CHICAGO –
Hace varios años, dos hombres corpulentos atacaron a
cerca del centro de Chicago para robarle sus pertenencias. Uno de ellos lo sujetó por la espalda mientras otro le ponía una navaja al costado del cuerpo.
Sin pensarlo demasiado, Hernández noqueó a su agresor lateral de un solo golpe y puso en malas condiciones al hombre que lo había atacado por detrás. Inmediatamente arribaron agentes de policía, quienes comenzaron a interrogar a Hernández.
¿Dónde están tus compañeros?, indagaron los oficiales. ¿Qué compañeros?, respondió Hernández.
Los policías repitieron varias veces la misma pregunta pues no podían creer que Hernández, un hombre de contextura mediana, había dejado fuera de combate a dos hombres más corpulentos con solo un par de golpes.
Un testigo intervino para asegurar a los policías que Hernández había actuado solo. Y este debió confesar a los agentes que era instructor de Kung-Fu y que se había visto obligado a actuar en defensa propia.
Trucos y mañas
En sus dos gimnasios de Chicago y en los suburbios de Cicero y Stone Park, Hernández enseña defensa personal junto a otros instructores como Adrián Santos y Marco Antonio Villagómez, y en los próximos días iniciará dos cursos gratuitos de defensa personal para mujeres que deseen sentirse más seguras y con más vitalidad.
“Nuestra matriz está en Monterrey, Nuevo León, en México y yo soy el único que promuevo y represento el estilo de Wulin en Estados Unidos”, dice Hernández, maestro del Instituto Wulin-Wushu Kung-Fu. “Vamos a comenzar un curso de artes marciales y defensa personal para las mujeres y para la calle. El curso es completamente gratis, esto lo hago por la violencia doméstica y de la calle acá en Chicago”.
En los cursos se van a enseñar técnicas especiales para enfrentar situaciones específicas. Por ejemplo, cuando una persona está a punto de arrebatar un bolso a una mujer o la toma por el cuello.
“Algunos me han preguntado, ¿cómo puede dominar la fuerza de una mujer a la de un hombre. Lo que pasa es que les enseño unos truquitos y mañas para que sepan dónde están los puntos vulnerables y así una mujer puede derribar fácilmente a un hombre”, explica Hernández, un mexicano de Monterrey que lleva años en el mundo de las artes marciales y afincado en Chicago.
Hernández dice que es posible enfrentar a una persona armada con una pistola. “¿Como no? Claro que se puede hacer algo”, asegura el maestro de Kung-Fu, que procede inmediatamente a hacer una demostración con uno de sus alumnos. “Si estás lejos, dale todo lo que tengas y no hay opción por más maestro de Kung -Fu que sea uno. Pero si un asaltante tiene su arma cerca, puedes hacer un rápido movimiento y apartarlo”, comenta Hernández, quien critica algunos videos de YouTube, donde los instructores apartan el arma del asaltante pero actúan de frente -sin girar hacia un costado- y son blanco fácil para un disparo.
Mujeres temibles
Entre las alumnas del maestro Hernández hay mujeres que practican en Kung-Fu por diversos motivos. María Isabel Rosas, originaria de la Ciudad de México, vivió en el pasado una experiencia de violencia doméstica y comenta que las clases la hacen sentir más segura.
“Yo vengo porque quiero aprender defensa personal y no sabía nada”, señala al tiempo que reconoce el principal problema para comenzar. “Al principio uno no tiene la condición”.
La michoacana Maria Guadalupe Alfaro no ha vivido hechos violentos en su vida personal pero se entusiasma con los beneficios de la práctica deportiva.
More Top Picks Best Desk Lamps For Eye Strain
“Acá estamos aprendiendo y también nos sirve para el ejercicio y la disciplina”, razona Alfaro, quien empezó hace pocos meses. “Nos sentimos más seguras y con más energía. Yo tengo una niña de nueve años y un niño de cinco (ambos practican Kung-Fu) y los miro más disciplinados”.
Por su parte, María Rodríguez asiste a las clases en el instituto Wulin-Wushu porque sintió pánico cuando “dos hombres altísimos” la atacaron para robarle en la calle y, además, para mejorar su condición física.
“El comienzo es lo más difícil porque el cuerpo no está acostumbrado, yo tardé cuatro días en volver a hacer ejercicio después del primer día”, recuerda la mujer zacatecana. “Lo más divertido es el ejercicio y la condición, uno se siente con mucha más energía y hasta se quitan las depresiones. Lo bonito de esto es que nos quita el miedo, cuando no tenemos conocimiento de esto nos quedamos frisadas (congeladas)”.
El próximo 29 de septiembre comenzará el curso gratuito para mujeres en el gimnasio de Chicago, sobre la calle Montrose, y el 3 de noviembre dará inicio un curso similar en Stone Park. El maestro Hernández espera a sus alumnas con sus trucos y mañas, pero espera que ninguna de ellas esté obligada a vivir la reciente experiencia de una de sus estudiantes.
“El año pasado quisieron asaltar a una mujer en el sur y la señora pateó al hombre en los ‘bajos’. Fue una sorpresa cuando vi las noticias y era mi alumna”, recuerda Hernández. ” Le dio una patada, lo dejó ahí hincado y se fue”.
Clases Gratis de Defensa Personal para Mujeres
-Academia Wulin-Wushu Kung-Fu
-En Chicago: 3725 W. Montrose (Tel. 773-531-3867). Curso gratis del 29 de septiembre al 29 de octubre.
-En Stone Park: 1809 N. Mannheim (Tel. 708-768-3986). Curso gratis del 3 de noviembre al 3 de diciembre.
-También hay clases en Cicero y Chicago (Blue Island y Western)