CHICAGO –
Este viernes 14 de octubre se cumple un año desde que el técnico colombiano
aterrizó en México para tomar las riendas del
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azteca.
El balance frío de sus números en este año de trabajo es bastante bueno ya que Osorio puede presumir que en 14 partidos suma 11 victorias, 2 empates y una derrota. Eso quiere decir que tiene una productividad del 83.3 por ciento, mejor que cualquier otro técnico del Tri en la última década.
“Podemos resumir que ha sido un aprendizaje extraordinario. Concretamente, primero del fútbol mexicano. Segundo, de entender realmente y vivir lo que significa la selección para los mexicanos y tercero, yo creo que lo más importante en lo personal, la gran oportunidad en un año de convivir, conocer y aprender de todos los jugadores que han sido convocados”, afirmaba Osorio este lunes en conferencia de prensa en el Toyota Park de Chicago previo al amistoso ante Panamá de este martes 11 de octubre.
“En el plano profesional, la gran oportunidad de dirigir a una de las selecciones más reconocidas, creo que el reto principal es el de seleccionar, no tanto entrenar. Me siento muy orgulloso de estar acá, ojalá que podamos continuar por mucho tiempo y lograr todos los objetivos que tenemos trazados”, añade.
Pero el balance caliente del sentir popular sobre la imagen del Tri y su manera de trabajo no ha sido nada bueno por múltiples razones.
Osorio no aterrizó bien en el Tri y desde el día uno se ganó enemigos con su elección. Unos no aceptan a un seleccionador extranjero y otros tenían la expectativa de que eligieran a una celebridad como los argentinos Marcelo Bielsa o Jorge Sampaoli, o incluso al alemán Jürgen Klopp.
Las críticas no menguaron pese a sus nueve triunfos consecutivos, debido a las múltiples rotaciones, algo que sigue y tiene sumido a la selección en una falta de estabilidad e idea futbolística alarmante.
Pero su peor momento vino con la única derrota sufrida con aquel histórico y humillante 7-0 ante Chile en Copa América, tras prometer que ubicaría a México entre los tres mejores equipos del continente. Un herida que todavía duele, que no le perdonan y por la que muchos piden su cese.
El entorno también se le ha puesto en contra. Los aficionados lo abuchearon en el estadio Azteca y el pasado sábado en el Nissan de Nashville ante Nueva Zelanda, además de que en las gradas y en las redes sociales el ‘Fuera Osorio’ cobra cada vez más fuerza.
“La afición mexicana quiere mucho a su selección y eso al final del día es lo único importante, lo mío es irrelevante y seguramente que cualquier cosa puede llegar a darse, entonces hay que estar preparado para eso”, nos confesaba Osorio el lunes.
Los amistosos ante Nueva Zelanda en Nashville y Panamá en Chicago también sembraron muchas dudas sobre la manera de manejar el Tri. A pesar de ser fechas FIFA y los últimos ensayos antes de meterse de lleno en el Hexagonal Final de Concacaf rumbo a Rusia 2018, Osorio no convocó a la base de jugadores ‘europeos’.
“Tampoco se trata de traerlos y exponerlos a algún tipo de lesión, a alguna patada o que nos estudie a la perfección el equipo rival y sea perjudicial al final del día”, afirmó Santiago Baños, director deportivo de Selecciones Nacionales, quien salió en defensa del técnico.
Todos estos antecedentes hace que Osorio cumpla su primer aniversario al frente del Tri con la ‘soga al cuello’, muy cuestionado y sólo apoyado plenamente por los directivos que lo contrataron.
La historia reciente tampoco está a su favor ya que en los dos últimos procesos mundialistas de la selección mexicana se han necesitado de cuatro entrenadores y Osorio es el tercero en este proceso.
Estos antecedentes provocan que Osorio necesite de un tremendo y sonoro golpe de efecto para revertir su situación. Un resultado histórico que apacigüe a sus detractores y le de crédito para seguir al frente del Tri. Eso puede llegar si logra ganar a Estados Unidos el próximo 11 de noviembre en Columbus, el estadio talismán del Tío Sam donde México siempre sale vapuleado por 2-0. Partido que este lunes 10 de octubre ya colgó el cartel de no hay billetes.
“Nos parece que va a ser una gran oportunidad de revertir esa situación, entendemos claramente lo que ha acontecido en Columbus en los últimos juegos, hemos analizado no solamente el trámite de esos juegos, sino los goles concedidos, tendremos precaución en ese aspecto”, afirma Osorio.
“Si algo caracteriza al jugador mexicano, es su combatividad, es su espíritu de competir y eso lo hemos ido mejorando por la competencia interna que hemos generado por puestos en la Selección, si unimos esos dos factores yo creo que vamos a tener grandes posibilidades de competir contra ellos en Columbus”, concluye.