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player ready...Comerciantes de la populosa calle 26 y otros mercados latinos dicen sentirse abrumados por los gastos excesivos que les ha provocado el nuevo impuesto a la soda, e hicieron un llamado al comisionado Jesús García y al Condado de Cook a repelerlo.
“Los pequeños negocios familiares son el corazón y el alma de esta comunidad”, comentó Jaime DiPaulo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de La Villita (LVCC), un vecindario con más de cien restaurantes y supermercados a lo largo de dos millas.
“Pero están viendo sus ventas disminuir”, añadió, ya que muchos consumidores están viajando a Indiana o a otros condados del estado para comprar sus bebidas desde que la ley fue implementada en agosto.
Los restaurantes, en particular, están sintiendo el mayor peso del impuesto, dijeron.
Según Cristina González, cuyo padre fundó la primera taqueria Los Comales, el impuesto a la miel que se utiliza en las fuentes de bebidas casi se triplicó.
“El impuesto es injusto y ridículo”, consideró. “El costo ha aumentado casi un 200 por ciento y nuestros clientes son los que van a sufrir”.
El comisionado García mencionó que, si bien, la salud de los consumidores es importante, él votó a favor de la medida por motivos financieros. Pero sigue considerando diferentes puntos de vista, dijo.
“No fue decisión fácil, pero sí necesaria”, dijo el Comisionado. “El condado provee servicios públicos muy esenciales para la comunidad latina e inmigrante, especialmente servicios de salud, y los ingresos eran necesarios”.
“También va a disminuir el consumo de soda de los niños”, añadió García.

Mike Moreno, dueño de la popular Morenos Liquors, también dice que le afectó el aumento. Las bebidas dulces forman una gran parte de su inventario.
“¿Qué tenemos que hacer para que entiendan cómo nos afecta esto?” dijo Moreno. “Tal vez tendremos que hacer un ‘Soda Party’ y tirar la soda en el lago” bromeó, haciendo referencia a la manifestación histórica conocida como el Boston Tea Party, en donde lanzaron cargamentos de té al mar para protestar por los impuestos de Europa.
Por un doce de soda, el impuesto le añade $1.44 al total, y 67 a una botella de dos litros.
Para los comerciantes que compran al mayoreo, eso significa casi $5 adicionales por cada caja de 36 latas, dijo DiPaulo.
“Para el que está acostumbrado a comprar 100 cajas a la vez, esos son $500 más,” dijo.
Lo que complica el impuesto es que se debe pagar por adelantado, dijeron.
“Los comerciantes tendrán que tomar decisiones difíciles para hacer rendir sus gastos”, dijo DiPaulo.