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CHICAGO –

Renan Barao viajó desde Río de Janeiro hasta Chicago para recuperar el cinturón que TJ Dillashaw le había arrebatado hace ya más de un año, pero el estadounidense no se lo permitió. A Dillashaw le ha gustado la experiencia de ser número uno del mundo en peso gallo de la

UFC

y vino a la Ciudad de los Vientos para demostrar que la victoria frente al brasileño en mayo del año pasado no fue casualidad.

Anoche Renan Barao entró en el United Center en la pelea estelar de la

UFC Fight Night

sin apenas aclamación popular y se escondió tras sus puños incluso antes de que TJ Dillashaw pisara la jaula. La pelea no ganó verdadera emoción hasta el tercer round y principio del cuarto, cuando en el segundo 35” a Dillashaw se le acabó la paciencia. Sin que al público del United Center le diera tiempo a corear a “TJ” como en rounds anteriores, el estadounidense se liquidó a Barao con una serie de golpes contra la reja concluida con un noqueo técnico que hizo que el brasileño le pidiera al árbitro con la mirada que le perdonara la vida.

El número uno del mundo entró en la jaula como si durante la semana sólo hubiera ingerido café. “Siempre fuerzo mi ritmo y pienso que comencé demasiado rápido. El primer round fue una locura y yo quería acabar ahí. En el segundo y tercer round empecé a encontrar mi ritmo y conseguí acabar en el cuarto”, dijo TJ Dillashaw ya con el cinturón puesto.

Dillashaw y Barao se citaron por segunda vez en el octágono para disputarse el título de campeón de peso gallo de la UFC. Fue una pelea en la que Dillashaw no perdió la sonrisa desafiante en ningún momento, como si quisiera que Barao no se olvidara de que la confianza que había ganado derrotando al brasileño en su último encuentro, estaba intacta. “Llevo pensando en esta pelea desde mayo del 2014. La victoria pasada me ayudó a creer que de verdad estoy haciendo las cosas bien”, aseguró el campeón en la rueda de prensa que tuvo lugar al final de la velada. La víctima de Dillashaw no apareció en la conferencia para los periodistas.

Barao estuvo bajo la sombra del campeón durante la mayor parte de la pelea. Ya en el segundo round, se podía ver desde casi cualquier asiento del United Center, que el brasileño estaba cansado y sobre todo, que no encontraba la manera de cansar a su oponente. “USA,USA, USA”, gritaban las gradas para dar aliento a un Dillashaw que no necesitaba ánimos.

“Estoy contento por haber acabado la pelea antes que la última vez, pero todavía hay cosas en las que quiero trabajar. Me ha golpeado más veces de las que hubiera querido y debo solucionarlo”, aseguró Dillashaw.

Antes de las 9:30 de la noche en Chicago, el chico de 28 años de California se proclamaba campeón sobre el brasileño Renan Barao, y volvía a enfundarse el cinturón que nunca perdió de vista.

Su próximo objetivo es pelear lo antes posible contra el ex campeón de peso gallo Dominick Cruz.

Felder-Barboza: La sorpresa de la noche

La noche del 25 de julio fue una velada en la que se cumplió la predicción que daba a Dillashaw como vencedor. Lo que no se esperaban los organizadores de la UFC es que la pelea de la noche no fuera la revancha del número uno contra Barao. Para sorpresa de muchos, el duelo que levantó más espectadores de sus asientos fue el de Paul Felder (EEUU) contra Edson Barboza (Brasil) en el que éste último venció por decisión unánime. No era la pelea estrella del sábado pero también se disputaba entre un brasileño y un estadounidense aunque en la categoría de peso ligero.

El duelo entre Felder y Barboza estuvo lleno de movimientos rápidos y patadas ágiles que se llevaron los aplausos del público en todos los rounds. Finalmente, Barboza fue proclamado vencedor y salió de la jaula con una sonrisa de oreja a oreja y una ceja tan hinchada que su silueta parecía la de un unicornio. El resultado no terminó de convencer al público, que todavía no era capaz de elegir un vencedor. Ambos peleadores habían estado a un gran nivel.

“He entrenado muy duro para esta pelea. Esta es una gran victoria porque Paul es un hombre muy fuerte”, comentó el vencedor brasileño tras el duelo. “Espero que la UFC me ascienda en el ránking porque estoy preparado para grandes combates en la jaula”, añadió Barboza.

Felder por su parte, mostró su decepción con la decisión del jurado pero reconoció el mérito de su contrincante: “Creo que le he hecho mucho daño. Honestamente, pienso que en la jaula hice lo suficiente para llevarme la pelea y no es lo que ha pasado. Estoy decepcionado”, alegó el estadounidense.

Los otros dos duelos del cartel principal de la noche fueron los de Takanori Gomi (Japón) v Joe Lauzon (EEUU) y el de dos mujeres de armas tomar: Jessica Eye y Miesha Tate.

En la pelea Gomi vs Lauzon al japonés no le dio tiempo ni a presentarse ante el público del United Center. A 2:37 minutos del primer round,el estadounidense Lauzon se adjudicó el round dejando a Gomi contra la malla de la jaula y cerrando el breve encuentro con un nocaut.

“Gomi es una leyenda. Es uno de esos hombres a los que me quiero parecer y ha sido genial estar en la jaula con él”, dijo el vencedor de la noche. “Es feo herir a tu héroe, pero así funciona este deporte. Él estaba completamente inconsciente”, añadió el estadounidense Lauzon.

“La pelea ha acabado. No hay nada más que decir”, fueron las palabras del noqueado japonés Gomi.

Miesha sale con el brazo en alto

El duelo Jessica Eye vs Miesha Tate estuvo marcado por la escasez de buenos standups y demasiados “abrazos”. “Dejad de no hacer nada. Levantaos”, se llegó a oír entre las gradas.

No obstante, fue una pelea brava en la que ni Jess ni Miesha mostraron un atisbo de cobardía y se encararon en todo momento. Miesha Tate ganó por decisión unánime.

“Estoy un poco decepcionada por no haberla finalizado. Quería demostrar que tengo el poder para noquear a cualquiera, pero creo que de todas formas lo he demostrado esta noche”, dijo la vencedora Tate.