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CHICAGO –

El día de Navidad viene este año cargado de buenos partidos de baloncesto, pero sin duda el plato fuerte del día será ese Chicago Bulls contra Los Angeles Lakers en el United Center.

Los alicientes de este duelo son múltiples. Dos franquicias históricas y de las más ganadoras de la NBA frente a frente en la cancha para brindar un nuevo capítulo de esta longeva rivalidad. El duelo de ases entre Derrick Rose y Kobe Bryant, así como el reencuentro de Pau Gasol con su ex equipo, hacen que este partido sea muy especial y esperado a pesar del momento diametralmente opuesto que atraviesan ambos conjuntos.

Los Bulls (18-9) se codean con la élite y son serios contendientes a la Conferencia Este, mientras que los Lakers (8-19) se arrastran por los sótanos de la Conferencia Oeste y viven uno de su peores momentos.

Pero sin duda este partido será muy especial para el ala-pívot español, Pau Gasol, quien se enfrenta por primera vez a su ex equipo desde que fichara este año con los Bulls.

Gasol jugó las pasadas siete temporadas con los Lakers, donde ganó dos anillos de campeón de la NBA junto a Kobe Bryant, con el que entabló un lazo muy fuerte de amistad y con el que también se reencontrará ahora en Navidad.

Sin embargo, durante los dos últimos años, los Lakers no se portaron demasiado bien con Gasol al colocarlo en el escaparate como protagonista de mil y un rumores de operaciones de traspasos que nunca se concretaron, pero que incomodaban enormemente al jugador. Esta situación ayudó a que el jugador rechazara una mejor oferta para renovar con el equipo angelino, hiciera las maletas y se fuera a Chicago.

Gasol, que el pasado lunes superó la barrera de los 17,000 puntos en su carrera, se reencontrará esta Navidad con los Lakers viviendo uno de sus mejores momentos de los 13 años que lleva en la NBA al estar promediando 18.2 puntos, 11.7 rebotes y 2 tapones, siendo además uno de los grandes líderes de los Bulls.

¿Qué tan especial es para ti el partido ante los Lakers?

Sí, es un partido muy especial porque es la primera vez que me voy a enfrentar a mi ex equipo. Tengo ganas de jugarlo y que sigamos jugando bien como equipo. Sin duda va a ser un partido emocionante para mí, con mucho sentimiento y muchos recuerdos. Pero intentaré mantener la concentración todo lo que pueda.

¿Sientes rivalidad o revancha tras lo mal que se portaron los Lakers contigo al final de tu etapa allí?

No, no hay rivalidad. Para mí es un partido especial por todo lo que he vivido allí, lo bueno y lo malo en Los Angeles. Yo no tengo ningún rencor por lo que pasó. Entiendo que son situaciones complicadas porque es una franquicia con muchísima presión, así que estoy encantado y agradecido a la gente que me ha cuidado, me ha respetado y me ha valorado allí.

¿El reencuentro con Kobe Bryant también será especial?

Por supuesto. Kobe es un gran amigo, un grandísimo jugador y espero que no le salga muy buen partido contra nosotros.

¿Has hablado ya con él, lo vas a sacar de paseo por Chicago tras el partido?

Ya veremos. Intentaré verle pero veremos si podemos coincidir. Nuestros calendarios son complicados siempre y vamos siempre bastante cansados. Pero al menos hablaré con él antes del partido para desearle feliz Navidad.

¿Cómo valoras que Kobe haya superado recientemente la marca de Michael Jordan como tercer máximo anotador de la historia de la NBA?

Estoy muy feliz por él porque sin duda es un logro alucinante. Muy contento porque es muy complicado de conseguir, ha tenido una carrera increíble y todavía sigue jugando a un altísimo nivel.

¿Piensas que Kobe es mejor que Michael Jordan?

Ese es un debate muy abierto. Michael para mí ha sido siempre el mejor jugador de todos los tiempos. Yo tuve la oportunidad de jugar con Kobe durante años y para mí también es uno de los mejores de todos los tiempos. Pero para mí Michael es muy especial porque lo vi mientras crecía jugando baloncesto y era como un ‘Dios’.

¿Esa devoción por Michael Jordan fue una de tus razones por las que quisiste jugar con los Chicago Bulls?

No, no tiene nada que ver que Michael jugara en los Bulls. Es una anécdota más de la decisión.