CHICAGO
– La jueza del Condado de Cook, Diane Cannon, absolvió el lunes al comandante Glenn Evans, acusado de colocar en 2013 una pistola en la garganta de Rickey Williams, y pese a que se encontró el ADN de la Williams en el cañón del arma.
Cannon calificó la evidencia de “relevancia o importancia pasajera”, y cuestionó las inconsistencias de Williams, al cambiar su testimonio a través de los años para acomodar la evidencia.
La jueza determinó que Evans tuvo suficiente “contacto legal” para explicar el ADN de Williams en el cañón del arma del comandante.
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Al dar su fallo, la juez indicó que Williams no era creíble como testigo y absolvió al comandante de cargos de agresión agravada y mala conducta oficial.
Tras el fallo de la jueza, la fiscal del Condado de Cook, Anita Álvarez, indicó que seguía firme en su decisión de procesar a Evans, “la oficina de la fiscalía de Cook nunca dudará en presentar cargos criminales contra policías cuando están apoyados por los hechos, la evidencia y la ley”.
“Este caso subraya el hecho que es extremadamente difícil convencer a un juez o un jurado en Cook o el país para declarar culpable a un policía por mala conducta oficial, pese al hecho de que la víctima se quejó públicamente y había evidencia de ADN para apoyar el caso”, dijo Álvarez, quien ha sido criticada y se le ha pedido la renuncia por su supuesta demora para presentar cargos por la muerte de
a manos de Jason Van Dyke, un policía blanco.
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