Getting your Trinity Audio player ready...

Desde finales de la guerra fría, Centroamérica se ha enfrentado a una secuencia casi infinita de dificultades económicas y sociales, desde movimientos revolucionarios, hasta desastres naturales. A esto se le debe agregar la corrupción que ha atacado a gobiernos a través de la región y la inseguridad que crece día con día.

A pesar de estas grandes adversidades, es posible que la innovación económica y lazos comerciales con países desarrollados sirvan como un escudo para millones de centroamericanos. Este fue justo el tema que exploraron la Sociedad de las Américas y el Consejo de las Américas (AS/COA) este jueves al coordinar un panel de expertos en comercio y política latinoamericana.

El evento se enfocó en las relaciones de los Estados Unidos con la región, que, si bien han sido truculentas durante las últimas décadas, prometen mejoras con la llegada del presidente Joe Biden. Esto se debe en parte al interés estadounidense en reducir el gran número de inmigrantes centroamericanos que han tratado de entrar al país de manera ilegal. Por ello, Estados Unidos ha buscado maneras de resolver las tensiones regionales que han obligado a tantos a dejar sus países.

Eric Farnsworth, vicepresidente de AS/COA, aprovechó su introducción al evento para resaltar la importancia del apoyo económico estadounidense para controlar el fenómeno migratorio.

“Las economías están batallando, el COVID está en auge, y la democracia, podría decirse que está fallándole a la gente” comentó al referirse a la región. “Un poco más de apoyo y un poco menos de corrupción no cambiarán las cosas. Lo que podría hacer una diferencia y debe de ser considerado mientras la administración del presidente Biden trata de identificar y atender las causas principales de la migración, es aumentar el comercio y crear mayores inversiones”.

Durante el evento, Antonio Ortiz-Mena, vicepresidente del grupo Albright Stonebridge y profesor en la universidad Georgetown, recordó una de las frases que se popularizó durante las primeras negociaciones de tratados de libre comercio en América Latina: “Give us trade, not aid” (“Dennos comercio, no apoyos” en español). Con ella, destacó el interés en crear estructuras transnacionales en lugar de apoyo financiero temporal.

El comercio trae consigo grandes ventajas tanto para los EE. UU. como para Centroamérica. Ignorando los claros beneficios económicos para ambas partes, el invertir en la región generaría miles de empleos y crearía recursos económicos con los cuales el gobierno puede combatir la violencia o brindar mejores servicios a su población. De mejorar la calidad de vida, serán menos las personas obligadas a dejar el país y las tensiones fronterizas reducirían para Estados Unidos.

Como expresó Juan José Daboub, presidente del consejo ThinkHUGE de negocios e inversión, “lo que estamos tratando de hacer, es crear el sueño americano en cada uno de nuestros países”.

Además, los tratados internacionales tienden a crear un ambiente propicio para el desarrollo del capital extranjero. En palabras de la vicepresidente ejecutiva del Instituto de Empoderamiento Económico de Visa, Barbara Kotschwar, “los inversionistas quieren asegurarse de que su gente esté protegida” y, aseguró, los tratados comerciales son una buena forma de brindar dicha protección.

En resumidas cuentas, la opinión de los expertos concuerda en la importancia de un comercio justo y accesible como método para mejorar la calidad de vida en Centroamérica.

El valor económico de la región

Aunque Centroamérica es una región relativamente pequeña en cuestiones geográficas, cuenta con un valor económico difícil de ignorar para los Estados Unidos.

Los países del triángulo norte —Guatemala, Honduras y El Salvador— exportan cerca de 14 mil millones de dólares a los Estados Unidos cada año. Aunque, como comentó Ortiz-Mena, esta es una cifra diminuta cuando se compara al millón de dólares que México exporta a los EE. UU. diariamente.

Pero el triángulo norte tiene una gran ventaja. Mientras que EE. UU. tiende a adquirir déficits comerciales con algunos de sus socios internacionales como China, los países centroamericanos tienden a generar superávits para la potencia vecina.

“Los países del triángulo norte, con respecto a los EE. UU., están en muy buena condición en términos de comercio. Con Honduras, Guatemala y El Salvador, está en cinco mil millones de dólares de superávit” dijo Doaboub.

De ignorar esta región, EE. UU. estaría dejando de lado miles de millones de dólares en beneficios económicos.

Hora de innovar

Aunque el comercio por sí solo es un fin deseable, los panelistas concordaron en la importancia de innovar dentro de la región para crear los empleos del mañana.

En general, Kotschwar habló de las oportunidades que existen para crear nuevos sectores informáticos con la llegada de la economía digital.

“Creo que es hora de pensar sobre una agenda digital para Centroamérica que incluya alguna forma de mejora a los tratados de comercio para llevarlos a tiempos modernos” comentó.

No solamente son los expertos quienes desean apoyos tecnológicos, pues en casi todos los casos tiende a ser una preferencia de los empresarios locales. Kotschwar habló de un estudio realizado por el Instituto de Empoderamiento Económico Visa en la cual se habló con miles de empresas en cinco países representativos. En todos los casos, una mayoría de pequeños empresarios prefirió recibir apoyos para la digitalización sobre préstamos o bonos.

De manera más específica, Daboub mencionó inversiones en redes de internet 5G en el triángulo norte, mientras que Ortiz-Mena habló de la importancia de brindar servicios de apoyo financiero para aquellos que pierdan sus trabajos dado el tratado de libre comercio.

Ante todo, lo más importante es combinar las labores del gobierno de la región con el sector experimentado para garantizar el éxito de los acuerdos comerciales.

“Realmente necesitas el conocimiento local del sector público y luego las innovaciones del sector privado” dijo Kotschwar.

Sin dicha colaboración, es probable que los esfuerzos comerciales sean un remedio ineficaz para los males que experimenta la zona.