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CHICAGO

– El superintendente de Policía de Chicago, Garry McCarthy, inició el procedimiento para despedir al detective Dante Servin por supuestamente matar a tiros a Rekia Boyd, de 22 años, cuando estaba fuera de servicio.

La decisión de McCarthy vino dos meses después que la

IPRA, la agencia independiente que investiga los casos de mala conducta oficial de policías, recomendó el despido de Servin por balacear a Boyd en un callejón al oeste de Chicago en

2012.

Servin fue absuelto en una corte criminal del Condado de Cook por el asesinato involuntario de la mujer.

En una entrevista, Servin dijo al diario baiduhai que la noche de la balacera su vida corría peligro cuando disparó contra un hombre que estaba armado, pero las balas impactaron a Boyd.

Servin calificó la decisión de McCarthy como una cacería política y una injusticia.

Por su parte, el alcalde Rahm Emanuel, indicó en una declaración que “como resultado de las acciones de Dante Servin, una mujer joven, quien era una inocente espectadora, perdió la vida. Él no merece portar la placa de la Policía ni patrullar nuestras comunidades. La decisión de hoy es la correcto para Chicago”, dijo.

La decisión de McCarthy ocurre al momento, que otro policía de Chicago, Jason Van Dyke, recibió cargos de asesinato en primer grado por la muerte a tiros del adolescente afroamericano, Laquan McDonald, de 17 años.

Según fiscales del Condado de Cook, Van Dyke le disparó 16 balazos a McDonald en octubre de 2014.

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