CHICAGO
– María Guadalupe De Lara dijo el miércoles que estaba asustada y molesta porque agentes de inmigración llegaron a buscarla a su domicilio.
De Lara, una inmigrante indocumentada y madre de tres hijos estadounidenses, dijo que el martes alguien tocó a la puerta de su domicilio en la cuadra 2300 W. 23rd St., al oeste de Chicago, y cuando miró por la mirilla alguien le mostró una placa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (
ICE
).
De Lara dijo que como no le mostraron una orden de arresto o de cateo no abrió la puerta, pese que la persona, que ella cree era un agente de inmigración, le tocó la puerta en varias ocasiones.
La mujer dijo que el supuesto agente iba vestido de civil, llevaba un chaleco antibalas y se subió a un vehículo particular.
De Lara dijo que como conocía al reverendo José Landaverde, pastor de la Misión Fe, Vida y Esperanza le llamó para que la ayudara.
Landaverde dijo que horas después llegó al lugar y observó a varios agentes y vehículos alrededor del área donde De Lara vive, y logró sacar a la mujer a escondidas.
De Lara pidió santuario en la misión desde el miércoles por la tarde, y dijo que va a permanecer ahí hasta que se resuelva la situación.
Por lo pronto, su abogado, Juan Solíz, envió una carta a la subdirectora del Departamento de Seguridad Nacional (
More Top Picks Best Kids Bikes
DHS
) en Chicago y un formulario para indicar que la representa legalmente y para preguntar sobre el caso de la mujer.
En su carta, Solíz indica que De Lara no sabe por qué la buscan agentes de ICE, ya que nunca fue detenida por agentes de inmigración ni tiene órdenes pendientes; tampoco fue arrestada por la Policía, incluso ella fue víctima de violencia doméstica en el pasado.
Uno de sus tres hijos tiene necesidades especiales con problemas médicos y requiere atención especial en la escuela.
Landaverde sospecha que la visita de agentes de ICE al domicilio De Lara pudo es parte de las redadas que agentes de inmigración iniciaron el 2016, y que hasta el 4 de enero resultó en 121 arrestados, según DHS.
El abogado alega en su carta que De Lara no reúne los requisitos para que su detención y deportación sea una prioridad, ya que no entró al país después del 4 de mayo de 2014 ni tiene órdenes de deportación como lo indicó el secretario Johnson el lunes.
En una declaración, una portavoz de ICE respondió que esa agencia no ha tenido contacto reciente con De Lara, y no realizado acciones en su domicilio en la cuadra de 23rd St.
“ICE sigue enfocado en acciones inteligentes y eficaces que priorizan las amenazas a la seguridad nacional, la seguridad pública y la seguridad fronteriza”, según la declaración.
Mientras en Chicago De Lara lucha por permanecer en el país, en Washington, congresistas hispanos denunciaron las redadas.
El representante federal Luis Gutiérrez (D-4) indicó que el llamado a redadas y deportaciones se esperan por parte del lado republicano, pero que “no es la solución demócrata a la cuestión migratoria”.
“Nuestro partido rechaza esos llamados, y con buena razón. Los estadounidenses quieren orden y legalidad en inmigración, no deportaciones ni la separación forzada de familias”, dijo Gutiérrez.
En Chicago, De Lara aseguró “yo he vivido en Estados Unidos durante 23 años. Nunca he tenido problemas con la ley, ni me habían buscado. No entiendo por qué pasa esto. Me siento mal porque esto es una injusticia porque (ICE) no detiene a delincuentes; yo soy una madre soltera que trabaja por sus hijos”.
Para leer más de nuestra cobertura sobre redadas, visite
.