CHICAGO – Independientemente de su estado migratorio o condición de salud, todos los niños en Illinois tienen acceso a un seguro de salud bajo el programa estatal “All Kids”, sin embargo pronto los indocumentados podrían perder ese beneficio, según la campaña Healthy Illinois.
“Tenemos mucho miedo de que pueda suceder”, comentó Eréndira Rendón, organizadora comunitaria del Proyecto Resurrección, una agencia que es miembro de la campaña Healthy Illinois que se moviliza para cabildear en la capital de Illinois.
Y es que para evitarlo el gobierno estatal deberá reasignar fondos al programa antes del período de receso que inicia a finales de mayo, de lo contrario a partir del 1 de julio unos 52,000 niños de bajos recursos -entre ellos 30,000 indocumentados- perderían la cobertura, informó Rendón.
Rendón agregó que All Kids -que sirve desde niños recién nacidos hasta los 19 años- cuesta $49 millones, que el gobierno federal aporta $40 millones y el estado $9 millones.
Rendón explicó que Healthy Illinois impulsa la propuesta de ley HB5736 de la representante estatal Elizabeth Hernández, la cual autorizaría fondos para el período comprendido entre el 1 de julio de 2016 hasta octubre de 2019.
Alma Daniela Sigala, de 15 años, y su hermano Isaydi Sigala, de 18, están preocupados porque corren el riesgo de quedarse sin seguro médico, dicen que esa situación afectaría la vida de su familia de modestos ingresos porque difícilmente podrían costear sus gastos de cuidado de salud.
Los jovencitos emigraron de México a Chicago cuando eran niños, son estudiantes de secundaria, viven en el Barrio de Las Empacadoras y desde hace diez años cuentan con All Kids, el seguro médico que cubre visitas médicas, hospitalizaciones, medicinas, cuidado dental, cuidado ocular, exámenes médicos regulares, vacunas, servicios especiales como equipo médico, terapia del habla y terapia física.
Illinois es uno de dos estados en la nación que ofrece cobertura médica universal a los niños. All Kids y fue establecido hace diez años por el entonces gobernador, Rod Blagojevich.
Rendón explicó que para no poner en riesgo el dinero federal, los fondos estatales deben ser aprobados, y explicó que el dinero federal puede ser empleado para cubrir el costo de los seguros de los niños estadounidenses, pero no el de los indocumentados.
La representante estatal Elizabeth Hernández, promueve a contrarreloj dicha propuesta de ley, dijo que confía en que pase.
“¿A quién no le interesa la salud de los niños?” se cuestiona Hernández.
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La legisladora mencionó que el miércoles presentará la medida en el comité de Appropriations-Human Services, y de ser aprobada en el pleno de la Cámara de Representantes y en el Senado estatal, finalmente pasará para al escritorio del gobernador Bruce Rauner para ser firmada.
“Lo que estamos viendo este año es que no hay presupuesto estatal, el estado dice que no tiene dinero, no pueden pasar ni una propuesta de ley. Hay una batalla entre demócratas y republicanos y lo último que queremos es que afecte la salud de los niños indocumentados”, comentó Rendón.
Cuando se preguntó sobre la postura del gobernador, Catherine Kelly, portavoz de Rauner se limitó a responder que “el proyecto de ley se encuentra en revisión”.
En tanto Isaydi considera que “todos los niños merecen la oportunidad de crecer sanos, estudiar, ser productivos y contribuir a sus comunidades”, según su madre, Alma Sigala, quien dijo que desde el 2012 el jovencito ha tenido que consultar con frecuencia a médicos, especialistas y terapeutas.
Sigala dijo que si no hubiera tenido la ayuda del seguro médico público no hubiera podido pagar por las consultas para su hijo y pidió a los legisladores “se toquen el corazón y piensen en la salud de los niños. Que consideren que (los indocumentados) también contribuimos con impuestos”.
“Si el estado le quita el seguro médico a los niños les va afectar su futuro y eso nos perjudica como comunidad, porque el futuro del estado son los niños”, añadió Isaydi.
En tanto su hermana Alma Daniela, opinó que quitarles ese beneficio es poner sus vidas en peligro. “Muchos no van a ir al doctor porque no van a poder pagar y van a esperar hasta que estén graves para ir”.
“Tenemos que pasar la medida antes que se vayan a receso”, mencionó Rendón. “Pedimos el apoyo de ambos partidos.
Rendón agregó que la comunidad indocumentada mexicana “es la más vulnerable”.