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– En momentos que la Policía de Chicago (CPD) encara una investigación del Departamento de Justicia por sus prácticas contra los derechos civiles, el sindicato de policías intenta que los documentos sobre mala conducta de sus oficiales sean destruidos.
El sindicato Orden Fraternal de la Policía (FOP) está en un lucha legal para destruir los reportes de mala conducta durante los últimos cinco años, al citar un acuerdo contractual con el municipio, según el diario The Independent.
Asimismo, un mediador entre la Ciudad y representantes de la Policía decidió en noviembre a favor de destruir la documentación, luego de solicitudes de los mismos por parte de reporteros y activistas contra la brutalidad policial, según el diario.
Antes, el juez federal Peter Flynn determinó que la Policía necesitaba notificar al público antes de destruir dichos documentos. Hasta el momento, ese departamento no indicó cuándo planean destruirlos.
En un demanda de octubre para detener la publicación de esos documentos, FOP indicó que los oficiales enfrentarían “la humillación pública y la pérdida de prestigio en su empleo”.
Pero, activistas y abogados pro derechos civiles se oponen a dicha destrucción.
El profesor de Derecho de la Universidad de Chicago, Craig Futterman, indicó que ello significaría la destrucción de toda evidencia de abuso, incluida la tortura policial, según el Illinois Policy Institute.
Se anticipa que con el anuncio del 7 de diciembre de la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, de investigar las prácticas de CPD, el sindicato de Policías agilice sus esfuerzos para eliminar los documentos.
El anuncio de la fiscal ocurrió semanas después que un video muestra al policía blanco, Jason Van Dyke, disparar fatalmente 16 veces contra el adolescente afroamericano, Laquan McDonald, lo cual causó protestas sociales para pedir la renuncia del alcalde Rahm Emanuel y de la fiscal del Condado de Cook, Anita Álvarez, por demorar más de un año la acusación al oficial.
El escándalo ya le costó el puesto al ex superintendente de Policía, Garry McCarthy, mientras que su reemplazo, el jefe interino John Escalante, dijo a concejales que “cualquier oficial que en el curso de su deber, presente un reporte falso o encubra las malas acciones de otros, deberá ser y será cesado. No podemos permitir que exista esa cultura en nuestro departamento”.
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