Un grupo de más de 100 obreros de origen mexicano que trabajaban en la construcción de un centro de la empresa UPS en Indianapolis, Indiana, dejaron el trabajo de manera masiva y simultánea luego de que dos de sus compañeros fueran despedidos de manera injustificada por un superior al que señalaron de racista, reportaron diversos medios.
La historia se dio a conocer a partir de un video tomado esta semana por Antoine Dangerfield, un soldador estadounidense que colaboraba en el mismo proyecto pero para un contratista distinto. La grabación ha generado euforia en redes sociales por la muestra de solidaridad entre los trabajadores.
Dangerfield captó la salida de los trabajadores.
“¡No están mintiendo!”, relata mientras los trabajadores latinos se van.
Y al referirse al jefe, dice: “Pensaron que iban a jugar con estos amigos. ¡Y se van! ¡Y no están mintiendo!
Después de que todos los trabajadores se fueron, Dangerfield le da al espectador un recorrido por el centro vacío, y agrega “los mexicanos callaron a este hijo de puta”.
Desde que publicó el video el miércoles, el video se ha visto millones de veces; y aunque por eso fue despedido, Dangerfield piensa que valió la pena.