Getting your Trinity Audio player ready...

Ayer, sábado 21 de julio, jugó la Máquina pero el Estadio Azul estuvo desolado.

La mudanza de los celestes dejó con nostalgia a algunos aficionados y sobre todo comerciantes de la Colonia Noche Buena quienes verán reducidos sus ingresos por la falta de seguidores celestes que los visitaban cada 15 días.

Los tacos de mariscos “La Baja”, por ejemplo, estaban acostumbrados a cerrar a las seis de la tarde pues los cruzazulinos consumían desde las 14:00 horas su producto. Ayer a esa hora, no había ni una persona comiendo en el lugar.

No hubo Policía, ni banderas, ni puestos de comida, ni venta de cervezas en la vía pública. En las calles circulaban pocos autos, cosa que antes no se podía debido a la marea de gente que se paseaba por Indiana y Carolina.

Pero sí llegaron aficionados. Unos azules que pararon en la tienda Oficial, que estaba cerrada, buscando la nueva playera antes de ir al Azteca, y una Familia de Tamaulipas que no quiso dejar pasar la oportunidad de tomarse la foto del recuerdo en el Azul, aunque ya ni equipo tenga.