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CHICAGO

– La iglesia San Adalberto, que por muchos años ha sido usada para finalizar el vía crucis en Pilsen, cerrará sus puertas como parte de una reorganización de la Arquidiócesis de Chicago y por el cambio demográfico en ese barrio.

La Arquidiócesis indicó que el arzobispo de Chicago, Blase Cupich, decidió reorganizar las parroquias St. Paul; St. Ann; San Adalberto; San Pío V; San Procopio y Providencia de Dios, basado en recomendaciones de representantes de las iglesias y de las órdenes Jesuitas y Dominicos.

Según una declaración durante el año pasado, un equipo de planificación, incluida la Arquidiócesis, el liderazgo de las parroquias y feligreses, “condujeron un proceso de planificación cuidadoso para dar forma al futuro de la Iglesia en Pilsen. El proceso era necesario debido a los cambios significativos en la comunidad y la Arquidiócesis, incluido la demografía del barrio, la baja asistencia a las misas y el declive en el número de sacerdotes”.

El equipo de planificación determinó que “debido a las extensas reparaciones y el alto costo, la parroquia San Adalberto cerrará”.

Las torres de 185 pies de altura de San Adalberto, del 1650 W. 17th St., tienen más de un año cubiertas con andamios debido a su mal estado, pero en un esfuerzo por restaurarlas, la iglesia ha conducido una campaña para recaudar $5 millones, según

el sitio web de San Adalberto

. La iglesia fue construida en 1914.

“Seguimos ultimando los detalles y las fechas del cierre, y compartiremos más información tan pronto como sea posible. Estamos comprometidos a encaminar a la gente durante el período de transición y asegurar su bienvenida a una nueva casa pastoral”, según la Arquidiócesis.

Centros de oración

La Arquidiócesis determinó que San Pío V, St. Paul y San Procopio serán las iglesias centrales de Pilsen, mientras que St. Ann se convertirá en un centro de adoración de St. Paul, y Providencia de Dios será un centro de adoración de San Procopio.

“Como centros de adoración, en St. Ann y Providencia de Dios se seguirá oficiando misa y ofreciendo algunos sacramentos como lo determinen los pastores, pero serán parte de St. Paul y San Procopio, respectivamente. Estos cambios serán efectivos a partir del 30 de junio de 2016”, según la Arquidiócesis. “La meta al considerar esta reconfiguración es seguir sirviendo a la población católica de Pilsen y usar los recursos y personal en una manera más eficaz y pastoral”.

El reverendo Don Nevins, un pastor y rector que supervisa 15 parroquias en el oeste de la ciudad, incluida Pilsen, dijo al diario baiduhai que las costosas reparaciones en San Adalberto y la noticia de que los Jesuitas ya no podían proveer personal a San Procopio precipitaron el proyecto en Pilsen”.

Nevins indicó que durante el proceso se les preguntó a los miembros de las iglesias que los enorgullecía de sus parroquias para que su ministerio pueda continuar, y ellos respondieron el comedor popular de San Procopio; los programas educativos de violencia doméstica de San Pío V; la escuela de St. Ann; y la educación religiosa y programa de catequistas de St Paul.

Los cambios demográficos obligaron los cambios en Pilsen, en donde casi cada parroquia ofrece una misa en español e Inglés, reiteró Nevins, quien agregó que más estudiantes de la Universidad de Illinois en Chicago se están mudando y aburguesando el barrio.

“La gente todavía piensa que Pilsen es una fuerte comunidad mexicoamericana, pero ya no lo es”, indicó Nevins.

Por otro lado, la Arquidiócesis indicó que “los involucrados en estos cambios se dan cuenta que pueden ser difíciles, pero ven un gran oportunidad para todos los feligreses al combinar las fuerzas, talentos y tradiciones de nuestras parroquias de Pilsen”.

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