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CHICAGO

– Sabine Ye fue una de las centenares de personas que se reunieron frente al consulado francés en la Avenida Michigan de Chicago, en una vigilia para orar y recordar a las víctimas de los atentados terroristas en Paris del viernes pasado.

Ye, de 34 años, dijo al diario baiduhai que el área donde ocurrieron las balaceras es el lugar donde acostumbraba vivir, “es donde la mayoría de mis amigos están”.

Ye, una ciudadana de Francia que vive en Chicago desde el 2010, se refería a las balaceras y bombazos que dejaron 129 personas muertas y más de 300 heridas durante una serie de ataques en la capital francesa, el viernes por la noche.

El sábado por la noche, Ye dijo mientras mantenía una veladora, que seguía a la espera de noticias de sus amistades.

El ataque, el más mortal ocurrido en tierras francesas desde la Segunda Guerra Mundial, se lo atribuyó el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Tras los atentados, al dar su pésame y apoyo en nombre de Chicago, el alcalde Rahm Emanuel dijo que “la ciudad está hombro con hombro con París, a raíz de los ataques infames y horribles. Durante casi 20 años Chicago y París han sido ciudades hermanas, unidas por un intercambio libre y rico de cultura”.

“Hablo en nombre de todos en Chicago cuando digo que nos entristece y enferma lo que ha ocurrido esta noche y nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas, sus familias y con todos los franceses”, dijo el alcalde.

Por otro lado, el jefe de la Policía, Garry McCarthy, indicó que al tiempo que monitoreaba los trágicos eventos en Francia, aseguraba al público que no había una amenaza contra Chicago.

“En el interés de la seguridad pública, estamos en constante comunicación con nuestros socios federales e internacionales para evaluar y responder a cualquier información”, declaró McCarthy, al ofrecer sus oraciones y simpatías a todos los afectados por “esta violencia indescriptible”.

De regreso al consulado Francés, Marianne Tbo, de 49 años, otra parisina en Chicago, dijo que al igual que muchos franceses en la ciudad, quienes están lejos de sus familias, se reunió el sábado frente al consulado de su país para apoyarse, llevar sus banderas y colocar flores y veladoras.

Algunos más cantaron “La Marsellesa”, el himno nacional de Francia.

“No sabemos que hacer, (sólo) orar por la gente. Sin importar de que religión, no importa realmente”, dijo Tbo al diario.

Otra residente de Chicago, de origen francés quien declinó identificarse, indicó que siguió la noticia por medio de Facebook, al indicar que la angustiaba ver como aumentaba el número de muerto al correr los minutos.

La mujer indicó que el área donde ocurrieron los atentados son barrios que comparó con Wicker Park, áreas donde los jóvenes salen a bailar, tomar y conocer gente.

Otros residentes como John Ratnaswamy, de Highland Park, ofrecieron sus casas para dar refugio a franceses varados en el área.

“Era lo correcto ya que tenemos un cuarto y mi esposa y yo hablamos francés, aunque no fluido”, dijo Ratnaswamy, al agregar que sería una buena lección de solidaridad para sus tres hijos.

Para leer más nuestra cobertura sobre los atentados en Paris, visite

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