición y la cultura. Jorge Negrete es parte de la definición de nacionalidad que se tenía en los cuarenta. Por el contrario, Eminem es más una crítica a todo eso, pero en un contexto gringo que, por la globalización, se hace extensivo a las sociedades occidentales, sobre todo. Están en diálogo en “Rhyme & Reason” no porque sean símiles, sino como marcas de ruptura y de creación de nuevas discusiones, en torno a estos temas.
¿De dónde surge la historia de ‘Rhyme y Reason’, cuál es su exégesis creativa?
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Justamente los elementos que ya he mencionado: nación, maternidad, sociopolítica, economía, masculinidad, tradición, cultura, en sumatoria con el elemento LGBTQIA+. ¿Y qué mejor formato para protestar, denunciar, hacer notar, que el hip hop? Dentro de la cultura popular, en mi opinión, el hip hop fue una de las formas de alzar la voz para las personas de realidades no hegemónicas. Y esto es un gusto personal, desde luego. Para mí este género musical tiene esta función pero ¡no soy rapera!, soy escritora, así que había que buscar la manera de establecer ese puente hacia la escritura creativa.
¿De qué manera confluyen en tu oficio la escritura y la edición?
He tenido oportunidades maravillosas en cuanto a la edición, en especial, cuando estuve trabajando en Río Grande Review. Editar es un ejercicio que me ha ayudado a comprender la literatura desde otra perspectiva, y ha enriquecido mi manera de aproximarme a lo creativo.

¿Cómo el plagio de una canción de Eminem es el pretexto para hablar de la historia de Lupe y su amor platónico por Inés, así como su gran sueño por escribir la novela del siglo, en ‘La reinita pop no ha muerto’ (Literal Publishing, 2013)?
Es una pregunta interesante porque lo que escribí primero, pero en formato de cuento, fue la historia de Lupe con Inés. Por azares del destino, pensé en las implicaciones sociales de una historia como ésta y fue así como llegué al contexto. Y como soy muy insistente en el tema del hip hop, me pareció que era una buena oportunidad para poner en la mesa los temas que este género musical tiene asimilados, incorporados y asumidos: el pastiche, el préstamo, el refrito, la intertextualidad, etc. Y sí, Borges y “Pierre Menard autor del Quijote”, entre otros, ya nos han dado luces sobre por dónde va la discusión. La literatura es más ceremoniosa que el rap aunque, a final de cuentas, siempre hemos contado las mismas historias desde hace mucho tiempo. En este caso, lo que le pasa a Lupe con Inés no es nada nuevo, solo que apenas se están aireando este tipo de historias, desde y por la visibilidad de la comunidad LGBTIQA+, gracias a las distintas luchas que hemos ganado en materia de derechos civiles y humanos.
Futuro Moncada fue el encargado de la imagen y diseño de la antología ‘Monterrey 24’ (UANL, 2018), una selección reunida por Luis Felipe Lomelí, ¿qué representa para ti esta colección y su magnífico diseño editorial?
La iniciativa de Luis Felipe me pareció extraordinaria. Varios autores y autoras que hemos dedicado parte de nuestra producción a hablar de Monterrey fuimos convocados en este proyecto que fue casi casi como el video de “Bad Cover Version de Pulp”, pero sin imitadores. “Monterrey 24? es una buena oportunidad para leer a autores locales, por nacimiento o adopción, hablando de las cosas que pasan en la ciudad, con su propio temperamento, estilo, preocupaciones. El diseño editorial es un gran reto y yo creo que Futuro Moncada leyó perfectamente el concepto y los textos de la antología.
Cristina Rivera Garza ha manifestado su emoción y alegría por la reedición de ‘La reinita pop no ha muerto’, esta vez, en Literatura Random House. ¿Cómo te sientes por formar parte de la cantera de autores de una de las editoras en lengua inglesa y habla hispana más importantes del mundo?
Definitivamente la proyección y el alcance de una casa editorial como Random House es importante. Me anima ser parte de una curaduría de autoras que recientemente han sido publicadas por esta editorial. Me anima, sobre todo, porque somos autoras de distintas partes del país, con problemáticas que apuntan a contextos diferentes, es decir, son historias de personajes que viven fuera de la Ciudad de México. Desde mi punto de vista, esto enriquece la literatura y atrae nuevos lectores.

