Segunda parte
El entrenamiento musical es un instrumento más potente que cualquier otro porque el ritmo y la harmonía encuentran su camino en los más profundo del alma.
—Platón
Un tipo de canción que se cantaba en los ranchos mexicanos, era el ritmo y la cantilena misma que llevaban a cabo el tema del amor, la patria y la naturaleza: el mariachi, como ya lo mencionamos en el ensayo anterior. Mucha gente lo malinterpreta, y piensa que es algún tipo de norteño, pero en realidad es una banda o grupo de músicos de conservatorio. El origen de su nombre sigue siendo un misterio, ya que algunos piensan que se deriva de una obra de absoluto sincretismo entre Europa y América, mientras que otros piensan que se deriva del nombre de una madera con la que se construían los tablados en que se bailaba al acompañamiento del ritmo de músicos locales. No obstante, significa “conjunto de músicos mexicanos”. La banda está compuesta por dos violines, dos trompetas, una guitarra española y otros dos tipos de guitarras: la vihuela y el guitarrón. Estos dos tipos de música se asociaron originalmente con el amor y el romance, pero a medida que las condiciones económicas de México empeoraban, la banda original no tuvo más remedio que separarse. Debido al paro y a la mala época, cambiaron los temas y empezaron a cantar motivos revolucionarios y heroicos o de actualidad que estaban sucediendo en ese momento. En la década de 1950 se introdujeron las trompetas en la orquesta.
Hoy en día lo que vemos comúnmente utilizando a la banda de mariachis, es este instrumento que fue descubierto en los años 50, para hacer aún más entretenida la experiencia musical, no sólo para el músico sino también para el público. En la actualidad, hay muchas formas modernas de música mexicana, que deviene siempre al pop. La música country ampliamente popular, incluye bandas norteñas, banda y duranguenses —hoy se le conoce por la payola como “género regional”; tocan Rancheras, Corridos y Cumbia, así, en mayúscula. El rock en español, el hip-hop y la música electrónica son otras formas modernas populares entre los mexicanos ávidos de ruido y olvido de la cruda realidad neoazteca.
La música en los siglos XIX y XX en México
Aunque el centro de la vida musical en México a fines del siglo XVIII seguía siendo la Ciudad de México, importantes ciudades de provincia como Puebla, Guadalajara, Durango, Oaxaca, Guanajuato, Morelia y otras, también se jactaban de una avanzada vida musical.
Asentamientos tan alejados de la capital como Alta California y Santa Fe, al norte, y Mérida, Yucatán, al sur, desarrollaron una fuerte vida musical de base europea, además de mantener fuertes tradiciones musicales indígenas. Los principales centros musicales mexicanos se mantuvieron en contacto frecuente con los desarrollos artísticos de Europa, especialmente los de España, Italia y Francia.
Asimismo, la periferia se mantenía en contacto a través del centro. Las actividades musicales de arte sacro y profano, organizadas alrededor de 1800, permanecieron principalmente ubicadas en las catedrales, colegiatas y parroquias, monasterios y conventos, teatros públicos, la corte virreinal y los salones de la clase alta y la aristocracia. La creación de música informal existía en todas partes. ¡Sabor ahí!
Hasta por lo menos 1821 y la Independencia —excepto por períodos de serias convulsiones políticas— la vida musical mexicana, basada en los modelos europeos establecidos por primera vez en el siglo XVI, se mantuvo esencialmente sin cambios. Después de 1821, sin embargo, los cambios en la vida social y política cambiaron gradualmente las instituciones de patrocinio musical y aprendizaje de la iglesia y la corte virreinal, y sus apéndices a un establecimiento musical y teatral público cada vez más independiente, apoyado principalmente por las clases media y alta, y los funcionarios y agencias gubernamentales. La influencia de la iglesia en la vida musical disminuyó a medida que avanzaba el siglo (el clero metiendo siempre el clarín). Antes de la independencia de España, la música se cultivaba a un nivel de realización en las principales ciudades y pueblos mexicanos, de una manera muy superior a la de cualquier asentamiento en la América del Norte británica. Después de la Independencia, la Ciudad de México mantuvo un alto nivel de calidad artística en su vida musical, ciertamente a la par de New York, New Orleans, Philadelphia, Boston o La Habana. (Aunque Usted no lo crea)
La educación musical en México durante la colonia
La iglesia asumió el papel principal en el área de la educación musical formal. Las escuelas adscritas a las fundaciones de la catedral brindaban educación en teoría musical, interpretación y composición para niños y hombres. Las órdenes religiosas, masculinas y femeninas, también proveían para la instrucción musical, en las casas conventuales femeninas y masculinas, y en los establecimientos educativos para laicos como los colegios. Un importante establecimiento musical temprano fue el Colegio de las Rosas en Morelia, una escuela de música bien establecida para niñas fundada durante el período colonial. También se interpretó música y bajo el patrocinio de la Real y Pontificia Universidad de México.
Si bien la instrucción musical en estos lugares continuó después de la Independencia, se establecieron instituciones seculares para la educación musical a partir de la década de 1820, lo que con el tiempo daría como resultado la formación de un sistema de conservatorios profesionales en México.
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Instrumentos de teclado utilizados en México
El piano se convirtió en el instrumento de teclado elegido para el salón y el hogar, sólo hacia el final del virreinato; antes de esa época se usaban clavecines y clavicordios. La música para teclado de Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Muzio Clementi y otros compositores de la era clásica se importó y vendió a músicos aficionados y profesionales. Esta música se tocaba en pianos que se importaban de Europa y, al menos desde la década de 1790, se fabricaban cada vez más en México. Los fabricantes de pianos trabajaban en Durango desde 1793 y en la Ciudad de México desde al menos 1796.
Sin embargo, el precio de los pianos importados y nacionales era extremadamente alto al final del período colonial. A medida que avanzaba el siglo, los fabricantes de instrumentos mexicanos produjeron más pianos ya a un precio más barato. Los principales comerciantes de música importaban pianos de todos los precios de Europa y Estados Unidos. Estos avances en la fabricación y distribución de instrumentos pusieron los pianos al alcance de la clase media. Para la época del porfiriato, el piano era casi tan común en los hogares de clase media y alta como lo era en Europa y Estados Unidos. Una avalancha de piezas instrumentales de salón, principalmente para piano, inundó la sociedad “educada” mexicana de la capital y en toda la república durante la segunda mitad del siglo.
Paráfrasis operísticas, popurrís, selecciones de zarzuelas españolas y mexicanas, y canciones líricas con acompañamiento de piano en español e italiano con melodías italianizantes fueron interpretadas con frecuencia en salones privados y salas de conciertos públicos a lo largo del siglo XIX y hasta el XX por músicos residentes y de gira.
Tipos de música mexicana
El norteño es un género de la música mexicana. El acordeón y el bajo sexto son los instrumentos más característicos del género.
Este tipo de música es extremadamente popular en México entre la comunidad septentrional. Aunque originario de áreas rurales, el norteño es muy popular tanto en áreas urbanas como campestres. Algunos de los artistas norteños más populares incluyen a Los Tigres del Norte, Ramón Ayala y sus Bravos del Norte, Los Rieleros del Norte, Los Gavilanes, Carlos y José, Los Alegres de Terán, Los Rancheritos de Topochico, Los Huracanes del Norte y Los Tucanes de Tijuana. Ésta señores, es otra forma de vals, polka y música country, sin embargo, el mariachi sigue imperando en fiestas y velorios, aquél que se representa por una banda de cinco o nueve personas que visten el traje tradicional de un vaquero mexicano. Es divertido escucharlo, y mucha gente considera que el mariachi es la música que mejor representa la cultura mexicana. El mariachi es música folclórica azteca y se distingue de otros tipos por los instrumentos, la vestimenta y las canciones. ¿Por qué es la mejor?, ya lo dijo el poeta José Alfredo Jiménez: “La vida no vale nada, comienza siempre llorando, y así llorando se acaba…”.