Getting your Trinity Audio player ready...

CHICAGO – Algunas son muchachas de apenas 15 años, otras son madres que todavía corren detrás de una pelota y hay alguna que otra portera que ya es abuela.

Todas ellas juegan cada viernes por la noche en las canchas cerradas de Chicago Sports Complex, sobre la Calle 35 y California, al sur de la ciudad, y confirman que el fútbol de mujeres es una realidad creciente en Illinois.

La Liga Jalisco, que ya anda por los 18 años de vida, tiene en realidad varias categorías. Hay 32 equipos en la división libre para hombres, 10 de veteranos mayores de 35 años, 12 de mujeres y 10 de equipos mixtos (hombres y mujeres). Además hay categorías de niños Sub 7, 9, 11, 13 y 16 años.

“Ya voy para cuatro años aquí (en Chicago Sports Complex) pero en canchas de afuera también jugamos y las finales son en Ford City. Ahorita no traigo más que puro equipo de México. Somos una familia, me ayudan mis hijas Dinora, Yvon y Alejandra y mis hijos Héctor Miguel y Luis, aquí estamos entre pura familia”, dijo el presidente de la liga Héctor Zendejas, un tapatío que se declara “cien por ciento” aficionado del Atlas de Guadalajara.

En la rama femenil de la liga hay un poco de todo, con jovencitas de quince años mezcladas con jugadoras con experiencia en el fútbol universitario de Estados Unidos. Tal es el caso del Challenger, uno de los candidatos al título, que cuenta con Daisy Hernández, una californiana que jugó en la División I, la más competitiva de ‘college’, en la Universidad de Nuevo México, donde recibió una beca completa y no tuvo que pagar por sus estudios.

//embed.sendtonews.com/player3/embedcode.js?fk=d2VwUJfQ&cid=7451&offsetx=10&offsety=10&floatwidth=400&floatposition=bottom-right

“Llegué a Chicago hace dos años y el primer año jugué en una liga de hombres. A mí me encanta jugar con los hombres, jugar ahí o en ‘college’ con mujeres no es mucha diferencia”, señaló Hernández, quien más tarde buscó una liga de mujeres hasta que las chicas del Challenger le dieron la bienvenida. Ahora irá en busca del título en el torneo de invierno mientras estudia una carrera por Internet para ser maestra de inglés. Y en el verano viajará a Corea del Sur, donde enseñará inglés a niños coreanos.

Otro equipo poderoso es el de las Panteras, que lleva ese nombre porque algunas de sus jugadoras pasaron por las ‘Panteras’ de Morton College en Cicero. “La capitana y otras chicas jugaron para Morton College, también jugamos en verano en la Montrose (al lado del lago Michigan) y los domingos en Chitown. Me parece que si le echamos un poco más de ganas, podemos salir campeonas”, comentó la salvadoreña Mariela Alvarez, una de las pocas jugadoras no mexicanas de la liga.

“Yo no jugaba en El Salvador y empecé a jugar acá a los 13 años, lo mío siempre ha sido jugar al fútbol en la calle y el entrenador de la escuela me decia, ‘haz el tryout’ y decidi hacer ‘el tryout’, quedé en el equipo del colegio y aquí estamos ahora con las Panteras”, agregó Alvarez, de 24 años y aficionada de Luis Angel Firpo, uno de los clubes más poderosos de El Salvador.

Uno de los candidatos es Chivitas, integrado por algunas jugadoras aficionadas del ‘Rebaño Sagrado’. “Aquí una sola le va al América, somos todas chicas jóvenes aunque algunas son madres y ya tienen bebés”, indicó Daisy Villa, nativa de Guadalajara en México.

El Deportivo 59 femenil es parte de un club que también tiene equipos de hombres y niños. “Somos todas ‘extranjeras de México’, tenemos 35 años las más mayores y las más jóvenes tienen 15 años. Hay madres y niñas de ‘high school’”, opinó Maylin Alvarado, nacida en Yuriria, Guanajuato, quien explicó cómo es jugar contra mujeres de diversas edades. “Es más difícil con las más chicas porque corren más pero algunas todavía no saben usar el cuerpo y las controlamos con el cuerpo”, comentó.

Un caso curioso es del Betis, cuyo nombre es una incógnita para sus propias jugadoras. La jalisciense Raquel de Luna explicó el origen del nombre del equipo donde juega una abuela, Gloria Rosales. “Se llama Betty’s Daycare, lo que pasa es que la que trae el equipo se llama Betty y tiene un ‘daycare’ (guardería de niños)”.

Pero al rato llegó la encargada Elizabeth ‘Betty” Salguero, quien corrigió la situación: “Antes nos llamábamos Barcelona y Chelsea pero le cambiamos a Betis por mi nombre”, comentó Salguero, quien agregó que el club español le gusta porque suena parecido a su nombre.

Además de equipos ‘españoles’ como el Betis, en la rama femenil del torneo de Chicago Sports Complex juegan otros equipos ‘locales’ como Chicago Stars y Chicago United y otros ‘religiosos’ como el Deportivo Ritual o ‘comestibles’ como el Cheetos junto con las michoacanas del Deportivo Tziri, las guanajuatenses de Uriangato o las guerrerenses de Sasamulco que confirman la tradición auténticamente mexicana de la Liga Jalisco.

Liga Jalisco

-Fútbol de hombres, mujeres, mixtos y juveniles

-Chicago Sports Complex (2600 W. 35th Street, Chicago)

-Informes en el 773-629-2498