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Mientras un grupo de adolescentes bromea y come pizza en un salón de clase en La Villita, su instructor pregunta: ¿Mostrar compasión y emoción es varonil? ¿Cómo priorizas las responsabilidades como hacer la tarea y el asegurar las horas adecuadas de sueño? ¿Qué significa realmente ser hombre?

Encabezado por la organización no lucrativa Options for Youth, el programa “What’s Up With Manhood?” tiene como objetivo redefinir las imágenes estereotipadas de la masculinidad, en un esfuerzo por promover relaciones y decisiones saludables, así como inculcar un sentido de responsabilidad. Los organizadores dicen que uno de esos beneficios podría ser una disminución de la violencia en las vidas de los participantes en el programa.

Moisés Rueda y otros asisten a una sesión del programa 'What's Up With Manhood?', en la secundaria World Language.
Moisés Rueda y otros asisten a una sesión del programa ‘What’s Up With Manhood?’, en la secundaria World Language.

Pat Mosena, presidenta de Options for Youth, ha trabajado con adolescentes durante décadas, y dice que los muchachos que viven en el sur y oeste de Chicago le dicen que la violencia es su mayor problema.

“El tema del que más hablaron en la escuela, en la calle y en casa es la violencia”, dijo Mosena. “Así que tratamos de encontrar una manera de ayudarlos”.

Después de que otro programa de Options for Youth dirigido a hombres jóvenes perdiera sus fondos hace dos años, Mosena quería desarrollar un nuevo programa que adoptara un nuevo enfoque para la prevención de la violencia. Encontró a Promundo, una organización internacional que promueve la igualdad de género y la prevención de la violencia, dijo Mosena.

Usando el plan de estudios de Promundo, Mosena desarrolló “What’s Up With Manhood?,” que ahora está siendo probado con cerca de 30 estudiantes de primer y segundo año en World Language Academy en La Villita, como parte de un programa de mentores financiado por la ciudad dentro de esa escuela.

El programa muestra que el estereotípo del hombre duro que no se comunica ni muestra emociones no es la única manera de “ser hombre”, dijo Mosena. “No tienen que estar en ese grupo de hombres con esa masculinidad rígida sin comunicación y sin cariño”, dijo. “Esperamos poder mostrar algunas actitudes más favorables. Es algo que estos niños nunca habían pensado.”

A su vez, Mosena dijo que espera que estos hombres jóvenes tomen decisiones que los alejen de la violencia y los conduzcan a relaciones saludables y otros resultados positivos.

Luciano Medellin, mantiene una conversación relajada y amistosa. No sermonea. Con el tiempo, dijo, los adolescentes han aprendido a confiar en él.
Luciano Medellin, mantiene una conversación relajada y amistosa. No sermonea. Con el tiempo, dijo, los adolescentes han aprendido a confiar en él.

Los expertos dicen que desacreditar los puntos de vista anticuados de la hombría es la nueva frontera para llegarle a la juventud. Mientras el eliminar los estereotipos machistas no resolverá la violencia juvenil y otros problemas por sí mismo, los expertos dicen que es una parte importante.

“Estas versiones rígidas y duras de hombría … causan daño en la vida de los hombres y causan daño (a quienes los rodean)”, dijo Gary Barker, presidente de Promundo. “Donde quiera que miremos … hay hombres que se dejan llevar por esto … y es más probable que usen la violencia”.

Aunque el programa de Chicago está dirigido a los jóvenes urbanos, los estereotipos de género y sus consecuencias ocurren en todas partes, dijo Barker. La misoginia y las actitudes agresivas no viven solo en la cultura de pandillas y en vecindarios con problemas. “Esta versión de la hombría está presente en demasiados lugares”, agregó.

Como coordinador del programa “What’s Up With Manhood?”, Luciano Medellín dijo que puede relacionarse con los niños con los que se encuentra todas las semanas.

“Muchos jóvenes tienen una cierta idea de lo que significa ser hombre”, dijo Medellín, quien creció en Chicago y es latino, como la mayoría de los estudiantes de su grupo. “Debes tener esta cierta imagen para sobrevivir”.

Medellín, director de programas para varones de Options for Youth, dijo que intenta hacer que los niños vean que hay más de una manera de ser un hombre. “No todo tiene que ser (machismo)”, dijo. “Estoy tratando de hacer que piensen que puede ser diferente”.

En un ejercicio, contó Medellín, les pidió a los adolescentes que enumeraran conceptos asociados a la virilidad. Después de oír que gritaban ser “duro” y “pelear”, agregó sus propias palabras: compasión y control.

“Me respondieron ‘¿De qué estás hablando?’,” dijo Medellín. “Lo que ven muchas veces es lo que hay en la calle”.

Durante otra reciente reunión grupal, Medellín habló con los adolescentes acerca de la responsabilidad y cómo forma parte de la hombría, y cómo hacer la tarea antes de jugar en sus teléfonos puede generar mejores calificaciones y más horas de sueño. Los niños se turnaron para hablar de cómo podrían lograrlo.

Medellín mantiene una conversación relajada y amistosa. No sermonéa. Con el tiempo, dijo, los adolescentes han aprendido a confiar en él, y han desarrollado una buena relación.

Cada semana Corderral Lewis, un mentor de 26 años que pasó por un programa de Options for Youth cuando era un adolescente, se reúne con el grupo. Ambos dicen que intentan ser ejemplos de hombres que han tenido éxito y en quienes los jóvenes puedan confiar. También intentan relacionarse con los niños hablando de videojuegos, asistiendo a sus eventos deportivos y vistiéndose casualmente.

Mientras un grupo de adolescentes bromea y come pizza en un salón de clase en La Villita, su instructor pregunta: ¿Qué significa realmente ser hombre?
Mientras un grupo de adolescentes bromea y come pizza en un salón de clase en La Villita, su instructor pregunta: ¿Qué significa realmente ser hombre?

Edwin Navarro, un estudiante de 16 años, comentó que ha tomado muy en serio los consejos de Medellín. Desde que el jovencito se integró al grupo, sus calificaciones han mejorado y se ha fijado metas más allá de graduarse de la secundaria, según contó. Está buscando opciones para la universidad en tres posibles carreras: medicina, derecho o arquitectura.

“Mis padres dicen que este grupo me ha cambiado”, mencionó Navarro afuera de su salón de clases. Es difícil lidiar para no faltar y al mismo tiempo hacer la tarea, “pero vale la pena”, dijo sonriendo.

Jackson Katz, autor y realizador de películas que estudia el género y la violencia, dijo que darles a los niños modelos de conducta más positivos y hacer que piensen de manera crítica sobre los estereotipos de género es un componente clave de la prevención de la violencia.

“A los niños que crecen en Estados Unidos se les enseña desde temprana edad cómo ganar respeto a través de la violencia”, dijo Katz. “Para los niños … que no son valorados ni respetados, la violencia es el medio más rápido y accesible para demostrar su hombría”.

Si estas definiciones de masculinidad y fuerza se redefinen y amplían, y los niños conocen esas nuevas características en los hombres, las imágenes violentas de la virilidad podrían desaparecer, dijo Katz.

No es una tarea simple. Katz reconoció que para algunos niños, no participar en pandillas los convierte en un objetivo. Pero es un comienzo.

“Son multicapas y multiniveles de intervención y cambio social, pero una de las cosas que tiene que ser parte de la educación para la prevención de la violencia es el ¿qué significa ser hombre y cómo se relaciona la definición cultural de hombría con las decisiones que tomamos?” mencionó Katz.

Moisés Rueda, estudiante de segundo grado de secundaria, de 15 años, dijo que el grupo lo impulsa a él y a sus compañeros de clase a “encontrar nuestro camino”.

Antes de llegar al grupo, la imagen que Rueda tenía del ser hombre era alguien que era duro y “sin el componente emocional”, comentó el joven. “Ahora, no se trata de lo que piensan los demás, sino de lo que yo pienso sobre lo que es ser hombre”.