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CHICAGO –

La noche de Halloween no pudo ser peor en Chicago. Los

Chicago Bulls

perdieron, con prórroga incluida, por 114-108 el duelo ante los Cleveland Cavaliers, y su estrella, Derrick Rose, se retiró cojeando en el tercer cuarto tras doblarse el tobillo.

“Vamos a ver, quiero hablar con los médicos y preparadores pero estoy preocupado. Ojalá que esté bien”, decía Thibodeau nada más acabar el partido.

Rose, que reaparecía tras perderse los dos pasados años por sendas lesiones de rodilla, dejó helado a todo el United Center cuando durante la primera mitad se torció el tobillo y empezó a cojear por unos instantes mientras miraba al techo del estadio. Por unos instantes se temió lo peor, sin embargo pareció que sólo había sido un susto porque pudo seguir jugando y terminar la primera mitad. Tras el descanso volvió a jugar en el tercer cuarto por nueve minutos más, pero hasta ahí llegó porque se resintió del tobillo y tomó rumbo de los vestuarios para ya no volver al partido. Encendiendo todas las alarmas otra vez.

“Siento una pequeña molestia en el tobillo ahora mismo”, dijo Rose tras el partido. “Pero es por jugar baloncesto. Estoy feliz que no sea nada serio. Voy a viajar a Minnesota y espero estar listo para jugar mañana. Pienso que esto es parte del proceso que tengo que pasar. Me están haciendo pruebas, pero no pasa nada y creo que lo puedo superar”.

Los rayos X realizados al jugador en el mismo United Center salieron negativos y parece que todo se quedó en un tremendo susto. Un susto que por poco acaba en un principio con el técnico de los Bulls, Tom Thibodeau, que con un semblante muy preocupado, atendía a los medios de comunicación tras la derrota.

Rose terminó con 20 puntos, cuatro rebotes y cuatro asistencias en 25 minutos de juego, donde realizó varias jugadas que levantaron a los aficionados de sus asientos.

El tremendo susto con Rose vino acompañado de una dolorosa derrota ante los Cavaliers, con exhibición incluida de LeBron James, lo que hizo todavía más miserable la noche en Chicago porque el partido además era el primer duelo entre los dos grandes favoritos en la Conferencia Este.

Tras el desafortunado estreno ante los Knicks la noche anterior con derrota incluida, James lució a máxima potencia para sumar 36 puntos y 8 rebotes para convertirse en el verdugo de los Bulls y guiar a los Cavaliers a la primera victoria de este temporada.

“Ha sido una buena oportunidad para resarcirnos y estoy muy feliz de cómo hemos jugado hoy”, dijo James.

El base Kyrie Irving con 23 puntos y el ala-pívot Kevin Love con 16 puntos y 16 rebotes fueron también claves en la victoria de los Cavaliers.

Los Bulls arrancaron bien pero se fueron desinflando, lo que permitió a los Cavaliers tomar el mando del partido, alcanzando una máxima diferencia de 10 puntos en el segundo cuarto.

A los Bulls le entraron las prisas, se olvidaron de circular y mover el balón y se la jugaron a la ruleta rusa de los triples, llegando a lanzar 31, de los que acertaron 13. De esta manera tan alocada y con un Kirk Hinrich en plan figura que se echó el equipo al hombro, lograron empatar (86-86) el partido a falta de cinco minutos y ponerse arriba por cinco puntos (96-91) a falta de 47 segundos.

Pero un par de torpezas de Taj Gibson al final, incluida una falta a Irving que supuso una jugada de tres puntos (canasta y tiro adicional), permitió a los Cavaliers empatar el partido y forzar una prórroga donde ya arrollaron a los Bulls.

“Ha sido un partido emocionante, ajustado y es una lástima que al final se nos haya escapado”, afirmaba el ala-pívot de los Bulls Pau Gasol. “Pero contento con el trabajo, la entrega, la energía y la actitud del equipo. Y así es como se ganan la mayoría de los partidos”.

Hinrich, al igual que Rose, acabó con 20 puntos. Mientras que Pau Gasol rozó el doble-doble al terminar con 15 puntos (6-18), 9 rebotes y además puso 6 tapones. Por lo que sorprendió mucho que español, a pesar de jugar 36 minutos, no jugara los minutos cruciales del final del último cuarto y buena parte de la prórroga.

“A mí me gusta estar en la cancha”, afirma Gasol. “Si me gustaría acabar los partidos porque creo que soy un jugador que puedo marcar las diferencias tanto en ataque como en defensa. Espero que poco a poco me gane la confianza del entrenador”.

Joakim Noah acabó con 8 puntos y 15 rebotes en 37 minutos y Mike Dunleavy con 14 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias.

La banca de los Bulls no fue tan decisiva como la noche anterior ante los Knicks, aunque tres suplentes, Taj Gibson y Tony Snell con 10 puntos y Aaron Brooks con 11 puntos, acabaron con doble dígitos.

Mientras que el hispanomontenegrino Nikola Mirotic se fue sin sumar punto o rebote alguno en cuatro minutos de juego.

El rebote también fue clave en el partido, donde los Cavaliers dominaron 52-42 a los Bulls.

“Creo que ha sido la diferencia en el partido. El rebote ha sido nuestro problema desde el comienzo”, dijo Thibodeau.

Sin tiempo a muchas lamentaciones tras la primera derrota de la temporada, los jugadores de los Bulls tomaron rumbo al aeropuerto esta noche para viajar a Minnesota, donde mañana se las ven contra los Timberwolves.