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CHICAGO –

Se acabó la pesadilla del 2015 para los Chicago Bears. Una temporada donde se estrenaba cuerpo técnico, donde había depositadas muchas esperanzas pero donde el equipo terminó tocando fondo y su afición completamente desencantada. Razones más que de sobra para empezar una reconstrucción de arriba a abajo.

Los Bears cerraron la temporada este domingo perdiendo 24-20 ante los Detroit Lions (7-9) en el Soldier Field en un partido con el sótano en juego. Por lo que la derrota los hace terminar con marca de 6-10 como últimos de la NFC Norte y con una avergonzante marca como local de 1-7. La única victoria en casa fue el 4 de octubre ante los Oakland Raiders por 22-20. Desde entonces, cinco derrotas consecutivas ante la afición.

Muy diferente es el sabor de boca que se llevan los Lions, que tras arrancar la temporada 1-7, la cerraron 6-2. Precisamente la única victoria en la primera mitad de la temporada fue ante los Bears.

El equipo de Chicago no cerraba una campaña con una sola victoria en casa desde 1973, cuando entonces, en una temporada de 14 partidos, cerró como local 1-6 y con un global de 3-11. Poco más de 40 años después los Bears vuelven a repetir la historia, aunque ahora batiendo récord para llegar a siete reveses.

Ahí queda la carta de presentación de John Fox, del que se hablaban, con razón, maravillas cuando se firmó el pasado 16 de enero, y ahora, como máximo responsable y tras su primera temporada al frente de los Bears no se puede hablar de otra cosa que de fracaso.

“Apatir de mañana vamos a evaluar la temporada”, dijo Fox. “Estoy muy, pero que muy orgulloso de los jugadores por su esfuerzo, espíritu y unión. Hemos pasado por muchas adversidades, lo que son buenos cimientos para seguir avanzando. No estoy contento con nuestro récord, pero los muchachos han competido”.

Este domingo los Bears regalaron la primera mitad del partido, yéndose al descanso perdiendo 10-0 y su mariscal, Jay Cutler, reverdeciendo la temporada pasada, al recibir dos intercepciones.

En la segunda mitad despertaron los Bears y se vio al mejor Cutler. Chicago remontó y logró igualar igualar a 10 el partido en el tercer cuarto con touchdown de Joshua Bellamy y gol de campo de 49 yardas de Robbie Gould. En el último periodo volvieron a igualar a 17 con touchdown de Matt Forte, pero hasta ahí llegaron las fuerzas de los Bears, que a falta de poco menos de dos minutos y 24-20 abajo en el marcador, tuvo la opción de ganar el partido, pero el pase de Cutler en la zona roja de Detroit fue interceptado y ahí murieron todas las esperanzas de acabar ganando el partido.

Cutler terminó con 17 pases completos de 24 intentos para 245 yardas, dos pases de touchdown, tres intercepciones y un índice de pase de 97.5.

Mientras que el mariscal de los Lions, Matt Stafford, cerró con 28 de 39 pases para 298 yardas, tres touchdowns, ninguna intercepción y un índice de pase de 119.4.

Reconstrucción inevitable

La reconstrucción parece inevitable y el corredor Matt Forte y el receptor Alshon Jeffery, líderes en sus posiciones, están entre los jugadores que acaban contrato.

“Muchos de nosotros queremos seguir juntos”, dijo esta semana el apoyador Sam Acho, quien también termina ahora contrato.

El corredor novato Jeremy Langford ha realizado una gran temporada y a pocos les extrañaría que los Bears lo recompensaran ascendiéndolo a primer corredor el próximo año y además ahorrando mucho dinero con la salida de Forte.

Jeffery, que tampoco jugó ayer por lesión, ha estado muy limitado todo el año y sólo ha jugado esta temporada nueve partidos.

La mejor selección de primera ronda (#7) del pasado draft, el receptor Kevin White, ni siquiera se ha estrenado esta temporada por una lesión. Por lo que puede ser también el futuro y la apuesta del próximo ano.

El tan cuestionado mariscal Jay Cutler ha sido el gran beneficiado con el cambio de cuerpo técnico, jugando esta temporada mucho mejor, aumentando su índice de lanzamientos y reduciendo las intercepciones.

Su gran talismán, el coordinador ofensivo Adam Gase, así como el coordinador defensivo Vic Fangio, también podrían salir del equipo ya que son presas codiciadas para el puesto de primer entrenador de varios equipos. Así que el cuerpo técnico también podría sufrir una reconstrucción.

En el lado positivo habría que destacar que los Bears han perdido este año cinco partidos por cuatro o menos puntos, y además otro en la prórroga. Seis partidos que muy bien podrían haberse traducido en victorias y que habrían cambiado todo el desenlace y análisis de la temporada.

Pero la cruda realidad es que los Bears se despiden con marca de 6-10 como últimos de la división, con una sola victoria en casa y un sólo triunfo en los último cinco partidos. Algo que duele a la afición y que hay que empezar a arreglar desde ya porque estos Bears no huelen los playoffs desde 2010, todo un lustro. Demasiado tiempo para una ciudad como Chicago.