
CHICAGO –
Segunda derrota de la temporada y segunda derrota en el United Center. Parece que a los Chicago Bulls (5-2) se les atraganta jugar en casa, donde este sábado volvieron a perder ante su afición al ser superados 106-101 por los Boston Celtics (3-3).
Tras esta derrota, los Bulls llevan marca como local de 1-2. Mientras que fuera de su estadio se muestran más fuertes al sumar un récord inmaculado de 4-0.
Los Bulls no contaron con Derrick Rose (recuperándose de la torcedura de ambos tobillos), pero el joven equipo de los Celtics no pudo contar ni con Rajon Rondo (lesionado en una mano) ni con Marcus Smart (torcedura de tobillo). Así que ambos equipos no pudieron contar con sus bases estrellas.
A Chicago, que jugaba su cuarto partido en cinco días, pudo haberle pasado factura el cansancio. El caso es que arrancó el partido dormido y sin energía y desde el inicio se vio superado por los Celtics, que tomaron el mando del partido y lograron una máxima diferencia de 8 puntos (2-10) mediados el primer cuarto. Sin embargo los Bulls lograron reaccionar para cerrar el cuarto cinco puntos arriba (25-20). Parecía que los Bulls se metían en el partido y lo tenían controlado. Pero el equipo se desplomó en el segundo cuarto y recibió un parcial de 36-16 que fue definitivo para el desenlace del partido.
Los Celtics lograron una máxima diferencia de 19 puntos a finales del tercer cuarto con unos Bulls a los que no les salía nada derecho y eran superados en todas la facetas del juego.
En el último cuarto los Bulls reaccionaron empujados por un certero Aaron Brooks, que a base de triples y canastas dobles logró sumar 19 puntos y recortar las distancias hasta los dos puntos (98-100) a falta de 45 segundos. Y aunque rozaron la hazaña de la remontada, al final el tiempo no les alcanzó para darle la vuelta al marcador.
“No hemos jugado lo suficientemente bien”, dijo Tom Thibodeau, técnico de los Bulls. “En la primera mitad hemos jugado muy pobre y en la segunda mitad hemos peleado. Pero tenemos que jugar los 48 minutos. Sabemos que hemos jugado cuatro partidos en cinco noches, pero es parte de esta liga. Teníamos que haber jugado mejor”.
Una vez más los Bulls volvieron a ser superados en los rebotes, la gran asignatura pendiente en este inicio de temporada. Boston sumó 45 rebotes por 38 Chicago. Ahí estuvo la gran clave de la derrota de los Bulls.
Brooks fue el máximo anotador del partido al terminar con 26 puntos (4-7 en triples) y 8 asistencias, saliendo eliminado con seis faltas a ocho segundos del final. Pau Gasol sumó 19 puntos (8-17) y 9 rebotes. Jimmy Cutler 16 puntos, Joakim Noah terminó con un doble-doble de 13 puntos y 11 rebotes, Mike Dunleavy 13 puntos y Kirk Hinrich acabó con 0 puntos (0-7) y 5 asistencias.
“Nos hemos vuelto a meter en el partido. Pero empezamos con muy poca energía”, dijo Brooks. “El que sea el cuarto partido en cinco noches es excusa, simplemente jugamos mal. Ellos (Boston) también tienen un calendario como el nuestro. Peleamos, remontamos y nos pusimos a una posesión, pero no pudimos culminarlo”.
El pobre trabajo defensivo de los Bulls fue aprovechado por los Celtics, donde siete jugadores anotaron en dobles dígitos, destacando Evan Turner con 19 puntos y Kelly Olynyk con 18 puntos y 11 rebotes.
“Nuestro ataque fue bueno, pero nuestra defensa estuvo fantástica”, dijo Brad Stevens, técnico de los Celtics. “Sabíamos que teníamos que jugar muy bien toda la noche y que iban a remontar. Esta noche no pudimos contar con nuestros dos bases armadores y teníamos que encontrar el camino”.
El próximo partido de los Chicago Bulls (5-2) es este lunes nuevamente de locales en el United Center, donde reciben a los Detroit Pistons (2-3).
More Top Picks Best Ring Modulator Pedals