
CHICAGO – La derrota de los Chicago Bulls el pasado miércoles en Houston (101-90) ante los Rockets se podría considerar lógica teniendo en cuenta que jugaban de visita contra un potente equipo como el texano. Pero sin embargo todas las alarmas se han disparado ya que el equipo ha entrado en una dinámica tremendamente negativa.
Los Bulls, por primera vez esta temporada, llevan una racha de tres derrotas y han perdido cuatro de los últimos cinco. Pasando de una racha de 13 victorias y 2 derrotas conseguida del 10 de diciembre al 5 de enero a otra de 5 victorias y 10 derrotas sumada del 6 de enero al 4 de febrero. Así que el naufragio del equipo es evidente y hay razones para encender todas las alarmas.
El gran problema está en el bajo rendimiento defensivo del equipo. Si desde que llegó el técnico Tom Thibodeau hace cinco años el poder defensivo ha sido la gran virtud del equipo, siendo la mejor una vez y la segunda dos veces, ahora es la gran asignatura pendiente y por donde el equipo se está desangrando.
Los Bulls ocupan el puesto 12 en la tabla de mejores defensas, permitiendo 99.9 puntos por partido. Y si en toda la temporada pasada sólo recibieron 100 puntos en 16 partidos, en lo que llevamos este año, ni la mitad de la temporada, ya le han metido 100 o más puntos en 25 ocasiones.
En ataque sí han mejorado mucho esta temporada porque de terminar últimos en puntos anotados el año pasado al promediar 93.7 por partido, este año están promediando 101.9 puntos para ser la novena mejor ofensiva de la liga. Es decir, es como aquello de la manta pequeña, que cuando te cubres arriba, te desnudas por abajo y viceversa.
“Estamos jugando fuerte por momentos, pero lo tenemos que hacer por 48 minutos”, afirma el pívot de los Bulls, Joakim Noah. “Tenemos que encontrar la manera de mejorar o la temporada se nos va hacer muy larga”.
Este bajón de juego y resultados también se está reflejando en la clasificación, donde los Bulls ya han caído al quinto puesto con marca de 30-20 en la Conferencia Este.
Los Bulls cierran la gira este fin de semana visitando el sábado a los New Orleans Pelicans (26-23) y el domingo a los Orlando Magic (15-37).