Getting your Trinity Audio player ready...

CHICAGO –

En medio de sus actividades como periodista para la cadena ESPN, el ex árbitro internacional mexicano Felipe Ramos Rizo llegará a Chicago para brindar una clínica de arbitraje. Allí expondrá sus conocimientos adquiridos en una carrera que incluyó, entre otros torneos, su participación en el Mundial 2002.

¿Cuál es el motivo de su visita a Chicago?

Voy a Chicago por una invitación de la Liga Latinoamericana para dar un curso para árbitros de fútbol, técnicos y jugadores. Vamos a estar en el aula, en la cancha y respondiendo preguntas.

¿Cómo es el presente del arbitraje mexicano?

Está pasando un mal momento. Lamentablemente no ha habido correcciones y cada semana vemos las fallas. Hay cuatro equipos jugando por el descenso y cada error se ve con una lupa. Ahora

México

pasa por una crisis de árbitros.

¿Cuál es la razón?

Acá todo el mundo le mete mano al arbitraje y se dejó el arbitraje en manos de personas poco adecuadas, que no han sido árbitros. Esto nació en la época de Arturo Yamasaki y ahora sigue con Aarón Padilla y Rafael Mansilla, que son gente de fútbol pero no árbitros. Se esperaba que cambien las cosas pero ahora con (Edgardo) Codesal sigue todo igual. En la división de ascenso están peor y no veo pronta solución.

¿Están favoreciendo a Chivas para evitar su descenso?

No, no es eso. Hay errores para todos y todos tienen ese problema. Una semana te perjudican y otra semana te favorecen. Pero no pienso que pase por querer ayudar a un equipo. El problema pasa por la incapacidad de los árbitros.

En Twitter usted comentó que era un error designar a Jorge Pérez Durán para un partido clave como Puebla-Chivas…

El no sancionar un penal a favor de Puebla por una mano de Marco Fabián es el resultado de que no estaba listo para arbitrar un partido de tanta importancia. No sé si habrá sido por pánico escénico o por qué. Tiene futuro pero no estaba listo para ese partido.

¿Hay corrupción en al arbitraje azteca?

No, eso (los errores arbitrales) ha pasado toda la vida. Nunca he sabido que un árbitro haya recibido dinero para favorecer a un equipo.

¿Hay algo rescatable dentro de este panorama negativo?

Hay árbitros como Alfredo Peñaloza, César Ramos y Roberto García. Pero son unos 20 árbitros (en la división mayor) y se podría quitar a unos 12 ó 13. Va a costar muchos años cambiar esto.

¿Cree que es hora de utilizar la tecnología?

Es necesaria la tecnología para el arbitraje. Hoy la preparación es más alta para los jugadores que para los árbitros. Creo que ya es necesario usar la tecnología en determinadas jugadas, no en todas, solamente en algunas jugadas claves. Lo del chip (para saber si el balón ingresó en la portería) no ayuda mucho porque esa situación se da muy pocas veces. Hay errores, en un Francia-Irlanda hubo una mano impresionante de Thierry Henry y fue gol. Consultar con los árbitros de línea no ha servido para nada. Tiene que haber una persona con un monitor para ayudar en algunas jugadas.

¿Sabe algo de los árbitros aquí en Estados Unidos?

En Estados Unidos hay buena estructura pero no se puede hacer un examen por Internet. Al árbitro se lo debe conocer de cerca. Hay dos o tres árbitros que participan en eventos internacionales y el nivel no es muy bueno.

¿Cuál es el modelo a seguir a nivel mundial?

Italia tiene buena estructura y Alemania también. Argentina y Brasil sobresalen porque no dependen de directivos. Los árbitros argentinos y brasileños han estado en muchas finales internacionales.

Usted dice que los jugadores desconocen el reglamento…

Toda la vida ha pasado. Un 99 por ciento de los jugadores no saben el reglamento. Un portero me pidió fuera de juego en un tiro de esquina. Se me hace increíble que un portero no conozca el reglamento. Eso demuestra el poco interés que tiene el jugador profesional por aprender. Esa jugada me dio mucha risa.

¿Alguna anécdota para compartir?

En un partido Santos-Monterrey, todos los jugadores me decían que un jugador había sacado la pelota con la mano y yo no la vi. Le pregunté a mis dos asistentes y tampoco habían visto nada. Entonces entró el cuarto árbitro y me dijo: ‘Sí, uno sacó la pelota con la mano pero no sé quién fue’. Entonces cobré penal, alcé la tarjeta roja y dije: ‘El que metió la mano está expulsado’. Y ese se fue, creo que fue Gastón Obledo.

¿Cuáles eran los jugadores más difíciles para un árbitro?

El ‘Turco’ Mohamed, el propio Cuauhtémoc (Blanco), jugadores de experiencia como Darío Franco. Había otros como Comizzo, con quien yo me llevaba muy bien pero acabó con la carrera de un árbitro, José Luis Camargo, que no supo qué hacer con él.

Ramos Rizo en Chicago

-Clínica de arbitraje el 29 y 30 de marzo

-Hotel Chicago Marriott Midway, 6520 S. Cicero, Chicago

-Informes en el 773-398-5099