
CHICAGO – El peor Chicago Bulls de la historia fue el de la temporada 2000-01, aquel equipo dirigido por Tim Floyd y donde estaban los novatos Elton Brand y Ron Artest o el veterano Fred Hoiberg (sí, el actual entrenador de los Bulls) acabó con marca de 15-67.
Hoiberg llegó a los Bulls en 1999 y jugó en Chicago hasta 2003, siendo parte y protagonista de la peor época en la historia del equipo.
En las cuatro temporadas de Hoiberg como jugador en los Bulls, el equipo sumó derrotas a sacos, palizas humillantes y batió récords históricos para el olvido. En ese espacio de tiempo quedan para el recuerdo la marca de la franquicia de 16 derrotas seguidas registrada, la mayor racha de derrotas en casa (9), la mayor racha de derrotas de visitante (25), la mayor paliza sufrida en la historia del equipo al perder por 53 puntos (127-74 ante Minnesota) o la menor cantidad de puntos anotadas en un cuarto con 6 puntos. Así como la ya mencionada peor campaña en la historia de los Bulls.
Esta temporada los Bulls van camino en repetir aquella triste historia, donde además del aluvión de derrotas, la figura de Hoiberg vuelve a estar presente, pero ahora como técnico.
Parece que la historia se repite y las marcas negativas empiezan a sumarse y las derrotas a acumularse sin que Hoiberg pueda enderezar al equipo para que al menos sea competitivo y cierre la temporada al menos dignamente.
Tras los primeros 19 partidos, los Bulls están con marca de 3-16 para firmar su peor arranque de temporada desde la 1999-00 y 2000-01 cuando sumaron marca de 2-17. Sufriendo tremendas palizas como ante los Warriors por 49 puntos (143-94), los Spurs por 39 puntos (133-94), los Thunder por 32 puntos en casa (101-69) o ante los Jazz por 30 puntos (110-80).
“Es duro sumar tantas derrotas. No estamos acostumbrado a esto porque todos venimos con mentalidad ganadora de la universidad y la secundiaria. Pero tenemos que entenderlo, somos jóvenes y mirar al futuro”, afirma el base de los Bulls, Kris Dunn.
Razones y motivos hay de sobra para explicar esta situación. La principal es que los Bulls son el equipo más joven de la liga con una media de edad de sus jugadores de 24.3 años y esa falta de experiencia está pasando factura. La lesión del que iba a ser su mejor jugador, Zach LaVine, quien todavía no ha debutado esta temporada, también resta.
También afecta el conflicto entre Bobby Portis y Nikola Mirotic, dos jugadores que a priori debían ser protagonistas y que sin embargo todavía no se hablan desde que el primero le propinó un puñetazo en pretemporada al segundo y lo mandó al hospital con conmoción cerebral y doble fractura de mandíbula.
Mirotic, aunque ha aceptado las discuplas de Portis, habría comunicado al equipo que no pueden compartir vestuario, por lo que el conflicto se ha transformado en una ‘papa caliente’ que se está estirando más de lo esperado.
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Portis ya juega desde el pasado 7 de noviembre tras cumplir un castigo de ocho partidos. Mientras que Mirotic se entrenó por primera vez con sus compañeros el pasado lunes 27 de noviembre, el martes 28 acompañó a sus compañeros desde el banquillo en la derrota ante Phoenix y el miércoles habló por primera vez a la prensa.
“Somos compañeros, estamos en el mismo equipo, peleamos por este equipo, ambos haremos lo que necesitemos para hacer para que funcione esto y sí, acepto sus disculpas”, dijo Mirotic
Tanto LaVine como Mirotic están en su última etapa de recuperación y este martes 28 fueron enviados a entrenar con el Windy City Bulls, equipo de la filial de la G League con sede en Hoffman Estates, IL. Por lo que el regreso de ambos se espera para finales de diciembre o enero.
Mientras tanto los Bulls siguen apretando los dientes por salir a flote ante tantas adversidades y criando a sus jóvenes desde lo más hondo de la clasificación. Aunque la afición de momento no falla. A pesar de sumar tan sólo dos victorias como locales, al fiel infantería del equipo responde llenando en cada partido el United Center, que con una asistencia media de 20,983 espectadores, es la cancha número uno y líder en asistencia de la NBA.
Como puntos positivos donde agarrarse habría que destacar al finlandés Markkanen, un novato que va para estrella y es una delicia verlo jugar y crecer. En los primeros 19 partidos ya suma seis doble-dobles y está promediando 14.3 puntos y 8.2 rebotes. Quitándole la titularidad como ala-pívot a Mirotic y Portis, que ahora ‘pelearán’ otra vez, pero de manera deportiva, por ser el suplente del joven finlandés de 20 años.
Aunque no hay mal que por bien no venga, ya que tantas derrotas y habitar en el fondo de la tabla tendrá como recompensa la opción de una gran selección del próximo draft y la posibilidad de traer un gran jugador con el que empezar a levantar el vuelo. Pero para eso habrá que esperar. De momento, esto es lo que hay.