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CHICAGO – Luis Lescurieux, una verdadera enciclopedia del fútbol argentino, pasó unos días por Chicago para entrenar a futbolistas juveniles de ligas locales y preparar un programa para niños y entrenadores en los próximos meses.

Lescurieux, director de la escuela de técnicos de Vicente López, uno de los centros de entrenadores de Argentina que maneja Victorio Nicolás Cocco, secretario general de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), tuvo entre sus alumnos a Diego “Cholo” Simeone, subcampeón de la Champions League con Atlético Madrid, y a dos ex campeones mundiales como Óscar Ruggeri y Sergio Batista. De los seis técnicos argentinos de la última Copa América, dos (Ramón Díaz en Paraguay y Gustavo Quinteros en Ecuador) fueron sus discípulos.

Entre otros logros, Lescurieux es dueño de un récord que aún perdura en el fútbol argentino: Fue preparador físico del club Midland que se mantuvo invicto durante 50 partidos en la cuarta y tercera categoría de ese país entre 1988 y 1989. El maestro argentino, que entre otros también fue maestro del campeón mundial Mauro Camoranesi y Marcelo Gallardo, campeón de América con River Plate, habló en Aurora, Illinois, con HOY sobre fútbol y la reciente Copa América.

¿Por qué hay tantos técnicos argentinos exitosos en el mundo?

Porque el curso en Argentina es muy bueno. Para hacer el curso hay que ser ex futbolista. No discriminamos, en los cursos entran todos los que soñaron con el fútbol. Pero los que van a trascender son los que jugaron porque lo que pasa adentro de una cancha o en una final, solo lo sabe el que lo vivió. Los cursos tienen 1,400 horas de cátedras. En Argentina se cursa tres veces por semanas, 18 horas por semana. Tenemos neurociencia y videoanálisis, técnica y entrenamiento, táctica y estrategia, reglamento y arbitraje, preparación física, psicología, psicopedagogía, historia, administración y conducción.

Sin embargo, hay algunos que casi no jugaron profesionalmente como Marcelo Bielsa.

Pero jugó y es un fanático del fútbol que fue a ver entrenamientos por todo el mundo. Él es de Rosario, que es una cuna de futbolistas. Pero Bielsa se equivocó en el Mundial de 2002 porque Argentina tenía el “Dream Team” pero muchos jugadores llegaron lesionados de Europa y él les dio “palo y palo”. No estaban preparados, se lastimaron y no pasaron a la siguiente ronda (Argentina fue eliminada en la primera fase). Los grandes también se equivocan.

¿Hay algunos jugadores actuales entre sus alumnos?

Andrés D’Alessandro (la máxima estrella actual de River Plate) está haciendo el curso con nosotros. Ahora viene River a Orlando y Miami para hacer la pretemporada y me invitó para ir a verlos. También iba a empezar Jonathan Maidana (defensor suplente de Argentina en la Copa América) pero va a tener que esperar hasta el año que viene.

¿Cómo era Simeone como alumno?

A mí me lo mandó Grondona (ex presidente de la Asociación del Fútbol Argentino), que decía que iba a ser el técnico de la selección. (Simeone) es fanático y apasionado, y dirige como jugaba. En el segundo cuatrimestre del primer año ya daba clase. No es fácil pararse delante de un grupo y él ya tenía soltura y naturalidad. Ya tenía muy claro lo que quería hacer. (El diario español) Marca vino a Argentina porque querían saber cómo se formó Simeone y la nota salió en la previa de Atlético Madrid-Bayern Munich.

Algunas anécdotas lo pintan como un alumno ejemplar.

Sí, un día, un profesor de la cátedra empezó a explicar el “pressing” y él se paró y dio una clase de cómo trabajan el “pressing” en la selección porque él es un fanático de Bilardo y Bielsa. El “pressing” se puede hacer al espacio, al hombre y a la pelota, y se hace una presión en la que trabaja todo el equipo.

¿Qué piensa de Chile, uno de los equipos más interesantes tácticamente en la última Copa América?

Primero Bielsa y después Sampaoli les dejaron una metodología. Ellos presionan y aparecen mucho por el lado derecho. Alexis Sánchez es un jugador extraordinario y se mueve por todo el frente de ataque. Vidal es el estandarte con “Pitbull” Medel. El Barcelona tiene tenencia de balón hasta que se produce el hueco. Chile, no. Ellos tienen ataque directo, ellos pasan la línea de la pelota, atacan por la derecha con dos, se suman y la tocan atrás. A México le hicieron tres goles iguales. Pero ¿qué viene atrás? Es una generación como le pasó a Colombia, que en un momento tuvo a Valderrama y otros monstruos.

¿Qué otras conclusiones le dejó la Copa América?

Parecía que muchos equipos venían a pasear y que no tomaron muy en serio la Copa. Vi mal a Brasil y a Uruguay, a pesar de que respeto mucho al “Maestro” Tabárez. Lo que pasa es que muchos juegan en Europa y están agotados mentalmente. En el fútbol se corre mucho y se golpea mucho.

¿Cómo ve a los entrenadores en Estados Unidos?

Acá de técnico se recibe cualquiera. Yo digo que son árbitros porque hacen a los chicos correr, los dividen en dos equipos y tocan el pito. La infraestructura es genial pero lo que tienen que mejorar son los cursos. Si mejoran eso, dentro de 10 años Estados Unidos va a exportar jugadores por la variedad y el biotipo que tienen. Acá los chicos están bien alimentados, cosa que no pasa en Sudamérica y Centroamérica.

¿Qué planes hay para Chicago?

Estuvimos con Karsten Roy (hijo de Willy Roy, ex jugador de la selección de Estados Unidos y ex técnico del Chicago Sting) para hacer campamentos de fútbol y una clínica para niños y entrenadores. Queremos hacer el “mix”, durante el día un trabajo físico, técnico, táctico y psicológico con los niños, y a la noche con los entrenadores para darles formación. La única manera de formar jugadores es teniendo buenos maestros. La idea es para diciembre y en verano en Elmhurst (un club de “Travel” o alta competencia) y aquí en Aurora.

¿Algún mensaje final?

Ya está todo inventado, en la cancha siempre son 11 contra 11 y ahora viene la etapa de la creatividad. El que sea más creativo va a ganar. El entrenador no tiene que hacer un entrenamiento automatizado, a los jugadores los tiene que hacer pensar y a partir de ahí corregir.