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CHICAGO –

No muchos saben que aquí en

Chicago

vive un futbolista que jugó con

Pelé

y también en contra del mismo ‘O Rei’, que enfrentó a

Diego Maradona

y Franz Beckenbauer y que tuvo de compañeros a dos glorias brasileñas como Zico y Falcao.

Ese ex futbolista se llama Nilton Pinheiro da Silva, más conocido como ‘Batata’, quien jugó en la selección de Brasil a fines de los años ’70 cuando no cualquiera vestía la camiseta verdeamarelha- y un día arribó a Chicago para jugar fútbol ‘indoor’ y radicarse aquí en forma definitiva.

Batata, quien hoy es vicepresidente de Chicago Sockers, una de las academias de élite en Estados Unidos, dirige actualmente equipos juveniles pero además está a cargo de un grupo de 30 entrenadores que conducen 100 equipos.

Varias décadas después de iniciar su carrera profesional en el Atlético Paranaense de Curitiba en Brasil, Batata continúa ligado a su pasión de toda la vida, el fútbol, con el cual desarrolló tareas de jugador, entrenador e incluso comentarista radial para emisoras locales y televisivo para la cadena ESPN.

Selección, el América e ‘indoor’

Batata significa ‘papa’ o ‘zapallo’ en algunos países hispanoparlantes y el apodo le quedó de niño, cuando era rápido y pequeño como una ‘Batatinha’ (papa pequeña) y jugaba al fútbol imitando a ídolos de su país como Pelé, Garrincha, Rivelino y Ademir da Guía, un grande del Palmeiras que nunca brilló en la selección nacional.

En aquellos tiempos no eran comunes los profesionales surgidos de un estado como Paraná, del sur de Brasil, pero Batata dio igualmente sus primeros pasos en el Atlético Paranaense en 1972 y más tarde pasó al Santos, el legendario equipo de Pelé que había dominado el fútbol mundial por una década y atravesaba un período de sequía futbolística.

“Fue un período difícil para el Santos desde que Pelé se fue al Cosmos (de Nueva York) en 1973. Barrieron a todos los jugadores y trajeron nuevos. Solo quedó Clodoaldo, que había sido campeón mundial en 1970”, recuerda Batata.

El cambio produjo resultados y Batata le dio un título al Santos en 1978 junto a varios juveniles, quienes iniciaron en el club la tradición de promover jugadores canteranos de clase mundial. Después de aquella exitosa generación surgieron otras, como la de Robinho en los 2000 y Neymar en los últimos años.

Más tarde Batata arribó a México a otro club que atravesaba un período de reestructuración. “Fue la época en que el

América

cambió todo, el sistema, el uniforme, todo”, recuerda el extremo derecho brasileño. “El técnico era el chileno Carlos Reinoso y podían jugar tres extranjeros en la cancha y había seis en el equipo. Jugaban Tena y los argentinos Zelada, Outes y Brailovsky. La gente decía, ¿cómo puede llevarse bien con los argentinos, que son enemigos por la rivalidad de los dos países? Yo decía, ¿qué enemigos? Si somos amigos”.

Del América salió en 1983 dejando un gran recuerdo a pesar de que no pudo conseguir un título de campeón. Y de aquella época le quedó una frustración con la selección de Brasil, donde había jugado varios partidos y una Copa América a fines de los años ’70 bajo el entrenador Claudio Coutinho.

A comienzos de los ’80 asumió como entrenador de la selección Telé Santana, quien llegó con otras ideas. Santana cambió el estilo de juego y pasó a jugar con cuatro monstruos en la mitad de la cancha, Sócrates, Toninho Cerezo, Falcao y Zico, y solo dos delanteros, Serginho o Paulo Isidoro y Eder, sin un extremo derecho. Entonces Batata no tuvo cabida en aquel equipo. Todos recuerdan a aquel Brasil maravilloso del Mundial de España en 1982. Batata, que poco tiempo antes integraba la selección ‘verdeamarelha’, bien pudo haber sido parte de aquella inolvidable selección.

El final de su carrera fue en Estados Unidos y en un fútbol diferente. Tan diferente que ni siquiera se llamaba fútbol sino ‘indoor soccer’ y se jugaba en canchas cerradas. Batata jugó para Los Angeles Lazers y más tarde arribó a Chicago, donde acabó jugando para el Chicago Sting y el Chicago Power en compañía de leyendas del fútbol local como el alemán Karl-Heinz Granitza o el argentino Patricio ‘Pato’ Margetic, entre otros.

A los 35 años llegó el momento de un cambio de rumbo. “Estaba en buena forma y a veces la gente quiere que uno siga, pero ya no tenía motivo seguir prolongando la carrera”, recuerda Batata. Entonces la academia de fútbol local Chicago Sockers surgió como una especie de desprendimiento del Chicago Power en los años ’90 y Batata pasó a ocupar un nuevo rol.

Los niños y Brasil

Hoy Batata disfruta supervisando a un grupo de 30 técnicos y también entrenando a sus equipos juveniles del club Sockers. “Me encanta trabajar con los niños porque son genuinos, auténticos y están en el fútbol porque les encanta jugar. Ya después las cosas cambian pero cuando son niños solo quieren divertirse”, opina.

Tras su paso reciente por la cadena ESPN, donde transmitió partidos en español y también en portugués con el ex campeón mundial Zinho, Batata sigue ligado al fútbol y, por supuesto, brinda opiniones con el fundamento de una vida junto a un balón.

Sobre rivales y compañeros, Batata pone en un máximo nivel a Pelé y Maradona pero cree que Zico fue un jugador extraordinario, cuyo talento no fue debidamente reconocido. Y habla con admiración de Franz Beckenbauer por la presencia que imponía en una cancha de fútbol.

Sobre el fútbol de su propio país. Batata reconoce el logro en los recientes Juegos Olímpicos pero lo ubica como una competencia de un nivel secundario. “En toda la historia pasaron unos 500 jugadores por la selección y con Mano Menezes (entre 2010 y 2012) hubo 100 jugadores. Eso no había pasado nunca antes. Yo creo que el fútbol brasileño está en transición, como pasó después de ganar la Copa del Mundo de 1970. Quizás esté pasando algo como en Argentina, que tiene un problema de identidad”, reflexiona. “Los jugadores se van muy jóvenes a Europa y ya no saben jugar el estilo brasileño. Cada vez que hay un talento, lo venden y ese jugador ya va a ser un jugador europeo, no brasileño”.

Para el final, Batata deja una recomendación para el fútbol de su país: “Brasil necesita cambiar; no todo pero sí cambiar algunas cosas. Brasil cree que tiene la Biblia del fútbol; hay que tener humildad y decir, tenemos que aprender y cambiar algunas cosas”.

¿Quién es Batata?

Nombre:

Nilton Pinheiro da Silva.

Fecha y lugar de nacimiento:

5 de noviembre de 1954 en Londrina, Brasil, (61 años).

Apodo:

Batata.

Deporte:

Ex futbolista brasileño.

Trayectoria:

Jugó en Atlético Paranaense y Santos (Brasil), América (México), Los Angeles Lazers, Chicago Sting y Chicago Power (EEUU).

Internacional:

Jugó la Copa América 1979 con la selección de Brasil.

Actualidad:

Vicepresidente y entrenador de la academia de fútbol Chicago Sockers.