
CHICAGO –
Los
viajan este jueves al Bradley Center de Milwaukee para enfrentarse a los Bucks con la intención de cerrar esta primera serie de los playoffs de la NBA que se les ha atragantado más de la cuenta.
Los Bulls dominan la serie 3-2, por lo que están a una victoria de sellar su pase a las semifinales de la Conferencia Este donde les espera los Cleveland Cavaliers. El problema es que ganaban 3-0, que han desperdiciado dos partidos para cerrar la serie, que el joven equipo de los Bucks que parecía muerto ha resucitado y que los nervios empiezan a apoderarse de Chicago, que ahora se encomienda a ese viejo dicho de ‘a la tercera es la vencida’ para este sexto partido a disputarse en Milwaukee, donde realmente les espera un infierno.
Ningún equipo en la historia de los playoffs ha remontado un 3-0 adverso, pero una nueva derrota de los Bulls conduciría a un séptimo partido a disputarse en Chicago este sábado a vida o muerte nada recomendable.
“Tenemos que jugar el próximo partido como si fuera el último. No podemos pensar que si perdemos todavía tenemos en casa el séptimo partido”, afirma el ala-pívot español Pau Gasol. “Eso sería un terrible error. Esta es una oportunidad para el equipo de crecer, individual y colectivamente, y vamos a ver de qué estamos hechos”.
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Ganar en Milwaukee no se ve tarea fácil revisando los precedentes, donde los Bulls ganaron el tercer partido tras dos prórrogas y perdieron el cuarto, para luego perder otra vez en Chicago. Por lo que los Bucks van en línea ascendente y parecen haber encontrado la fórmula para hacer daño a los Bulls, que cada vez lucen más desconcertados y cansados ante el hambre, doble defensa y tremendo despliegue físico que muestran los jugadores de Milwaukee.
Este cansancio que muestran los Bulls unido a la tremenda presión que ejercen los Bucks puede ser la respuesta a las tantas pérdidas de balón de Chicago y el principio de sus males. Los Bulls, en sus tres últimos partidos ante los Bucks ha sumado 59 perdidas, casi 20 por partido. Y así es muy complicado ganar por no decir imposible.